lunes, 6 de septiembre de 2010

LA TORRE DEFENSIVA DE AVIAO


a mediados del siglo XIX, Pascual Madoz en su Diccionario mencionaba al enclave costero carreñense como: “Puerto muy reducido..., situado al este de la punta de Socampo, su entrada está abrigada por una isla, pero solo lo usan los pescadores de sardina, con pequeñas barcas por no poder entrar de otra clase: se notan señales de haber tenido población, más hoy se halla desamparado: aún se conservan restos de obras, por cuyo medio parece que se sobordaban las lanchas de pesca para asegurarlas en tierra de los embates del mar y fuerza de los vientos”.
En la actualidad apenas se conservan restos visibles de sus antiguas instalaciones, sin embargo, a mediados de los años cincuenta del pasado siglo, durante las obras de construcción de varios edificios de la citada Ciudad Residencial efectuadas en sus proximidades, salieron a la luz numerosos restos óseos pertenecientes a grandes cetáceos.
Asimismo, en el cercano promontorio costero de Aviao o Castiello existió en el pasado una antigua torre defensiva presuntamente vinculada al puerto ballenero, que describe profusamente González de Posada.

(“Al lado de levante cierra este Puerto un pequeño promontorio con un Morro en el qual huvo un Castillo ó torre, ya para defensa, ya para faro ó guía de los mareantes qe viniesen a él por la noche, desde el qual se descubre toda la costa desde el Cabo de Torres sobre Gijón hasta el de la Baca sobre Luanco, y al mismo tiempo da vista al Castillo de Illavio y a la Torre de Moris bien antigua en la misma Parroquia de Perlora. Tal vez desde sus almenas se verían los demás Castillos del Concejo quando desde cimientos se alcanza tanto de Mar y Tierra. Creo qe fue hecho en tiempo de Don Alonso el Magno, en cuia vida se escribe, qe hizo muchos de estos en la Costa de Asturias para defenderla de los Normandos, qe la infestavan, y sin duda, qe fué buena elección la de este paraje, qe llaman Viao ó Viado (cuia ethimología o significazión se puede inferir del uso de dicha obra) pues domina al Puerto, entonces de más aprecio qe todos los qe hai en la Costa a qe dá vista, y al mismo tiempo á los fondeaderos de Palmera, y San Antonio quedando Señor de toda esta rada, y capaz de avisar con sus ahumadas y almenaras a los Castillos o torreones de tierra adentro.
En el siglo 16º haun existía, pues Don Domingo Menéndez Escribano del Numero del mismo Concejo vió una Escritura en qe a Don Rodrigo Menéndez Valdés, Señor de la Casa de Tabaza, se le llama Alcaide de la Torre fuerte de Viado.
En el año de 1791 estube a reconocerle, y he medido 36 varas de pared, qe aún se conserva de murallas de su recinto, y hai en medio un montón de ruinas, haviéndose llevado mucha piedra para los cierros inmediatos. Se comunica con la tierra este morro por una loma mui estrecha, por donde es mui difícil el paso. Estava la torre sobre una peña viva, y escarpada imposible de subirse sino por la parte de levante donde hay rastros de murallas qe guardava el paso.”)

Por su parte, el profesor, arqueólogo e investigador asturiano José Manuel González
Fernández-Valles (1907-1977), en una visita realizada al lugar el 26 de febrero de 1961, acompañado de Daniel Fernández Malvárez, dejaba anotado lo siguiente:

(“El promontorio de El Castiello avanza de Sur a Norte sobre el mar al Oriente de la playa de Carranques, de la ciudad de Perlora. Tiene una longitud de 200 metros y una altura de unos 45 metros sobre el nivel del mar. Por su base corre el ferrocarril de Carreño. Desde El Castiello se abarca con la vista el litoral cantábrico comprendido entre la Providencia (Gijón) por el Este, y el cabo de Peñas, por el Oeste.
El castillo estuvo emplazado en el extremo septentrional del promontorio. Este extremo forma un reducido altozano de 34 metros de longitud en el sentido general del promontorio, y 25 metros de anchura máxima, que destaca unos cinco metros en su lado meridional de la parte inmediata del accidente costero.
Los restos del desaparecido castillo se localizan en el altozano indicado. En el centro de su superficie existe una depresión circular, rodeada de piedra de construcciones derruidas, que parece corresponder a la base de una torre. Los materiales se acumulan más por el lado meridional del altozano, donde hubo de estar el punto de acceso al castillo, por haber existido allí alguna construcción o refuerzo defensivo. En el NO. de la superficie del altozano, en un sitio en que el cantil desciende en rampa hacia el mar, se ven dos o tres trozos de muro que parecen antiguos. La piedra de las desaparecidas construcciones es caliza, de tamaño mayor que grava, con restos de argamasa de cal adherida a ellas. No se ven restos o fragmentos de tejas; en cambio fueron hallados dos pequeños de cerámica tosca.
Los naturales de los lugares inmediatos atribuyen los restos descritos a un castillo de los moros y dicen o decían que del Castiello partía un pasadizo subterráneo que iba a dar a la torre de Llavio.”( COYANCA)

Resulta significativo que durante siglos, en las proximidades de este bastión defensivo se explotó una cantera de piedra caliza, de la que se extrajo buena parte de la masa pétrea utilizada en las obras del puerto de Candás. Actualmente, de la primitiva torre, aún son visibles varios trozos de muros y piedras calizas con restos de argamasa de grava fina (posiblemente procedente de las playas contiguas) en varios puntos del promontorio, y aunque las ruinas están muy deterioradas, con una buena limpieza, la correspondiente excavación arqueológica y posterior consolidación, se podría recuperar como lugar de interés y mirador con reseña histórica.

domingo, 5 de septiembre de 2010

PRIMERAS EXPLOTACIONES MINERAS-LAVIANA-



















“A mediados del siglo XIX comienza en toda Asturias una intensa actividad minera, centrada principalmente en el carbón, pero sin olvidar otros minerales. En Laviana, los estudios mineros hallaron hierro en El Condado, Lorío, La Pola, Tiraña y Carrio; cobre en Tiraña, Lorío, El Condado y Villoria; y carbón, en la Pola, Tiraña, Entralgo, Lorío, Villoria, Tolivia y Carrio. Salvo algunas explotaciones menores de cobre en Villoria y El Condado- que llegó a tener sendas fundiciones de cobre, hoy desaparecidas-, la actividad minera del concejo se centró en el carbón.

La primera explotación abierta en Laviana fue la del llamado Coto Musel, que perteneció a don José Martínez Rivas, de Bilbao, y que comenzó los estudios de explotación hacia 1890, dirigidos por el ingeniero Juan Gandolfi. Eladio García Jove describe así las primeras instalaciones, en 1896 ya en pleno funcionamiento:

“El foco de explotación se halla en el Meruxalín, en cuyo punto, después de varios planos inclinados, desde los pisos de las diversas bocas de minas, empieza la vía férrea, por donde circulan dos locomotoras de siete toneladas cada una, y cuya vía mide una longitud de tres y medio kilómetros, divididos en dos trozos: uno que cruza la montaña de Carrio, y otro la Vega de Laviana, enlazados por un plano inclinado de más de 500 metros, en el alto del cual una sencilla máquina movida por el vapor, pone en marcha los vagones en su ascensión y descenso, atravesando después el río Nalón por un magnífico puente metálico de 35 metros de luz”.

Este puente metálico que aquí se describe es, lógicamente, el puente de “El Sutu”, que comenzó a construirse a finales de octubre de 1891 con materiales procedentes de la fábrica de Mieres y que se terminó apenas un mes más tarde.
Después de esta mina de Coto Musel, vendrían otras en Villoria, Tolivia, Tiraña, Carrio... Prácticamente, todo el concejo fue “denunciado” entonces como explotación minera y “agujereado” en su búsqueda. Esta fiebre del carbón alcanzó su cota máxima en 1914, en los inicios de la primera guerra mundial, cuando los países europeos, con sus explotaciones paralizadas por la guerra, necesitaban carbón asturiano para mantener sus industrias. Por lo que respecta a Laviana, digamos que la segunda explotación en importancia, Carrio, comenzó también en los años 90 del pasado siglo: en 1898 se tendió el cable desde Sierramplún al Argayón, en Barredos. Y en 1905 los Felgueroso se hacían con la concesión de Barredos, hasta entonces en poder de la Sociedad Santa Ana. El miércoles de ceniza de 1906 comenzaba la explotación del Pozu Barredos....

...A partir de entonces, la actividad minera del concejo, con una leve recuperación en los años 40/50, comienza a decrecer, hasta la actualidad, en que se encuentran cerradas prácticamente todas las explotaciones primitivas y, aparte el Pozo Carrio, de la empresa estatal HUNOSA, el resto carece de interés

(Monsacro.net: Minas en Laviana.)

sábado, 4 de septiembre de 2010

MÁS REFRANES ASTURIANOS


Ñublina febrerina, la ñeve pola petrina
(La niebla en febrero es señal de nieve)


El sol debaxu la nublina, saca al buei de debaxo la mullida
(El sol que sale de la niebla calienta mucho)


Dixo-y la nieve a la xelada: vei tu güei que you vou mañana
(Si se corta la helada, nieva)


L´agua pur San Xuán, quita vino ya nun da pan
(La lluvia a finales de junio es perjudicial)

Primeiru falta el fiu al padre que l´agua al aire
(Después del viento llueve)


Nu menguante de xineiru, corta´l tou madeiru
(La mejor época para cortar madera es el menguante de enero)


Dixo-y el carbayu al clavu: sacarás la cabeza pero non el rabu
(La madera de roble es muy dura)


El güei vieyu, si nun llabra vei pul riegu
(La experiencia que da la edad es fundamental)


Aunque queime la casa, que nun se vea´l fumu salir
(Nadie de afuera debe saber lo que pasa en casa)


Quien a los sos asemeya, en pocu yerra
(Es bueno parecerse a los suyos)


Aunque un añu venga mal, nun dexes de semar
(Valor de la constancia)


Xente nova e leña verde, todo e fumo
(Valor de la madurez)

Piedra movediza nun cría mofu
(Crítica al cambio)


Un granu ñon haz ceyeru, más ayuda´l compañeru
(Valor del pequeño ahorro)


viernes, 3 de septiembre de 2010

LOS PASTORES DE LOS PICOS DE EUROPA


En las majadas de los Picos de Europa queda la última generación de pastores. Tienen un estilo de vida en el que luchan contra los rigores del clima extremo y en un accidentado territorio, con unos valores entre los que prevalecen la conservación del patrimonio histórico, cultural y medioambiental. Y es que el pastoreo es uno de los artífices de la belleza de las vegas asturianas, pues nadie como ellos desde tiempos remotos ha tenido mayor conocimiento ni mayor mesura en el cuidado de estas tierras altas. A la vez que desarrollan su actividad respetan el medio y lo mantienen limpio, en óptimas condiciones naturales para que se perpetúe en sí mismo, tal y como ya lo conocieron sus antepasados.
Desde antaño los pastores se organizan por majadas, de titularidad pública, que normalmente se corresponden con los pueblos de origen de los pastores en la baja y media montaña.

La Fiesta de los Pastores es impresionante. Para disfrutar de la Fiesta en todo su esplendor, resulta totalmente imprescindible conocer con anterioridad la zona, con la majestuosidad e importancia sobrecogedora de las alturas de los Picos de Europa.
Los vecinos de los municipios próximos, Onís, Cangas, Cabrales, Peñamelleras, Piloña, Infiesto, Caravia, Ribadesella, Colunga, Ponga, Llanes, etc. etc., se unen a la celebración rural y montañera, para acompañar a los pastores, ciertamente a los pocos pastores que van quedando con sus ganados por los Picos de Europa. En la Vega de Enol, a la vista de Peña Santa (2.596 m.) a unos 200 m. del Lago Enol Covadonga, en donde se celebra la Misa Solemne. Tras la misa en la Capilla del Buen Pastor, se reúnen en “Conceyu abiertu”Concejo Abierto, la Corporación y el Consejo de Pastores, tiene lugar el reparto de pastos entre todos los Pastores de la Montaña de Covadonga y se elige el administrador de pastos y a la Pastora más guapa.
Una exaltación al Pastor de los Picos, a los hombres y mujeres que desde Mayo hasta Octubre realizaban su vida por esas alturas; que en otros tiempos eran más de 200 personas los que trabajaban en la alta montaña, por valles y majadas, que al paso que vamos dentro de pocos años no va a quedar ninguno,principalmente, por las dificultades que día a día se les impone, para realizar una vida medianamente "civilizada" en esas enormes alturas en que se desenvuelven, con tantos problemas y peligros.




jueves, 2 de septiembre de 2010

COMO SE HACE EL QUESO DE CABRALES

MOLINOS Y FERRERÍAS







En Asturias, el molino de mano de ruedas circulares de piedra, primera evolución de los molinos neolíticos, aparece por primera vez durante el período de la romanización. En el castro de Coaña se encontraron varios de estos molinos en las viviendas descubiertas. Su funcionamiento consistía simplemente en hacer girar la piedra superior sobre la inferior, accionándola manualmente con un palanca dispuesta de forma lateral, el grano se iba alimentando por un agujero que llevaba la rueda superior.
Hasta la introducción del cultivo del maíz, finales del siglo XVI y comienzos del XVII, en Asturias sólo se molía la escanda, el mijo y el panizo. La escanda una vez rabilada y trillada en los molinos de rabilar, se seguía molturando en los primitivos molinos de mano circulares. Esta labor la realizaban las mujeres en su casa cada vez que necesitaban harina para la alimentación. El panizo y el mijo eran triturados en grandes pilones o pisones de piedra con un mazo o "inayu" de madera a base de golpearlo repelidas veces. La harina de panizo se cocía con leche y constituía la dieta más frecuente en los desayunos de muchos hogares asturianos.

Molinos de rabilar

La climatología de Asturias, mucha humedad y terrenos muy montañosos, además de la falta de sol, hizo que el cultivo del trigo común no diese buenos resultados, por aclimatarse sólo en escasos lugares que resultaban insuficientes incluso para la demanda de aquellos tiempos. Por esta razón el cultivo más extendido fue el de la escanda, especie de trigo rústico, cereal de invierno muy resistente al frío, que se adaptaba a las zonas montañosas, que era menos exigente en cuanto a clima y profundidad de suelo y que resistía mejor al ataque de la roya. Fue el cereal básico de Asturias en épocas antiguas.
La recolección de la escanda tiene lugar a finales de agosto o principios de setiembre, para ello se arrancan solamente las espigas con ayuda de unos palos, que reciben el nombre de mesónos o mesones dejando la paja sobre el terreno y depositando las espigas en un macón o macona.
Estas espigas están protegidas por una gruesa cascara por lo que el primer paso ha de ser el descascarillado del grano en los molinos de rabilar o pisones, estos fueron muy abundantes en otras épocas en los concejos de Grado, Belmonte, Somiedo. Salas, Proaza. Quiros. Yermes y Tameza.
Los molinos de rabilar escanda, llamados también tahonas, pertenecen al grupo de los ingenios denominados de sangre, eran unos mecanismos movidos de forma manual por cuatro personas (cuatro rodrigos) y estaban, salvo las muelas de moler, construidos de madera.

Molinos de agua

En Asturias debido a su configuración geográfica se desarrolló una importante industria molinera, los molinos ocuparon lugares muy pintorescos al lado de los numerosos riachuelos que discurren por sus valles. Esta industria tomó gran auge con el cultivo del maíz, procedente de América, a partir del siglo XVII.
La sustitución de la fuerza humana por la hidráulica no se produce hasta la Edad Media, y más concretamente en los siglos XI y XII, momento este en el que la geografía asturiana comienza a cubrirse de pequeños molinos, que aprovechan la energía hidráulica de los numerosos arroyos y regatos, que permitieron a nuestros campesinos conseguir la energía necesaria para moler sus cereales sin una gran inversión.
Alrededor y basadas en los molinos se crearon multitud de leyendas y divertidas coplas, los molinos eran lugares de reunión de las gentes, viejos y jóvenes.
de las aldeas próximas y en ellos se comentaban los acontecimientos cotidianos, los chismes y cuentos unas veces reales y otras fruto de la imaginación de los contertulios, todo el ir y venir de las parroquias cercanas era puesto en tela de juicio en los molinos. Además al estar generalmente alejados del resto de la población, la imaginación y la malicia de las gentes les dieron una fama poco menos que pecaminosa y son muchas las canciones populares que aluden a ello.
La explotación de los molinos podía hacerse de dos maneras: por veceras o turnos de todos los propietarios del mismo, cada propietario tenía la propiedad de un día o de medio según sus necesidades o por maquila si había un solo propietario y éste les cobraba en especie, es decir retiraba una cantidad del grano que llevaban a moler, por ejemplo un galipo por cada saco.
Los molinos de agua podían ser de dos tipos, unos de rueda motriz horizontal, molinos de rodezno y otros de rueda vertical, las aceñas. Los primeros fueron los más utilizados en Asturias y los que perduraron hasta nuestros días y los cuales aún podemos ver al lado de muchos riachuelos.
Dentro de la gran variedad de molinos extendidos por toda nuestra geografía, hay un tipo que se repite con cierta frecuencia y que es el molino pequeño de un solo rodezno que es el que aparece en la mayoría de nuestro riachuelos. Tiene planta rectangular, sin más huecos que la puerta de acceso y en ocasiones algún pequeño ventanuco. La cubierta a dos aguas, se adapta a los materiales que imperan en la zona y así tenemos molinos de pizarra, teja y techo de paja.

Instalación hidráulica

Tal como ya expusimos, los molinos se situaban próximos a los ríos aprovechando lugares con un cierto desnivel. El agua es captada aguas arriba, desviándola con una presa para luego ser conducida por una canal o caz hasta la "ñora" o depósito de agua desde donde se precipita con gran fuerza por el "cubu" sobre las paletas del rodezno o turbina haciéndola girar, este giro es transmitido a través del eje o árbol a la muela móvil o volandera.
Entre la canal y el cubu se coloca la resa o reja de madera, con el objeto de evitar la entrada en el molino de hojas, ramas, raices y piedras que si pasasen al cubu podrían crear problemas.


Las ferrerías de agua en Asturias

Desde muy antiguo hay constancia documental de la existencia de la industria del hierro en Asturias. Fue sin embargo en el siglo XVII y en el XVIII cuando se extendieron las ferrerías con rueda hidráulica, que supusieron un gran impulso para dichas industrias.
Como la energía utilizada era hidráulica, proporcionada por los abundantes ríos de nuestra región, el funcionamiento de estas industrias en muchos casos era estacional y solían paralizarse durante los meses del verano debido a la escasez de agua en algunos de los cauces de los que se surtían.
La importancia de tales instalaciones en las comunidades rurales fue muy grande, pues en ellos se abastecían de herramientas, aperos de labranza, clavazón y utensilios domésticos. Sus sistemas de explotación eran muy variados, desde algunos, que eran propiedad de un monasterio, a otros, la mayor parte, que eran particulares
y pertenecían a uno o a varios propietarios, en este último caso su explotación se llevaba a cabo mediante un riguroso turno, veceras, en función de la cuota de propiedad que cada cual tenia en ellas lo mismo ocurría llegado el momento de realizar reparaciones u obras de mantenimiento

Emplazamientos históricos

Asturias según noticias que se poseen, fue la región en donde los mazos tuvieron más larga vida, estando extendidos por toda su geografía, aunque fue en la zona occidental donde hubo una mayor concentración y más concretamente en la comarca que comprende los concejos de: Oscos, Vegadeo, Castropol y Taramundi.
La razón de ésto habría que buscarla en una serie de factores determinantes como son la existencia de ricos criaderos de mineral, la abundancia de carbón vegetal procedente de sus bosques, y la gran cantidad de corrientes fluviales que surcan sus valles, necesarias para mover las ruedas hidráulicas.
En su libro "Criaderos de hierro en Asturias" D. Luis Adaro y Magro cita el mapa topográfico de Shultz y hace mención de las forjas y ferrerías existentes,pudiéndose contabilizar unas 50 terrerías distribuidas por los concejos de: Castropol, Vega de Ribadeo (Vegadeo, Taramundi, Santalla de Oscos, Vilanova de Oscos, San Martín, Tapia de Casariego, San Tirso de Abres, Boal, El Franco, Coaña, Villayon, Pola de Allande, Ibias, Valdés, Somiedo, Cangas de Narcea, Belmonte de Miranda, Villaviciosa, Cangas de Onis, Caso, Ponga, Lena, Amieva.
En la actualidad, en Asturias hay cuatro mazos en Funcionamiento. El mazo de Aguillon en el Concejo de Taramundi, situado a orillas del río Cabreira, afluente del Turia, que a su vez lo es del Eo, y al lado de la carretera comarcal Vegadeo-Taramundi, unos 3 kilómetros antes de llegar a Taramundi.
Mazo de Teixois, también en el Concejo de Taramundi, situado a orillas del arroyo Mesías, afluente del Turia y a unos 3 kilómetros de Taramundi. Este mazo forma parte de un interesante conjunto etnográfico relacionado con el aprovechamiento de la energía hidráulica. En él se pueden ver funcionando y a tamaño natural un molino de rodezno, una piedra de afilar, una minicentral hidroeléctrica, un batán y el mencionado mazo.
Ferrería de Mazonovo en Santalla de Oscos, situada a unos 5 kilómetros de Santalla, en la carretera de Vegadeo a Fonsagrada, a orillas del río Mazonovo, afluente del Agüeira. Recientemente restaurada y que presenta la particularidad de ser la única que conserva el banzao de madera.
Machuco de Albariza en Belmonte de Miranda, a 2,5 kilómetros de Belmonte en la carretera del Puente de San Martín al Puerto de Somiedo, a orillas del arroyo Pascual. En este machuco se sigue trabajando y realizando labores propias del oficio de herrero.

INGENIOS HIDRÁULICOS HISTÓRICOS
MOLINOS, BATANES Y FERRERÍAS
Gonzalo Morís Menéndez - Valdés


miércoles, 1 de septiembre de 2010

LA FALTRIQUERA Y LA COREXA






La "faltriquera" era una pequeña bolsa de tela que se ataba a la cintura y servía para guardar objetos cotidianos como el dinero, el tabaco, las castañas, etc. Normalmente se ponía encima de los "refaxos" y por debajo de la "saya" y se ataba a la cintura haciendo coincidir su abertura con la saya para poder acceder fácilmente a ella.

Su forma variaba según el gusto de la dueña: redonda, cuadrada, más o menos grande y con abertura en el medio o en un lateral para introducir la mano.

Para su elaboración se utilizaban, por lo general, recortes que sobraban de la confección de otras piezas: damasco, paño, e incluso terciopelo o panilla. En algunos casos se adornaban con cinta de terciopelo o se bordaban las iniciales de la dueña o motivos florales.


CON LA RUECA EN LA MANO
Y EL FUSU NA FALTRIQUERA
VOY PA CASA LA VECINA
A CRITICAR VIDA AJENA.





LA COREXA

La "corexa" o faltriquera de los hombres era una pequeña bolsa que se utilizaba para guardar dinero y útiles. se trata de una prenda tejida con 5 agujas, de diferentes colores, en forma de saco y cerrada con un cordón, con el que se ataba al ojal del "xilecu"y se guardaba en el bolso de este o en la "faxa". También había "corexes" en forma de cilindro, rematadas por ambos lados y con una abertura central que se cerraba con dos aros metálicos. Este modelo se guardaba dentro de la "faxa".
ARRIBA GALÁN , ARRIBA,
SÁCAME D´ESTA RIBERA
COMO SOY TAN PEQUEÑINA
CÁBOTE NA FALTRIQUERA
(La Indumentaria Tradicional Asturiana)