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sábado, 23 de marzo de 2013

HISTORIA DEL SUMINISTRO DE AGUA A GIJÓN


 El Gijón romano pudo constituirse en un enclave urbano estable y próspero gracias al agua proveniente de pozos y manantiales como La Fontica, que no solo aseguraban el abastecimiento cotidiano, sino que, además, garantizaban la supervivencia de la ciudad en caso de asedio. no cabe duda de que la conversión de Gijón en una imponente plaza fuerte derivó, más que de su estratégico emplazamiento geográfico, de la garantía de este suministro de agua autónomo.

Durante algo más de mil quinientos años este aprovisionamiento fue suficiente para las necesidades de la población, pero ya desde el siglo XVI tuvo que ser evidente que tanto el desarrollo urbano de la villa, que ya comenzaba a ocupar el tómbolo que une Santa Catalina a tierra firme, como el portuario demandaban mayor cantidad de agua de la tradicionalmente disponible.
esto obligó a que el municipio, a mediados del siglo XVII, acometiera una de las mayores obras públicas que Gijón había conocido hasta ese momento: la construcción de la traida de aguas de La Matríz. Esta era esencialmente un acueducto - en la época denominado como "arca matriz", término de donde derivará el nombre tanto del manantial de origen como de la propia canalización - que enlazaba el casco urbano con un pozo artesiano abierto a unos tres kilómetros al este de las Mestas.


De esta agua, vertida inicialmente por las fuentes públicas de La Barquera y San Lorenzo, de la de varias fuentes ubicadas en los bordes de la población - como La Fontica, La Benedita, la Fuente Vieja o La Vizcaína -, Más la aportada por los numerosos pozos artesianos abiertos dentro del casco urbano, va a ser de la que se abastezca Gijón hasta que finalice la década de 1880.

Sin embargo, esto provocaba múltiples inconvenientes, pues desde finales del siglo XVIII comenzó a acusarse la falta progresiva de un suministro adecuado al número de habitantes con que contaba Gijón y al aumento de tráfico portuario, por lo que ya entre los decenios de 1780 y 1790 se promovió la ejecución de una nueva traída desde una fuente ubicada en la parroquia de Tremañes.


A esta época corresponde la reubicación de la Fuente Vieja en el centro de la actual plaza del Seis de Agosto, planteada en 1844, buscando mejorar la distancia de este punto de aprovisionamiento respecto a los barrios de Begoña, de El Carmen, y el tramo meridional del ensanche jovellanista. Elemento complementario a la misma es la construcción de un lavadero y un abrevadero, en 1849, probablemente resultando este último de gran trascendencia por situarse en un punto estratégico para el tránsito de entrada y salida de la villa hacia las carreteras Carbonera, de Oviedo y de la Costa.

Igual fin utilitario tuvo la derivación de un ramal de la fuente de La Vizcaína hasta los terrenos del mercado de ganados - aproximadamente donde hoy se encuentra la plaza de Riego -, proyectado en 1854 y definitivamente ejecutado en 1863.

Por último, de la conducción de La Matríz se derivó un nuevo ramal para instalar una fuente en la plazuela del Carmen, y sobre la propia canalización se instalaron dos bombillos, uno en la plaza del Instituto y el otro a la altura de la travesía del Convento.


A pesar de lo precario de la situación, hubo que esperar a la década de 1870 para que el Ayuntamiento gijonés comenzara a plantearse como una necesidad perentoria la localización de nuevos caudales y la construcción de una nueva traída. La demora en la búsqueda de una alternativa y la evidencia de su necesidad harán que varios particulares se planteen ejecutar la obra con carácter privado, como ya había sucedido con los servicios de alumbrado, transportes urbanos y algunos mercados.

El industrial Anselmo Cifuentes será quien persista en la idea hasta el punto de financiar un completo proyecto de abastecimiento de agua para la villa, proponiendo traer a la ciudad el líquido aportado por el manantial de Llantones (Leorio).

no obstante, las reticencias a la privatización del servicio hicieron inviable esta opción, no sin que esta actuación propiciara un importante impulso al proyecto, pues este fue regalado, por su promotor, al municipio a comienzos de la década de 1880. Tras lograr su financiación, las obras se emprendieron en 1887 y culminaron en 1890, año en que comenzó la implantación del suministro de agua a domicilio.

Fuente visitada.
EMA: CUARENTA AÑOS. (Héctor Blanco González)

sábado, 7 de abril de 2012

EL AGUA EN GIJÓN


Hasta el 22 de marzo de 1.890, momento en el que comienzan a efectuarse las primeras acometidas domiciliarias de la traída de Llantones, el ir por agua a la fuente era actividad cotidiana, e incluso profesión. A parte de ser una de las labores propia de la servidumbre femenina, o del ama de casa en la mayoría de los hogares modestos, queda constancia del servicio de aguadoras que traían a los domicilios gijoneses más pudientes el producto de los manantiales de la periferia urbana en pipas cargadas a lomos de burros, actividad aún en práctica a finales del siglo XIX.
En todo caso, “ferraes” primero y calderos después-más el obligado rodete para la cabeza-, fueron los aperos básicos para esta labor; mientras la visita al lavadero, tarea para la que también existían lavanderas de pago, se hacía con el “baño” “barcal” o barreño de chapa o metal esmaltado, la tabla de lavar y el jabón, más, claro está, la propia colada.
Algunos domicilios gijoneses conocieron, a partir del 22 de marzo de 1.890, la implantación de dos elementos que en este momento suponían una acusada novedad: el grifo y el contador.


EL OCASO DE LAS FUENTES URBANAS.

(“Como co´l agua Llantones
Ya nun habrá mas ferráes,
Tan lloques de contentes
Les ames y les criáes”)

Esta copla popular muestra claramente cómo el inicio del servicio de agua a domicilio implicó el ocaso de las fuentes públicas urbanas.
De la serie de fuentes históricas gijonesas, la primera en desaparecer fue la de La Barquera, con motivo de la construcción del monumento a Pelayo en 1.891, si bien esta incluyó en su base una fuente de adorno. La fuente de San Lorenzo fue eliminada, poco después, por la construcción del mercado del Adobo, mientras la Fuente Vieja desaparece definitivamente de la plaza del Seis de Agosto en 1.898, derivándose su caudal directamente al alcantarillado.
Según un informe de la Comisión Municipal de Aguas fechado en 1.901, 23 fuentes públicas abastecen a casi 19.000 vecinos del casco urbano; número que –ya en 1.912- parece quedar reducido dentro de esta zona a las fuentes del Carmen, Capua y Contracay.
La del Carmen parece que es la última en desaparecer, haciéndolo en una mañana de mediados de diciembre de 1.926 tras ser arrollada por el vehículo de un vecino de Avilés, dejando totalmente inservible el bombillo al que había quedado reducida.



EL AGUADOR OFICIO DE ASTURIANOS.
El oficio de aguador constituyó casi un auténtico monopolio de los emigrantes asturianos que se instalan en la villa y Corte.
Se calcula que unos 900 de ellos aún ejercían este oficio en la primera mitad del siglo XIX, y múltiples grabados nos dejan constancia de que llegaron a convertirse en uno de los tipos populares de la ciudad. Según escribe Pío Baroja:
Daban cierto aire campesino a las calles de Madrid. Eran casi todos asturianos. Vestían calzón corto, con un trozo de cuero rectangular sobre el muslo, para apoyar la cuba, siempre mojada, antes de subirla al hombro. La chaqueta era pequeña y llevaban la cabeza cubierta con una montera.
La traída de aguas de Lozoya, inaugurada en 1.858, fue el comienzo del fin de este oficio.

Fuente visitada.
La Ciudad del Agua. (Historia del abastecimiento público de agua de Gijón).
HÉCTOR BLANCO.

domingo, 24 de julio de 2011

LA GALERNA DEL 61


El martes 11 de julio, el boletín diario del Servicio Meteorológico Nacional, perteneciente al entonces Ministerio del Aire, publicaba su predicción para el día siguiente. «Un frente nuboso cruzará rápidamente la Península penetrando por Galicia. A su paso se producirán chubascos, en ocasiones tormentosos, y se intensificarán los vientos racheados. (...) Posteriormente las temperaturas experimentarán un apreciable descenso. Hay riesgo del temporal del norte en el área de Finisterre, y más tarde en el Cantábrico y Vizcaya».
La previsión se quedó corta. Horas después de la emisión del parte, toda la flota cantábrica seguía faenando impasible en la costera del bonito. Era una apacible noche de verano, la mar en calma, y miles de marineros descansaban en sus catres tras una jornada a buen seguro extenuante, a pleno sol. Los termómetros atestiguaron un día caluroso en la cornisa cantábrica, donde se alcanzaron desde los 24º de la Coruña, a los 30º en Sondika.

Una borrasca situada al oeste de Irlanda se trasladaba lentamente hacia el caladero de Gran Sol, situada al sur de Eire. La presión atmosférica de 1004 mb datada a las 06.00 UTC de la mañana del día 11, se desplomó hasta los 988mb a las 18.00 UTC. Eran signos inequívocos de una ciclogénesis explosiva.
Mientras el frente frío partía desde el centro de la depresión y recorría la zona marítima de Finisterre hasta las islas Azores, una masa de aire muy caliente se posaba en la Península, con temperaturas que llegaron incluso a los 40º, como en Zaragoza. Cuando cesó la brisa del anochecer, una inmensa oleada de calor llegó a la costa de Lugo y se desató una espeluznante galerna que recorrió toda la costa cantábrica en pocas horas, dando el pistoletazo del temporal. La enorme fuerza del fenómeno hizo zozobrar a gran parte de la flota de pescadores, y llego algo más debilitada a las orillas guipuzcoanas.

La plácida noche de verano se tornó en una escalofriante pesadilla. Los vientos alcanzaron súbitamente velocidades inauditas, y los barómetros se volvieron locos. El mercurio bajó nueve grados, mientras cientos de embarcaciones trataban de enderezar el rumbo hacia el viento para no quedar a merced del oleaje. Muchos esfuerzos fueron en vano, y la mejor receta fue huir con viento en popa y acercarse paulatinamente hacia tierra. La mar se tornó en un infierno ingobernable.

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Los tripulantes del 'Águila del mar', fueron sorprendidos por la «locura» del Cantábrico cuando navegaban al bonito cien millas al norte de Avilés. Según relató Juan Wes, un fuerte golpe de popa provocó el vuelco de la embarcación. De los catorce miembros de la tripulación, sólo dos fueron rescatados con vida.

También perdieron la vida en aquella fatídica galerna cinco avilesinos que navegaban en dos barcos; un marinero de Candás; otro de Cudillero y otro de Llanes.
A estas muertes se sumaron el número de desaparecidos y que, cincuenta años después, ni ellos ni las embarcaciones en las que navegaban han sido encontrados. Como el 'Galiana', de Avilés, que se cree que está hundido a la altura de San Vicente de la Barquera.

La galerna del 61, que aún la recuerdan los pescadores más veteranos, supuso un antes y un después en la flota pesquera asturiana, ya que a partir de ese momento fue cuando comenzó el descenso del número de embarcaciones. También supuso un cambio en la construcción de los barcos, que pasaron a ser de vapor para adaptarse a los nuevos motores.



diariovasco.com
elcomercio.es

domingo, 6 de febrero de 2011

LLANES MARINERO


Llanes marinero
Fue este un puerto relevante en la actividad pesquera de altura y bajura entre los siglos XV y XVIII, el comercio de la sal, la riqueza de sus bancos y caladeros de pesca: ballena, sardina, merluza, congrio, caballa y besugo entre otras especies, no se habían traducido mas que en pequeños muelles y refuerzos de piedra a ambos lados de la desembocadura del río Carrocedo.
A finales del siglo XIX, era un puerto comercial y de cabotaje de bastante actividad debido a la dificultad de las comunicaciones terrestres. Era también uno de los más peligrosos del Cantábrico por su orientación.
El primer proyecto para construir un espigón al que se llamó muelle de la Osa data de 1896, en 1900 se proyecta un espigón en línea recta. Los temporales del otoño de dicho año dieron al traste con todo lo construido. Hasta la década de 1930 no se adopta la solución definitiva y basada en tres grandes monolitos de hormigón armado de 21 m x 12 m construidos en El Musel (Gijón). Se transportaron navegando, venían huecos y después se colocaban y rellenaban in situ. El relleno era de grava y finalmente de hormigón.
En el año 1991 se dio luz verde al nuevo puerto de Llanes. El nuevo espigón quedó protegido por dos notables escolleras de bloques de hormigón, que lo defienden de los fuertes temporales y que a su vez constituyen la base del ambicioso proyecto de Los Cubos de la Memoria, del artista vasco Agustín Ibarrola.
La actividad Marinera y Mercantil en el S. XVI.

La pobreza agrícola del oriente Asturiano y las dificultades de las comunicaciones con el interior peninsular en esta época, contribuyeron a favorecer la actividad marinera del puerto de Llanes, que tras el de Avilés fue de entre los asturianos el que desarrolló una mayor actividad en este periodo. Su situación también le permitió una mayor relación con los puertos de este área de la costa Cantábrica como Bilbao, Castro Urdiales, Laredo, Santander, y San Vicente de la Barquera, motores de la actividad mercantil del eje económico del norte de Castilla, al ser los protoganistas de un comercio de exportación - importación, que arrancaba de las ferias castellanas, y a través de Burgos y de estos puertos se realizaba con la Europa atlántica.
De todas maneras las condiciones naturales del puerto de Llanes en este siglo, al igual que las del resto de los asturianos, dejaban bastante que desear al estar situado en mar abierto y acantilado, y con problemas de calado, con el consiguiente riesgo de naufragios o el impedimento de entrada en él de naves de cierto tonelaje. A pesar de todo ello se desarrollará en el S. XVI una activa vida marinera, por eso no es extraño que sus vecinos intentasen mejorar su muelle mediante obras costosas que requerían el esfuerzo económico de todos y de la corte.

Uno de estos intentos, cuyo resultado se desconoce, aparece en una Provisión de Carlos I dirigida al corregidor del Principado fechada en 1552, según la cual los vecinos de Llanes habían hecho una petición a la corte solicitando echar por sisa en el vino, aceite y otras mercancías que aportasen o desembarcasen en su puerto, cierta cuantía de maravedís para la construcción de un muelle y "cai" (cortina de muelle), pues no disponían de dineros propios de la organización concejil derivados de impuestos.

No se sabe en qué acabo este asunto, pero si se hicieron las obras, éstas no debieron de satisfacer a los vecinos, ya que cincuenta años más tarde se realizarían otras obras que aparecen reflejadas en un documento del Registro General del Sello del Archivo de Simancas. De los datos que aparecen en este documento fechado en 1606 se desprende que el puerto de Llanes tendría en esta época unos 82 metros de largo, por 7,50 mtrs. de ancho y algo más de 3 mtrs. de altura, suficiente para dar entrada a navíos de pequeño tonelaje (cuarenta o cincuenta toneladas), que harían de la pesca y el comercio las dos actividades prioritarias de los vecinos de la Villa.

La importancia que tomó la pesca como actividad queda reflejada en un documento de 1521 en el que se recoge la decisión de los llaniscos de formar armada contra los franceses para resarcirse de los robos de navíos que éstos les habían hecho. En él los vecinos tras exponer los robos realizados por los franceses en sus naves, aludían a trece navíos que desistieron de partir a la pesca a los mares de Irlanda por miedo a los franceses.

Si tenemos en cuenta estas trece naves con una tripulación media de 20 personas, y el hecho de que en estas fechas la villa andaría por los 200 o 300 vecinos y el concejo tendría unos 1500, supondremos que en estas trece naves estaría dispuesta a embarcar la mayoría del personal activo de la villa.

La conservación del pescado que se pescaba en los mares de Irlanda, ya que los barcos tardaban semanas en regresar a puerto, se hacía en el mismo barco, mediante el procedimiento del "secado", para el cual era imprescindible la sal, producto que del que LLanes contaba con suficiente provisión procedente sobre todo de Francia y Portugal, la villa disfrutaba de un alfolí o almacén por concesión del Alfonso IX en 1338. Una pequeña parte de este pescado se consumía en la Villa, dedicándose el resto a la comercialización, vendiéndose en alguno de los puertos del Cantábrico en los que hacía escala el pesquero a su regreso, y sobre todo en el mismo puerto de Llanes, desde donde los arrieros y mercaderes lo trasladaban para revender en las ferias castellanas y en la misma corte de Madrid.

Otros productos que se consumían en Llanes como el trigo o el vino, también se comercializaban en buena medida por vía marítima, la mayoría del vino que entraba en el puerto procedía de Ribadavia. Otro producto importante en el comercio llanisco fue el "pastel", sustancia tintórea procedente del glasto que venía de Francia y que se comercializaba en las ferias castellanas con destino a las manufacturas textiles.

Juan Uría Maqua- "Llanes, viejas historias, nuevos patrimonios"

www.llanes.com/llanes_marinero/historiaytradicion/

viernes, 22 de octubre de 2010

GIJÓN- LA PLAZA DEL MARQUÉS

Este espacio abierto al puerto local ha ido cobrando un progresivo protagonismo urbano desde el siglo III hasta la actualidad. Fue extramuros en la etapa romana de Gijón, pero la ciudad ha ido rodeándola dotando de importancia a la antiguamente llamada plaza de la Barquera al configurarla como nexo entre el escarpado núcleo medieval de Cimadevilla y la ciudad moderna que desde el siglo XVIII iba dibujando el actual núcleo histórico. Es a principios de este siglo cuando se construyó el palacio Revillagigedo, que actualmente preside la plaza y que sella parcialmente una construcción típica de la Hispania meridional: la fábrica de salazones.

LA FÁBRICA DE SALAZONES-

Entre los siglos III y V d.de C., coincidiendo con el momento de máximo esplendor de Gigia, se eligió la plaza del Marqués para ubicar una “cetaria” dedicada a la fabricación de salazones. Actualmente ninguna estructura se encuentra visible de una instalación que fue descubierta, excavada de urgencia y sellada de nuevo entre febrero y marzo de 1.991, coincidiendo con las obras de remodelación de la plaza.
Esta típica industria romana fue ubicada allí por varios motivos: el estar al pie del mar del que obtenían la materia prima y posiblemente la sal parece obvio, no tan evidente pero sí esencial para la ciudadanía lo era el hecho de emplazarse extramuros del recinto urbano pues el olor que desprendían los pescados en maceración era poco recomendable para un tipo de vida tan urbano como el romano. La obtención de agua dulce para el lavado de la pesca estaba resuelto al recoger agua de cualquiera de los manantiales de la península en un gran aljibe situado al pie y bajo la actual plazuela de Jovellanos y unido por un canal o “specus” con la fábrica.
De las pocas estructuras estudiadas, puesto que la instalación se continuaba bajo el actual palacio, destacan por su inequívoca dedicación a la salazón cuatro cubetas construidas con hormigón hidráulico en las que durante unos 20 días se maceraba el pescado. Se han localizado restos de brótola de roca, abadejo, sama de pluma, breca, maragota y caballa que se aprovechaban en su integridad salando la carne para elaborar “salsamenta”, moliendo sus esqueletos de los que se obtenían harinas y mezclando la sangre y las vísceras con una salmuera consiguiendo apreciadas salsas entre las que la más común en todo el imperio era el “garun”.
No obstante la fábrica de Gijón, como otras del Cantábrico, era una pequeña industria en comparación con los grandes centros exportadores ubicados en la Bética, y la producción probablemente tendría como destinatario a la romanizada élite local y regional.

EL PALACIO DE REVILLAGIGEDO-

Abierto a la ciudad que se perfilaba de nuevo como lugar de poder y prestigio se construye a comienzos del siglo XVIII el palacio Revillagigedo. Así, Carlos Miguel Ramírez de Jove, busca un nuevo edificio que embellezca su nombre y el de su linaje. Buscando este efecto el palacio se edificó mirando a las nuevas grandes vías de la ciudad, la calle San Bernardo y la calle Corrida, por entonces calle Ancha de la Cruz.
El edificio se configuró a partir de la primitiva torre de la familia, datada en el siglo XV y situada en la actual parte derecha del edificio, erigiendo una réplica en el lado opuesto unidas por un cuerpo central dominado por la horizontalidad frente a la verticalidad de las torres. Las torres al seguir un modelo bajomedieval conservan una estética derivada de su antigua funcionalidad defensiva.
La vida pública más oficial del siglo XVIII se desarrolló, por tanto, en esta plaza de la Barquera, que tenía en el palacio su fondo preferido, completada con la capilla de la Barquera construida en la parte opuesta de la plaza, una fuente ornamentada también apellidada de la Barquera, substituida en 1.981 por la estatua de Pelayo, y la puerta de la ciudad, hasta que fue trasladada a la plaza del Seis de Agosto, pues no olvidemos que este espacio era unión de villa y mar.
En el siglo XIX y principios del XX el palacio fue la residencia preferida de los sucesivos monarcas y sus familias en sus visitas a Gijón a tomar baños en el cercano arenal de Pando.
Durante el último siglo el edificio fue degradándose progresivamente incluida la destrucción parcial de la torre de la izquierda en los bombardeos de la Guerra Civil.

(Guía Histórica y Natural de la Costa de Gijón – Borja Álvarez – Ignacio Biaín)

lunes, 30 de agosto de 2010

SENDA DEL ARCEDIANO

el Camino del Almagre, mas tarde conocido por Senda del Arcediano, que a través del concejo de Amieva pasaba a la provincia de León, y por el cual los arrieros transportaban el almagre, de la zona de Labra en Cangas de Onís a Sajambre, y de aquí, los arrieros de esta comarca, llegaban a Segovia con su mercancía, regresando cargados de vino y paños de calidad de Segovia,Salamanca, Zamora, Palencia, que sevenderán en los mercados y ferias. Otro camino era el abierto desde Sobrefoz en Ponga, a través del paso de Ventaniella, hacia León y Valladolid, y de regreso, además de vino y harinas, traían, asimismo, paños y calzado, bisutería e instrumentos útiles para el trabajo.
Llegaron a la comarca, sobre todo en ferias y mercados, vendedores ambulantes, procedentes del Pas y LaLiébana. Y, ya a fines del mismo siglo, se habían establecido en los capitales y pueblos importantes de los concejos, Cangas de Onís, Corao, Ribadesella, Cuadroveña, Arriondas, Llames de Parres, Sames, Beleño y Benia, comerciantes fijos, de "paños, de bisutería, de paquetería, y quincalla", procedentes de San Pedro del Romeral, Potes, Cabezón de la Sal, San Vicente de la Barquera, entre otros lugares, que con los procedentes de Pola de Siero y de Avilés, crearon un tipo de comercio que hizo cambiar la vida social.
Hay que añadir a este comercio, los géneros que arriban por mar a Ribadesella y Llanes. Según Madoz en los años 1844 y 1845, por el puerto de Ribadesella, se importan 986 libras de quincalla (joyas baratas); 4.472 varas de tejido de algodón; 5.998, varas de tejido de hilo; 11.327 varas de tejido de lana, y 560 pañuelos de seda. Al puerto de Llanes en el mismo espacio de tiempo llegan 1.170 libras de hilo; 1.392 pares de calcetas; 8.786 pañuelos de varias clases; 2.331 libras de quincalla y 114.737 varas de distintos tejidos.

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Fue un trazado utilizado por Roma para someter a cántabros y astures, después se convirtió en vehículo de romanización entre las dos vertientes del puerto, sirvió a la invasión musulmana y a la posterior reconquista. Durante el Medievo se usó para “transportar” la doctrina del monasterio de Sahagún. A finales del primer milenio se habla de "via saliamica" (sajambrina) y de "carrera maiore" (camino mayor o real).

En la Edad Media fue paso obligado de arrieros. Una clásica ruta de paso de viajeros y trasiego de mercancías que duró varios siglos. Por ella discurrían buena parte de los productos del oriente asturiano que se llevaban a vender a tierras meseteñas, como el almagre, pigmento rojizo obtenido de un óxido de hierro, muy demandado tierra adentro y que dio un nuevo nombre a la ruta: el Camín del Almagre. Los sajambriegos usaban la vía en recorrido inverso para «ir a campos», abasteciendo a la zona asturiana de productos que no existían en sus contornos, como el trigo o el vino. También fue un paso básico para la emigración estacional de los tejeros llaniscos hacia tierras leonesas.

Es un recorrido excepcional por la belleza del paisaje -conservado intacto a lo largo del tiempo- y también por su inteligente trazado y por las obras de ingeniería de su calzada. Es a mitad de recorrido cuando mejor se observa la calzada original y cuando la senda atraviesa una zona de extensos prados, rodeados de bosques de hayas y montañas. Esta gran pradera es aún conocida como La Suelta, pues antiguamente era el lugar donde se «soltaban» y cambiaban los bueyes de las carretas para afrontar la dura subida del puerto.
(Desdeasturias.com)

miércoles, 11 de agosto de 2010

LA EVOLUCIÓN EN LA VESTIMENTA ASTURIANA


A mediados del siglo XVIII existían, aún, bastantes "batanes de paños ordinarios. Así en Margolles (2), Triongo (1), Abamia (2), Villaverde (1), La Riera (1), Santianes de Zardón(1), Argolivio (2), Sobrefoz (1), Torre (1), etc. Los telares eran numerosos y no había pueblo, por pocoimportante que fuese, en donde no hubiese telares al servicio de las mujeres tejedoras. Por la Enciclopediade Madoz (1847) sabemos que en Cangas de Onís y su concejo existían "varios telares de lienzos ordinarios" y "tres batanes para telas y paño basto llamado sayal". Los últimos batanes o "trillones"conocidos en el concejo, estaban situados en Santianes de Ola, uno, y el otro, en La Riera de Covadonga, y de ellos se conservan aún materiales y lugar de situación. El descenso de batanes y telares, como hemos visto, se va acentuado, de una forma clara, en el tiempo transcurrido entre las Respuestas del Catastro del Marqués de la Ensenada (1750) y las notas que expresa el Diccionario Geográfico Estadístico-Histórico, de Pascual Madoz (1847).
Todos estos artilugios e instrumentos, fueron pasando casi a la historia, y cuando los bastos tejidos son sustituidos por otros más finos, dejarán de existir, ya en las dos primeras décadas del siglo XX. Las causas de este fenómeno son numerosas. Pero, entre ellas, habrá que señalar los arreglos de los caminos,duros caminos, que ponen en comunicación las tierras del Sella con la Meseta.
Así, el Camino del Almagre, mas tarde conocido por Senda del Arcediano, que a través del concejo de Amieva pasaba a la provincia de León, y por el cual los arrieros transportaban el almagre, de la zona de Labra en Cangas de Onís a Sajambre, y de aquí, los arrieros de esta comarca, llegaban a Segovia con su mercancía, regresando cargados de vino y paños de calidad de Segovia, Salamanca, Zamora, Palencia, que se venderán en los mercados y ferias. Otro camino era el abierto desde Sobrefoz en Ponga, a través del paso de Ventaniella, hacia León y Valladolid, y de regreso, además de vino y harinas, traían, asimismo, paños ycalzado, bisutería e instrumentos útiles para el trabajo.
La comunicación era más fácil con Cantabria. Desde muy pronto, en el siglo XVIII, e incluso antes, llegaron a la comarca, sobre todo en ferias y mercados, vendedores ambulantes, procedentes del Pas y La Liébana. Y, ya a fines del mismo siglo, se habían establecido en los capitales y pueblos importantes de los concejos, Cangas de Onís, Corao, Ribadesella, Cuadroveña, Arriondas, Llames de Parres, Sames, Beleño y Benia, comerciantes fijos, de "paños, de bisutería, de paquetería, y quincalla", procedentes de San Pedro del Romeral, Potes, Cabezón de la Sal, San Vicente de la Barquera, entre otros lugares, que con los procedentes de Pola de Siero y de Avilés, crearon un tipo de comercio que hizo cambiar hasta la vida social. Así quedaron incorporados a esta zona apellidos como los Carriedo, Arroyo, Sánchez, Fanjul o de la Maza.
Hay que añadir a este comercio, los géneros que arriban por mar a Ribadesella y Llanes. Según Madoz en los años 1844 y 1845, por el puerto de Ribadesella, se importan 986 libras de quincalla (joyas baratas); 4.472 varas de tejido de algodón; 5.998, varas de tejido de hilo; 11.327 varas de tejido de lana, y 560 pañuelos de seda. Al puerto de Llanes en el mismo espacio de tiempo llegan 1.170 libras de hilo; 1.392 pares de calcetas; 8.786 pañuelos de varias clases; 2.331 libras de quincalla y 114.737 varas de distintos tejidos.
La revolución industrial transformó las estructuras sociales, y la indumentaria se modifica intensamente, perdiendo su uso la mayoría de las prendas, que formaban parte del traje "regional", pasando éste o sus variantes, a ser un recuerdo. De hecho, a partir de los últimos años del siglo XIX y primeros años del siglo XX, el traje "regional" o "asturiano", claramente, va a usarse en las ceremonias religiosas o folklóricas con las ofrendas de ramos, o danzas, pero no deja de ser, ya, sino un remedo de aquel traje austero y "pobre"que usaba el campesinado astur.
Las memorias literarias de aquel traje, se encuentran en algunas, pocas, descripciones, como las que hace Laurent Vital, cronista del viaje que Carlos I realiza en el año1517 para hacerse cargo del Reino, deteniéndose en relatar el tocado de las mujeres riosellanas. Rada y Delgado, testigo y narrador del viaje que Isabel II hizo a Castilla, León, Asturias y Galicia, en el verano de 1858, cuando describe la llegada de la reina a Cangas de Onís, nos habla de dos coros de hermosas doncellas uno y de bizarros mozos otro, lujosamente vestidos a usanza del país, pero sin detalles, y al llegar a Covadonga nos señala que habían acudido a recibirla multitud de personas de todas las parroquias de los vecinos concejos, "vistiendo loshonrados labriegos su tradicional traje con la montera de los días de fiesta, y las mujeres sus cortos y airosos refajos de colores, cubriendo la cabeza con el pintado pañuelo de larga caída a la espalda."
También las normas de uso y prohibiciones, de las Ordenanzas del Principado o las de los Ayuntamientos, nos dejan ver detalles de la indumentaria, como las Ordenanzas Generales de 1781, que en uno de sus Títulos, acaso con el fin de limitar el gasto, o, más bien, con el de fijar distinciones y categoría social señala que "la libertad en el uso del vestido que cada uno quiere echarse, confunde las jerarquías y diversidad de estados, que, hasta en lo exterior, deben de distinguirse" Y así ordena que "el artesano o labrador de hacienda propia no podrá vestir sino paño de Béjar, o otro equivalente en precio, y el labrador que sea dueño de la mitad de la hacienda, que trabaja vestirá solo paño de Somonte, u otro igual. Aquel cuya hacienda sea toda ajena, no podrá vestir sino Caldas, estameña del país, Herrera, u otro así. " Canella y Bellmunt dicen que en el concejo de Onís, ya en 1573, se dispone que las mujeres públicas no deben de traer toca levantada como las honradas sino un rebozo por abajo. Del mismo modo otras disposiciones ordenaban el modo de indicar, por medio de la vestimenta, si las mujeres eran casadas o solteras.

En la obra Recuerdos y Bellezas de España (Asturias y León), de J. M. Cuadrado publicada en 1855, "con láminas dibujadas del natural" por Francisco Javier Parcerisa, se encuentran dos láminas ilustrativas. Una vista del Puente de Cangas de Onís, en que aparecen una pareja, ella con pañuelo que cae largamente sobre su espalda, con blusa clara de mangas anchas, y falda amplia, y él tocado con montera, y chaleco. La otra lámina tiene como fondo el claustro del Monasterio de Villanueva, y en ella otra pareja, él, descalzo de pie y pierna, trae calzón corto hasta la rodilla del que sobresale el ¿calzoncillo?, va tocado con su montera de corta pestaña y viste camisa blanca y chaleco. Ella lleva pañuelo amarrado hacia la nuca, con el pelo bajando sobre la espalda, camisa, dengue y saya con un adorno horizontal en la parte baja. Ambos
recogen las mangas de sus camisas hasta el codo. La mujer sostiene una herrada al brazo.

En los cuadros de Pérez Villamil, Procesión en el Santuario de Covadonga (1851), y La Cueva de Covadonga (1846 a 1854), figuran grupos de personas con el traje regional, y en el cuadro Vista de Covadonga, de Martín Rico (1856), se ven dos mujeres y un hombre vestidos a usanza del país.

Viejas fotografías de Alonso Villarmil y otros, dibujos de Cuevas y de Frassinelli, amén de otras ilustraciones de fines del siglo XIX, nos ayudan a reconocer las prendas del traje usual de algunas personas, que se resistían a abandonarlas En la Topografía Médica del Concejo de Ponga, obra escrita por D. Felipe Portolá Puyós, publicada en Madrid en el año 1916, nos relata en su artículo sobre indumentaria lo siguiente: "Es tan decisiva la influencia de la civilización, en este punto, que ha conseguido desterrar, casi del todo, el traje indígena, y abolir la práctica tan extendida entre los abuelos, quienes hilaban por sí mismos, a fuerza de meses y de puños, muchas prendas que hoy proporciona cómodamente la industria.
Entre los hombres se ha aclimatado definitivamente la boina y la cómoda gorrilla inglesa, en sustitución de la típica montera, la democrática blusa de algodón de colores "sufridos", la americana de lana o de algodón, los calzoncillos de franela o algodón, y el calzado moderno de cuero, como prendas nuevas o añadidas.
Otras añejas se han transformado, verbigracia, los calzones y chaquetas de paño burdo y grueso hilado y tejido con lana del país, llamado sayal, han sido sustituidos por el pantalón, siempre largo, de pana, algodón o lana; las calzas y medias degeneradas en calcetines, en los hombres. Aún se ve algún anciano con traje de sayal; pero hoy casi solo se emplea para una especie de calzado que llaman escarpines. También se usa un calzado especial de madera (almadreñas), que tiene en la base tres eminencias cónicas en las que se pone un clavo grueso de hierro. Este calzado es incómodo, por tener poca base de sustentación; pero, sin embargo, a pesar de sus defectos, en este país tan lluvioso es insustituible, porque preserva mucho de la humedad y guarda el calor.
La indumentaria femenina, revolucionada a cada paso por las variaciones de la moda, que tanto halaga la coquetería del sexo, es de más difícil descripción. Entre las prendas indispensables figuran la falda, el corpiño y el pañuelo a la cabeza, con la mantilla para los actos religiosos; entre las viejas recalcitrantes, usan, en todo tiempo, el pañuelo negro a la cabeza, y en invierno, la manta, que es un pañuelo negro, grande, atado a la espalda."

(DIEGO SOMOANO, Celso, Prólogo al libro La Indumentaria Popular en la Ribera del Sella (siglos XVIII y
XIX), de Herminia Menéndez de la Torre y Eduardo Quintana Loché. Editado en Murcia por la Federación
Española de Agrupaciones de Folklore (F.E.A.F.), en el año 2002.)

domingo, 23 de mayo de 2010

ANUNCIOS VIEJO GIJÓN

Noticias del año 1.917

Costera de parrocha junto a El Musel.


Las traineras de este puerto que se dedican en nuestras costas a las faenas de pesca, regresaron ayer de la mar con unos trescientos millares de parrocha, en total, que se vendieron por término medio a siete pesetas el millar.
Fueron pescadas en las proximidades de El Musel, - cerca de la grúa Titán.


Carnaval gijonés: recepción de Momo 1.918

hoy sábado, dan comienzo las fiestas de carnaval. Por la tarde, el clarín y el timbalero, acompañados de heraldos anunciarán al vecindario la próxima llegada de Momo que tendrá efecto entre las seis y siete de la tarde. Momo arribará en una embarcación al muelle de la Barquera, donde será recibido con gran estruendo y brillantez. En el momento de desembarcar cruzarán en el espacio infinidad de cohetes y varias combinaciones, al propio tiempo que las bandas de música municipal, "La Clave" y la de Cultura e Higiene, ejecutarán marchas, igualmente que las estudiantinas y rondallas. Los buques surtos en el puerto harán oír sus sirenas. Terpsícore recibirá a Momo en dicho sitio, juntamente con los grupos de enmascarados y encapuchados. Seguidamente se organizará la cabalgata en la plaza del Marqués, cuyo cortejo irá en medio de doble fila de hachas de viento y cuyos portadores irán fantásticamente vestidos, y se disolverá en el paseo de Begoña.

Guía Medica 1.918


"Instituto dental" - Calle Jovellanos, 1, principal. Gijón - Medicina y cirugía de la boca y dientes.

Extracción, 2 pts.
Extracción sin dolor, 3 pts.
Dentaduras (por diente), 5 pts.
Muelas y dientes de oro, 25 pts.
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Limpieza dentadura, 5 pts.
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Deseo comprar dos o tres casas en punto céntrico, de quince a veinte mil pesetas. Dirigirse al señor Fernández. Salustio Regueral, 18. Gijón.

Para leer

Novelitas del gran julio Verne. Todas sus obras, en tomitos, a 35 y 40 céntimos, en el kiosco
Pachín.
Oferta de un trabajo

Jardinero se necesita. Sueldo: 1.250 pesetas anuales. Interesados: dirigirse a don Rodrigo Uría, en la villa de Nava.
Año 1.942

Precio del pan
Pieza de 80g. 0,10 pesetas pieza.
pieza de 100g o,15 pesetas.
Pieza de 150g ración individual, 0,20 pts.
Pieza de 300g, dos raciones, 0,40 pts.
Pieza de 450g, tres raciones, o,55 pts.
Pieza de 600g, cuatro raciones, o,65 pts.
Pieza de 750g, ración extraordinaria de minero, 0,75 pts.


Gijón se divierte

Parque Japonés. Inaguración de la temporada de 1.942 con un grandioso festival, amenizado por la orquesta Monterrey (la mejor de Asturias). Ideal para familias. Lugar ameno y agradable. Lo mejor de lo mejor. Y rigurosa selección.

Gran Parque Venecia - Actuación de la orquesta Estela. Señoras, gratis. Caballero 2 pesetas.

Rosales. - Hoy primer día de jira campestre de la temporada, con la orquesta Torreblanca.

Somió. - Hoy y mañana, monumentales bailes, con un nuevo repertorio de discos.

"Columnas del Comercio."

sábado, 27 de febrero de 2010

MEMORIA SOBRE MEJORAS Y REFORMAS 1883


Programa para escribir una memoria sobre mejoras y reformas - Junio de 1.883(Gijón)
(ESTE ES UN RESUMEN,CALCULESE COMPLETO)

Estudiar las reformas que necesita nuestro pueblo bajo el triple aspecto teórico,
práctico y económico;someterlas después a más amplia información en periódicos folletos y conferencias.

Vigilancia pública -El alcalde de barrio debe escribir una Memoria anual estadística
de todo lo ocurrido en su distrito,concerniente al servicio y vigilancia pública,defectos de que adolece,etc.
-La vigilancia está confiada en la actualidad (1.883) a once municipales y diez y ocho serenos.
_La organización de la policía por parejas,reune la ventaja de que,mientras uno de los guardas recorre la zona demarcada,el otro turna en la oficina para las eventualidades consiguientes.
-El reglamento expuesto en tablilla al público,garantizaría su seguridad y sus derechos.
-Los bandos y proclamas se fijarían en el punto de parada,o en columnas señaladas para este objeto.
-División Municipal-La actual en cinco distritos (Plaza ,Cima de Villa,Cuatro Cantones,Begoña y Carmen)es insuficiente y defectuosa,pues ni está hecha con arreglo a la densidad del vecindario,ni a la extensión de cada zona.Comprende 177calles,
callejones,plazas y plazuelas.
Incendios-Cuerpo de bomberos-Campanadas para incendio según los barrios-Paraje a donde deben acudir-aparatos de salvamento-Necesidad de un arquitecto inteligente que dirija.
-Fielato-Su demarcación-Supresión del bárbaro "pincho".
Seguridad pública-Impuesto sobre las empalizadas de las casas en construcción.
-Seguridad del andamiaje.-Multa al inspector cuando las desgracias sean ocasionadas por su neglicencia.
-Prohibición de establecer fábricas dentro de la población por el humo y estrépito que producen,y los peligros que pudieran ocasionar.
-Establecimiento de las industrias químicas y depósitos de pólvora,hornos,caleros etc
En radio lejano.Pólvora y sustancias explosivas a 2km de la población-Calderas de vapor a 200m de las casillas del fielato (R.O.11 de enero 1875)
-Registro del servicio doméstico-Matrícula y cartillas.
-Hospederías-Obligación de dar nota del movimiento de forasteros.
-Abastecimiento de aguas-Los datos más completos para este tema pueden hallarse en la concienzuda "Memoria" de don Ignacio Ferrin,cuyo estudio sobre la traída de aguas de Llantones puede servir de norma para cualquier otro que se intente.
Fuentes en la actualidad.
Santa Catalina (La Fontica)...de filtración.
S.Lorenzo... (pescadería)
La Barquera...Manantial de La Guia.
El Carmen...
El Botón...
El Infante-La Fuente la vieja.(Manantiales a la bajada de Begoña).
El Real-El Tejedor-La Vizcaína.(Manantiales en las afueras.
-La fuente de S.Lorenzo,fue trasladada desde junto a la Plaza a la Pescadería.Tenía
en su interior un sedimento calizo de ocho dedos de espesor.
-Nuevas fuentes-Su emplazamiento con relación a la densidad de su vecindario.
-Lavaderos Públicos.están mal acondicionados y en parajes mal sanos como el de la Glorieta del Humedal y el de las orillas del río Cuti,o en sitio lejano,como los del río Granda.
Necesidad de abrevaderos para el ganado.
Establecimiento de baños.
Mangas para riego-id.para bombas de incendio.
-Higiene y salubridad públicas-Alcantarillado.Detestable estado del actual:no tiene sumideros para escusados,ni para las aguas pluviales.Los enrejados de la vía pública sirven para arrojar por ellos los desperdicios obstruyendo las alcantarillas.Conveniencia de sustituirlos por losas agujereadas.
-Emanaciones perjudiciales de los fosos situados al S.y O. de la población-Urgencia de terraplenarlos o cubrirlos.
-Emanaciones de las industrias químicas.
-Precisión absoluta de desterrar los estercoleros del recinto y afueras de la villa,
especialmente los situados a orillas de las carreteras de Ceares,Carbonera,de la Costa etc.
-Exigencia de poner letrinas y sumideros en las casas que carecen de ellos,sobretodo en Cima de Villa.
-Cerrar e inhabilitar las habitaciones ruinosas e insalubres para la clase obrera y gente pobre.
Casas de la calle de Langreo.
Chozas de D.Melitón.
Colmenas del Cabo de Serenos.
Madrigueras del Arenal.
Pocilgas de la Plazuela del Reten,etc,etc.
-Nuevo arbolado y renovación del actual.
-Disposiciones para que los enterramientos solo se verifiquen de noche,siguiendo en esto las prácticas modernas.
-Hogares fumívoros en las grandes industrias.
-Carros para la limpieza pública.
-Prohibición por mal sanos,de los patios de ingreso en el interior de ciertas manzanas,existentes en Begoña,el Arenal,la Garita,etc.
-Matadero-En el año 1.875,la tercera parte de las reses degolladas (600)estaban tísicas o con tuberculosis.
-Edificios públicos y particulares-Terminación del instituto.
-Nuevo mercado cubierto en el Carmen.
-Iglesia Parroquial-Emplazamiento de una nueva,estado ruinoso de la actual,ya apuntalada.
-Cárcel celular (judicial)-Deplorable estado de la actual-Habitaciones hediondas y mezquinas,escaleras y pasadizos sin luz ni ventilación:confusión de sexos;facilidad de comunicarse con el público desde la calle-Alimentación escasa.
-Matadero-Conveniencia de situarle en la desembocadura del Piles-Historia del matadero del Natahoyo-mal estado de las carnes para el consumo público-Datos estadísticos suministrados al médico Bellmunt por los veterinarios e inspectores.
-Fábrica de cigarros-Insuficiente.Excesiva aglomeración de gentes-La policía no interviene allí para nada.
-Cementerio-Exigencias e imposiciones de la autoridad eclesiástica respecto al cementerio de la Atalaya.Nuevo cementerio de Ceáres(1.873-76)-Mala calidad del terreno en Ceáres.
-Ancho de las calles-Las casas elevadas requieren calles espaciosas (como Begoña).
Las casas de pisos altos en las calles estrechas son un peligro en los incendios-
-Expropiación por causa de utilidad pública,de parte de los terrenos pertenecientes a la empresa del ferrocarril de Langreo,a fin de prolongar las vías públicas del Comercio,Rueda,Carmen,Alvarez Garaya,etc y dar mayor acceso a los vecinos de las parroquias occidentales del concejo (jove,Tremañes,Poago,Fresno,Porceyo,Cenero,Tacones,Veriña,Serín.)
-Paseo de Valdes-Significado para una gran reforma por su excelente situación,suprimido el cementerio y derribada la Iglesia (ya apuntalada por ruinosa)
cerrado con verja,y hermoseado con plantíos y jardines a estilo del parque,(sería otra vez paso predilecto de los gijoneses.
-Paseo del Muelle-Necesita tramos de hierro para seguridad del público.
-Nuevo arco con la estátua en bronce de Don Pelayo,cuya figura histórica debe presentarse según el modelo hecho por Madrazo.

Junio de 1.883