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lunes, 4 de agosto de 2014

CANDÁS - ANTIGUA INDUSTRIA CONSERVERA


En la 'Historia general de Candás y su concejo', su autor, David Pérez Sierra, señala que la actividad principal de Candás siempre fue la pesquera, «cuyo valor anual se calculaba en el siglo XIX en bastante más de un millón de pesetas, y la salazonera, que era su complemento con escabeches y otras preparaciones de pescado, la de conservas alimenticias, jabón, anzuelos, etcétera».


La industria candasina absorbió ingentes cantidades de pesca subastada en su puerto y en los de su alrededor, sobre todo de Gijón. Pérez Sierra llega a señalar que la cantidad adquirida en la villa de Carreño podría rondar los seis millones de kilos de pesca anuales.


 La industria conservera se inició con la sardina principalmente, aunque también con el congrio, el abadejo y el pulpo. Localidades como Candás no podrían explicar hoy su historia sin dedicar la mayor parte de sus capítulos a la industria conservera. La Invencible, Alfageme, Ojeda, La Flor, Mardomingo, Portanet, El Arca de Noé, La Estrella, Ortiz, Conservas Perán, Albo y Remo son nombres de marcas y empresas que permanecen en el imaginario popular al mismo nivel que la típica estampa de aquellas mujeres que, con el perenne cigarrillo en la boca, cosían en el muelle las redes de los barcos amarrados a puerto.


 Otro capítulo importante es el del empleo. En 1935 las plantillas de empresas como Albo, Herrero o Mardomingo, por seguir en Candás, superaban los 125 trabajadores. Alfageme, por ejemplo, contaba con 126 mujeres y 12 hombres para elaborar ese año 752.400 kilos, preparados casi en su totalidad en latería pequeña, hasta contabilizar 15.502 cajas.

 Fuente visitada. www.conservasenlata.com

miércoles, 5 de febrero de 2014

ANTIGUOS ARCHIVOS DE CARREÑO


El fondo documental del Ayuntamieto de Carreño, uno de los mejor conservados en el ámbito de los archivos municipales de Asturias, se caracteriza por la notable continuidad de sus series, algunas de las cuales se remontan hasta el siglo XVI. El documento más antiguo que encontramos data de 1568 y corresponde a la serie de expedientes de hidalguía, que se extiende hasta 1831; los padrones de distinción de estados se conservan desde 1584 hasta 1835 y los padrones de habitantes desde 1840 hasta 1970. Se conserva, asimismo, la documentación de registro civil del periodo 1835 a 1864.


Destacan los libros de actas, que presentan una notable continuidad desde 1587 hasta 1696 y se conservan casi íntegramente desde 1746. Asimismo, se conserva un conjunto de disposiciones emanadas tanto de la autoridad real como de instituciones de ámbito regional -Real Audiencia, Junta General del Principado, Intendencia Provincial de Rentas, Gobierno Civil y Diputación Provincial- que arrancan en 1588 y se extienden hasta 1844. De muchas de ellas se conservan varias copias y algunos conjuntos de órdenes, enlegajadas y cosidas, cuentan con índices analíticos de la época. La serie de expedientes generales de reemplazo y, en general, la documentación de quintas, se conserva, con escasas lagunas desde 1813 hasta 1977, así como la serie de expedientes de elección de cargos municipales desde 1736 hasta 1909.


En la sección de Secretaría General encontramos una nutrida serie de correspondencia, de libros-registro de entrada de documentos, que se extienden desde 1898 hasta 1988 de forma ininterrumpida y de libros-registro de salida de correspondencia de 1865 a 1987. Dentro la sección de Servicios Sociales, se conserva una serie de padrones de beneficencia muy extensa (1888-1967). La sección de Obras y Urbanismo presenta un significativo volumen de documentación, con expedientes que arrancan desde 1866, y entre las que sobresalen las series de obras mayores y menores. La sección de Hacienda presenta igualmente un destacable volumen de documentación, con series documentales bastante completas, algunas de las cuales comienzan a mediados del siglo XIX: hay presupuestos ordinarios desde 1842, libros-diarios de intervención de ingresos y de gastos desde 1926, amillaramientos y sus apéndices (1894-1961), repartimientos y padrones (1866-1970) y las matriculas de contribución industrial y de comercio (1820-1956).


En Depositaría encontramos libros de caja desde 1886 y libros auxiliares de gastos e ingresos desde 1893. Muy interesante es un expediente de contratación que incluye el expediente de interrogatorio a que deben someterse los testigos en el pleito sostenido con los herederos del maestro de obra Juan de Cerecedo el mayor, por las obras de reparo del Cay. Del mismo modo es de destacar que dentro de Secretaría General existen tres inventarios del propio archivo, datados respectivamente en 1881 (copia del que se elaboró en 1876), 1905-1919 y 1945, así como una relación de contenido de los archivadores de Secretaría de 1983. 

Fuente visitada. archivosdeasturias.info

sábado, 19 de octubre de 2013

EL CONCEJO DE CARREÑO


Carreño, como territorio autónomo, se vio dotado de una puebla en la segunda mitad del siglo XIII. Ésta se asentó en Candás, un establecimiento inmediato a la línea de costa. La autonomía del concejo de la puebla nueva no duraría mucho ya que en 1309 Fernando IV lo otorga al concejo de Avilés. A partir de ese momento, el territorio carreñense, a pesar de mantener su acusada personalidad, verá limitada su capacidad de autogobierno frente a la corporación de Avilés.

AVILÉS

Los siglos XVI y XVII nos muestran una villa candasina muy activa, volcada hacia las actividades pesqueras. Además, en la segunda mitad del siglo XVII había conseguido la emancipación del alfoz avilesino y elabora sus nuevas ordenanzas municipales en 1684. En 1691 la Abadía de Santa María de Arbás del Puerto vende al concejo su coto de Overiz con los puertos de Perán y Entrellusa. De esta forma, Carreño adquiere la configuración que conocemos hoy en día. En esos momentos la economía del concejo está sustentada mayoritariamente por las actividades primarias, y con una gran parte de la población especializada en las pesqueras. También tiene importancia la artesanía orientada hacia las infraestructuras portuarias y marineras, por lo que abunda la presencia de toneleros, carpinteros, canteros, herreros etc.

CANDÁS

Además, en el siglo XVIII se ve dinamizada por la llegada de flamencos. Durante las primeras décadas del siglo XIX, la vida del Ayuntamiento se verá afectada por la inestabilidad política e institucional que caracterizó a dicho periodo en toda España. Durante el trienio liberal, el concejo se disgrega en tres ayuntamientos separados (Candás, Guimarán y Tamón), y en 1836 los carlistas ocupan esporádicamente el Ayuntamiento, aunque sin mayores consecuencias para la zona.

GUIMARÁN

Sin embargo, los años finiseculares del siglo XIX y los primeros del XX constituyen el inicio de un periodo que traerá grandes y positivas transformaciones en su territorio. En una primera fase industrializadora, se encuentran en funcionamiento varias minas de hierro, numerosas industrias conserveras, y la química de Aboño. También se concluye el nuevo espigón del puerto y se produce la llegada del ferrocarril. Tras la Guerra Civil, se culminó el proceso industrializador.

ENSIDESA

En los años cincuenta recibe el influjo de la instalación de Ensidesa, y su vida económica se ve revitalizada también con la presencia de una cementera, una central eléctrica y numerosas pequeñas industrias instaladas en los alrededores. 

Fuente visitada. archivosdeasturias.info

sábado, 20 de abril de 2013

CANDAS Y SU CONCEJO


 Sólo hace falta echar la vista atrás para comprender la estrecha relación de la gente de Candás con la mar, que viene desde tiempos antiguos. Tal vez ahora no sea tan determinante y la actividad pesquera y marinera ya no es la de antaño, pero su presencia en el litoral asturiano sigue siendo uno de los mayores atractivos de un concejo que siempre ha crecido mirando a la costa.


Al oeste del cabo Torres se encuentra el concejo de Carreño, un territorio de suaves lomas que asoman hacia el Cantábrico creando abruptos acantilados y preciosas playas y ensenadas. 67 kilómetros cuadrados que, junto con el vecino municipio de Gozón, forman la Mancomunidad de Cabo Peñas, uno de los destinos turísticos más importantes de la región. Para conocer la historia del concejo y la villa candasina nada mejor que recorrer los espacios que la desgranan mediante imágenes, palabras e incluso melodías.


Obligado es por tanto acercarse al puerto de Candás, lugar de referencia y epicentro histórico de la villa. La importancia marinera de este puerto era tanta, que en épocas anteriores los precios en esta rula eran la referencia para otros puertos españoles. Se pescaba bien y mucho. Aunque tal vez la captura de ballenas entre los siglos XIV y XVI fue la que ya situó el nombre del concejo entre las pesquerías más emblemáticas. La grasa obtenida de los cetáceos era tenida en alta estima, pues de ella se obtenía el aceite o saín para el alumbrado. Con los beneficios obtenidos de su venta se pagaron las obras del puerto. Ahora, aunque la actividad pesquera ha descendido enormemente, el puerto y su entorno siguen albergando mucha actividad. Y no sólo cuenta con la presencia de los marineros atareados con sus nasas y redes, también llegan los turistas que tras pasear por la zona disfrutan de la buena gastronomía del concejo en los restaurantes de los alrededores. Los atrayentes aromas recuerdan a cada paso que ésta es tierra de buenos pescados y mejores mariscos. Aquí productos como la sardina o el bonito son objeto de culto.


En la villa de Candás, todo habla de la mar. El Parque de Les Conserveres sitúa a quien lo visita en escena. Allí se encuentra el antiguo Aljibe de Bernardo Alfageme, donde antaño se elaboraba una famosa sidra champagne. Hoy alberga una Exposición permanente de la conserva, y entre redes, aparejos de pesca, maquetas y otros enseres es posible vislumbrar la importancia que la industria del enlatado de pescado -principalmente de sardina, bocarte y bonito- llegó a tener en el concejo. La primera factoría de Candás fue fundada por Mateo Alvargonzález y Zarracina en el año 1830. La presencia de bodegas de salazones y escabeches propició el desarrollo contemporáneo de las siete grandes empresas conserveras, con nombres tan destacados como Remo, Albo, Alfageme... La apertura de Ensidesa en el año 1956 fue el principio del fin para el sector conservero en la villa. Muchos vecinos dejaron las redes para empezar a trabajar en la siderurgia, disminuyendo la relevancia del puerto de Candás, que dejó de ser competitivo. Las fábricas empezaron a trasladar su producción a otros puertos más rentables, hasta el punto, de que en la actualidad ya no queda ninguna conservera asentada en la villa de Candás. Pese a este descenso de la actividad industrial y pesquera, el mar mantiene su importancia e incluso ha ganado peso en forma de atractivo turístico, generando paisaje, cultura y gastronomía. Es lo que vienen buscando cientos de visitantes cada año, que encuentran un concejo que no ha perdido su encanto marinero, sino que ha sabido transformarlo acorde a los tiempos.


Sin salir del puerto, mirando hacia el pantalán se encuentra la escultura a "la marinera", la imagen de una mujer y su hijo, que esperan el regreso del padre marinero. "La marinera" sirve de homenaje a muchas de las historias vividas en la zona, que luego se han contado de generación en generación: grandes naufragios y grandes hazañas, enormes gestos de solidaridad en la comunidad marinera. La obra forma parte de la conocida colección de Antón, Antonio Rodríguez García, artista fallecido con tan sólo 26 años, que dejó un importante legado en el museo que lleva su nombre: el Centro de escultura Museo Antón ocupa un edificio de finales del siglo XVIII, la casona de los Estrada Nora. En sus inmediaciones se encuentra otra joya, el Parque Escultórico, fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Carreño y la Consejería de Cultura del Principado de Asturias. En ese entorno se puede ver una importante colección de esculturas de autores como Joaquín Rubio Camín, Amador Rodríguez, César Ripoll, Alejandro Corominas, Antón, Bodo Rau, o Javier del Río, entre muchos otros.

 
Tal vez por el espíritu propio de las localidades marineras, siempre abierto a otras influencias y compañías, o tal vez porque los amaneceres y atardeceres en esta tierra de agua y sal han sido inspiración para los artistas, lo cierto es que Carreño ha sabido apreciar la belleza y reflejarla en sus creaciones. Prueba de ello es el Museo de Pintura al Aire Libre, un proyecto que nace en 1979 por iniciativa de la Cofradía del Alba. Cada año, un artista diferente era invitado a disfrutar de la fiesta de La Alborada en la capital del concejo. Venían de distintos países, y correspondían realizando de forma gratuita un mural en alguno de los muros de la villa. Algunos aprovechaban para encontrar la inspiración, como el mejicano Claudio Favier Orendain, que reconoció haberse inspirado en las coplas que le cantaron las mujeres candasinas en su visita en el año 1980; de ahí nació la obra "Conjuro a la mar". Tras cesar la actividad de la Cofradía del Alba es el Ayuntamiento el que recoge el testigo de este museo al aire libre, que sigue creciendo cada año.

 Fuente visitada. Revista Fusión Asturias

sábado, 23 de febrero de 2013

LOS ENTERRAMIENTOS EN MADRE BONA (PERLORA)


 En el 2004, iniciamos una campaña de excavación en tres zonas de la sala, resultando solamente con materiales, una poza/sima a la que entraba el agua durante la marea alta, y que estaba iluminada por una de las ventanas de la sala. No pudimos llegar al final de la misma por su estrechez, alcanzando hasta una base de “arenas” claramente introducidas por las mareas. De este sector se extrajeron más de 100 fragmentos humanos, que corresponderían a dos individuos adultos uno femenino y otro masculino; el individuo femenino tendría una estatura de 151 cm y un peso ideal de 58 kg.; y el masculino mediría entorno a 160 cm y pesaría alrededor de 67 kg. Las piezas arqueológicas que acompañaban dichos restos son: un posible remache y/o adorno; dos fragmentos de un regatón o lanza de hierro; un fragmento de vaina de un puñal de “Tipo Simancas”; una posible lámina de plomo que estaba incrustada en la roca; un aplique óseo decorado; una placa de hierro que estaba pegado a un diente de jabalí de tono exterior verdoso; y 5 fragmentos de hierro. Este conjunto de piezas sigue apuntando a la baja-romanidad. En concreto, el puñal “tipo Simancas” aparece en las necrópolis de la Meseta entre los siglos IV y V. Una datación calibrada sobre carbones localizados en esta misma, dio las fechas de: 460 a 480 dC (s. V) y 430 a 620 dC (s. V a VII).


Los enterramientos de época tardoantigua no son frecuentes en Asturias, y mucho menos en cuevas. Pero es que desde la Edad del Hierro, hasta el s. IX, el mundo funerario astur y por ende Castreño, es muy poco conocido ante la escasez de hallazgos. En Asturias, entre los siglos IV y V, se cita otra cueva funeraria como la de “Chapipi” (Grado) en donde aparecieron monedas de oro romanas (s. IV y V), y vestigios humanos que no fueron ni recogidos ni estudiados. También en la Cueva de Valdedios (Villaviciosa), aparecieron restos humanos asociados a una fíbula anular similar a la de Entrellusa. Esta tradición de inhumación en Cuevas en época romana, es bastante común en el resto de la Cornisa Cantábrica, pero muy infrecuente en el territorio astur. Por eso llama la atención que en la misma Punta de Entrellusa, se localizaran otras cavidades con enterramientos, como recoge el inédito Diccionario geográfico de Asturias de Martínez Marina del siglo XVIII.

 
La pareja de l’Alborá, podría mostrar la tumba de un “guerrero” del s. V, a tenor de las armas localizadas: un puñal “Tipo Simancas” y una lanza, propia de estos tiempos tardorromanos, y que desaparecerán como ajuar en la mayor parte de las necrópolis visigodas posteriores; al que acompaña un mujer con elementos del atuendo femenino, como el ungüentario de cristal, la fíbula de la saya y el aplique decorativo en hueso con motivos geométricos incisos. Pero también llama la atención este carácter dúplice, hombre y mujer, que se aleja de los cánones unitarios de las tumbas. Aunque no podemos asegurar que ambos fuesen enterrados en el mismo momento, sí compartieron el mismo espacio calcáreo (¿unidad familiar?). Su ubicación costera, vía de comunicación marítima y posible puerto, y sin una población cercana, parece normal en estas sociedades rurales (V al VIII), donde las necrópolis no tienen una clara relación a un hábitat propio, y éstas se caracterizan por una gran variedad tipológica.

 Sin embargo es el topónimo de “Madrebona”, cercano a esta posible necrópolis de varias grutas, lo que más llama nuestra atención. Madrebona es un término poco habitual, que podría sugerir un lugar de culto cristianizado y relacionado con la devoción a una diosa de la antigüedad, si bien se precisan más testimonios para corroborar esta hipótesis. Ciertamente, en el panteón astur de época prerromana y romana son escasos, por no decir inexistentes, los teónimos relacionados con divinidades femeninas, a excepción del ejemplo de Fortuna Balnearis, hallado en los alrededores de Gijón. Si consideramos el caso romano, encontramos la expresión de Mater en algunos teónimos.


Sin embargo, de la palabra Madrebona llama la atención el calificativo de bona, que parece resaltar la idea de ser benefactor. Esta interpretación se ligaría entonces a cultos muy difundidos en el Occidente del Imperio romano, con algunos testimonios en la zona celtibérica de la Península Ibérica, pero sobre todo en la Galia, donde abundan las inhumaciones en cuevas, y en la que gozó de extraordinaria popularidad la devoción a las Matres, en bastantes casos concebidas como seres benéficos o protectores en general, pero también con divinidades que estaban presentes en todo el ciclo de la naturaleza, que contemplaba la vida y la muerte. Los restos funerarios, único testimonio fiable de los hallados en Entrellusa, unidos al topónimo Madrebona quizá puedan indicar la existencia de un lugar de culto a una divinidad femenina, benefactora o protectora del lugar – al igual que la mayoría de las deidades del mundo antiguo -, pero también ligada a creencias de ultratumba a la vez que propiciadoras de la vida.

( Autores de la comunicación: G.E. Adán; R.Mª Cid; A. García; R. García; C. Ibáñez; L. Rodríguez; M. Arbizu; J.M. Carretero; D. Álvarez y X. Palacios).

lunes, 29 de octubre de 2012

EL TRAJE DE CANDÁS- CARREÑO

MUJERES DE CANDÁS HILANDO
(De una composición de Cuevas)

El traje de Candás y su concejo de Carreño aparecen fuentes deficientes. Las fidedignas son diversas y escasas y abarcan un largo tiempo: siglos XVIII y XIX; y, sabiendo que a través del este tiempo varió, sin duda, vaya lo sabido con certeza hasta hoy.

Noticia general sobre la indumentaria de Carreño nos la trae Julio Somoza.
Dice: "... En Carreño, el traje típico y tradicional es, en la mujer, de colores claros, vivos y chillones, sobresaliendo el blanco, rojo y el amarillo..."

En cuanto a las prendas asegura: "... En dengues, madreñas, monteras y peinado se notaban antiguamente (escribía en 1903) peculiaradidades  exclusivas en cada región..."
 más noticias las trae Bernardo y Larrea, para 1792. Y son datos muy interesantes.
Así sobre el "pañuelo a la candasina", dice: "... Fueron las candasinas las que primero usaron el pañuelo apretadamente a la cabeza..." Y debía ser exclusivo, al menos, al principio del siglo XVIII, porque añade: "...Y de Carreño lo tomaron todas las demás de Asturias, llamando a semejante atavío pañuelo a la candasina..." Se debe entender que copiaron lo de "apretadamente". Y nos dice cómo se ataban: "... Se llamaron candasinos los pequeños pañuelos con que aprietan las cabezas de los recien nacidos..."

Esto quiere decir, ni más ni menos, que se cubría totalmente la frente con el doblez de la diagonal del pañuelo; se pasaba a la nuca, donde se cruzaban los dos extremos y de nuevo se pasaba a la frente en donde se anudaba apretadamente, así en 1792. Pero pasado un siglo, 1897, parece que también se ataba en el vértice o bregna de la cabeza, en donde hacían ostentación las más presumidas de las puntas del pañuelo, una hacia cada extremo, al formar el lazo, conocidas por "oreyes del pañu de cabeza"

por otra parte, por los grabados de Cuevas, de 1875-1879, puede apreciarse que la punta del pañuelo pendía en su caída natural hasta cerca de la cintura. En cuanto al dengue, no paño de hombros, era ciertamente ancho, cubriendo ampliamente el cuello y hombro. La cenefa del cuello lisa, simple o doble; la exterior "con picos" y el paño interior entre las dos cenefas posiblemente claro, o blanco. La manga de la camisa muy amplia, terminando en puñeta apretada. La falda dejaba ver los tobillos y un poquito más. El mandil color claro o blanco; ancho, de cadera a cadera, y largo casi hasta el borde de la falda.
También se observaron paños de cabeza con cenefa, el resto de un color; y de paños de hombros con cenefa exterior.


MARINERO DE CANDÁS

He aquí un hombre de casta marinera representado en un dibujo de Cuevas. Sobresale en su vestimenta el "gorro marinero", hecho en punto de calceta, que se ajusta a la cabeza de varias maneras.

Fuente visitada.
Indumentaria Popular en Asturias. Luis Argüelles.

viernes, 13 de julio de 2012

HISTORIA DEL SANATORIO MARÍTIMO (GIJÓN)


Bernardo Alfageme, zamorano de nacimiento, fundó en el año 1.873, la compañía que lleva su apellido. Este comerciante se dedicaba al trueque de textiles por sal y pescado hasta que decidió asentarse y crear una conservera de anchoas en Carreño, coincidiendo con su matrimonio con la luanquina Delfina Férnandez. Alfageme fue una de las grandes industrias conserveras de Candás y la familia pasó a ser uno de los clanes más influyentes en la vida local.

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El Sanatorio Marítimo de San Bernardo y San Hermenegildo de Gijón se inauguró oficialmente el 8 de septiembre de 1.945. La idea de su creación parte de la familia Alfageme, de conservas Alfageme de Candás, para conmemorar el asesinato, en estos mismos terrenos aledaños al río Piles, de dos miembros de la familia: Bernardo Alfageme Pérez, de 87 años y su nieto Hermenegildo Alfageme del Busto, de 27.
El centro pasará a ser regentado por los Hermanos de San Juan de Dios para ofrecer la atención médica necesaria a los enfermos de poliomelitis. los enfermos eran, en su mayoría, niños y jóvenes de la clase humilde y trabajadora a los que se ofrecía hospitalización y consulta gratuita.

Ya en los años sesenta el Sanatorio Marítimo comienza a aceptar discapacitados psíquicos, desarrollando talleres ocupacionales.



martes, 25 de octubre de 2011

PERLORA AUN COLETEA



«Carreño debería haber luchado más, sin divisiones, y con el apoyo del pueblo para mantener abierta la Ciudad de Vacaciones». Esta es la opinión de Miguel Ángel Faes Álvarez, uno de los más veteranos trabajadores del centro vacacional, donde desempeñó el oficio de cocinero entre 1968 y 2006. Y con él coinciden los cerca de 180 empleados que se reunieron ayer en Perlora en un emotivo encuentro al cumplirse cinco años de su cierre. La jornada estuvo repleta de recuerdos, anécdotas y comentarios sobre su paso por la Residencia Sindical de Educación y Descanso, primero, y Ciudad de Vacaciones, después.
Fue una instalación ideada en la mitad de los años cincuenta para el uso y disfrute de los trabajadores con pocos recursos económicos entonces. Dada su condición de lugar de ocio y descanso, tanto los empleados como los clientes compartían una excelente relación, comenta Faes. Pero para su compañero y más veterano de los asistentes, José Adolfo Iglesias, que desarrolló su vida laboral en el centro desde 1966 como administrativo, lo más destacable del centro era la calidad. «Si se hiciera una comparación de los servicios que se ofrecían en Perlora con los de las actuales instalaciones turísticas, estarían entre los mejores», apunta con gesto de convencimiento.
Prueba de ello, añade, son las 150.000 estancias que recibía la ciudad entre abril y septiembre. Para este jubilado langreano, en el tiempo actual de crisis, el modelo de la Ciudad de Vacaciones estaría perfectamente en vigor , ya que cumplía con el objetivo de acoger a los trabajadores con escasos recursos. Entre sus recuerdos todavía tiene presente la capacidad de servicio de la instalación: «Era capaz de atender hasta 800 personas diarias, algo que requería disponer de una plantilla que llegó a ser hasta de 220 empleados».
En cuanto a la financiación del centro, en los comienzos, el sostenimiento procedía de los sindicatos para los alojamientos en los chalés, mientras que una parte de los que había en el edificio central era sufragada por el Estado.
Diferentes destinos
Las cuencas mineras fueron en un principio el lugar de procedencia de muchos de los prestaron servicio en el centro vacacional. Los trabajos más requeridos fueron los relacionados con la hostelería, principalmente, y con la hotelería, jardinería y mantenimiento en general.
Tras el cierre de la actividad en 2006, el cerca del centenar de trabajadores entre fijos y temporales de que disponía el centro turístico fueron repartidos entre otros servicios del Principado. Otros, sin embargo, eligieron otros destinos en empresas turísticas fuera de la región, en instalaciones hoteleras algunos y también en el sector de la restauración.
Ayer, en el hotel Piedra, a pocos metros de la Ciudad de Vacaciones, este colectivo de trabajadores disfrutó del que es el primer encuentro, porque tras la comida, quedaron convocados para el próximo año. Su presencia rescató por un momento la memoria del que fue el mayor centro turístico de Asturias durante 52 años.

Fuente.
elcomercio.es

Braulio FERNÁNDEZ

«A finales de los 60, la Ciudad de Vacaciones llegaba a tener 150.000 estancias durante el verano», recuerdan Miguel Ángel Faes Álvarez y José Adolfo Iglesias, dos de los más veteranos trabajadores de la residencia turística, cerrada en 2006. Iglesias comenzó su actividad profesional de administración en el año 1966, mientras que Faes lo hizo en la cocina en el 68. Eran otros tiempos, en los que «se trabajaban 14 horas y había que levantarse a las dos de la madrugada para encender las cocinas de carbón», como recuerda Faes. Pero merecía la pena porque, como reconocen ambos, «éramos una gran familia, con una relación muy estrecha con los visitantes». Ahora, cinco años después del cierre de la ciudad y por primera vez, los trabajadores se han juntado de nuevo para comer en el restaurante Hotel Piedra de la parroquia carreñense.

Hasta 180 trabajadores llegaron ayer a Perlora desde diferentes puntos de la geografía asturiana, algunos de los cuales llevaban décadas sin verse. «Hay gente que no veo desde hace 40 años», reconocía Faes emocionado. Él estuvo trabajando en Perlora precisamente cuatro décadas, hasta el cierre del recinto el 21 de noviembre de 2006. Ahora, cinco años después, es momento de retrospectiva. «La ciudad lo tiene todo, pero cinco años de abandono hacen mella», asegura. «Perlora cerró y Carreño se vino abajo, eso lo han notado todos, y he ahí la importancia de la ciudad para el concejo».

Les gustaría ver la residencia de nuevo activa, recuperando el esplendor vivido, aunque reconocen que actualmente es imposible. Si bien nadie les roba la oportunidad de recordar juntos la llegada de la gente el 15 de junio y las despedidas del 5 de octubre, cuando se cerraba la temporada. «Era un lujo, con pensión completa, servicio en mesa en dos comedores, guarderías infantiles, y de todo, menos trabajo para los visitantes, que venían exclusivamente a descansar y se les llevaba de excursión por toda Asturias», dice Iglesias. En los casi 300 chalés de Perlora trabajaban más de cien personas, aunque sólo 70 de ellas eran fijas, cifra que descendió con el paso de los años. «Al final las siglas nos dividieron», reconoce Faes. De hecho, creen que se podía haber evitado el cierre «con el apoyo del pueblo».

Fuente.
lne.es

viernes, 16 de septiembre de 2011

CARREÑO


EL ESCUDO DE CARREÑO:
El escudo de armas del concejo de Carreño es de forma cuadrilonga, alargada la punta en su base. Sus blasones: en campo verde águila real coronada, tendidas las alas pintadas de negro, verde y rojo, posando las garras sobre dos ruedas de carro, de oro, con ocho rayos rojos cada una y, en el jefe, dos flores de lis doradas. Tiene bordura roja en la que figuran ocho aspas de oro y, por divisa, "Muy leal y fiel".
El Rey de Castilla y León, Alfonso XI, "El Justiciero", le dio el dictado de leal, por haber combatido los de Carreño, bajo la bandera de Gijón, en la célebre batalla del río Salado, año 1340. La concesión honorífica tuvo lugar diez años más tarde,1.350.

El título de fiel, le fue conferido y otorgado por Felipe V (primer Rey de los Borbones) en premio a la fidelidad a su persona y causa durante la Campaña de Cataluña (Guerra de la Sucesión) el año 1717.
Las ocho aspas: A don Álvaro de Carreño, uno de los principales caballeros soldados que con don Lope de Haro lucharon al lado de don Fernando III "El Santo", en la conquista de Baeza y victoria de Úbeda el día de S. Andrés de 1237, "le dio el Rey las ocho aspas de oro que orlan sus escudos de armas y las del concejo de su nombre".

El escudo fue tomado de los blasones de la familia de su mismo nombre, con notoria nobleza y solar conocido por haberlo habitado desde tiempos inmemoriales sus antecesores en la parroquia de Santa María la Real de Logrezana, Regidores durante siglos de los destinos del Concejo, como Jueces del Estado Noble, Regidores Alféreces Mayores y "demás oficios de república"; bien fuesen los Carreño Alas, los Moñices Carreño de Guimarán- El Valle o Carreño Miranda y Busto Carreño de Logrezana; Moñices Carreño del Cueto, de la villa y puerto de Candás; los Carreño de Oviedo (después Gastañaga), Alféreces Mayores de la Ciudad o los de Bernardo de Quirós Carreño de Carrió, Marqueses de Campo Sagrado desde el siglo XVII y otros muchos.
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Ruta clariniana:
El concejo de Carreño fue residencia veraniega de Leopoldo Enrique García-Alas Ureña, "Clarín", durante casi toda su vida.
Motivo inspirador de una considerable parte de su producción literaria.
La presencia de Carreño en la narrativa de Leopoldo Alas es bastante abundante.
Hasta un total de catorce obras distintas ostentan dichas referencias: una novela, La Regenta; dos novelas inconclusas, Palomares y Cuesta Abajo.
Una obra crítica desarrollada con talante narrativo, las "Notas en prosa clara", de A 0,50 poeta.
Tres novelas cortas, Doña Berta, Cuervo y El cura de Vericueto, y siete cuentos, ¡Adiós, "Cordera"!, Boroña, El Quin, Viaje redondo, La trampa, Snob y El sombrero del señor cura.
La Ruta Clariniana es una experiencia literaria-turística única en España.
Por primera vez la narración se encuentra inmersa en el paisaje, en el escenario donde acontecen los hechos.
Tres son las obras y, por tanto, tres los tramos de la Ruta Clariniana: Doña Berta (3,5 kms, Viaje Redondo (8,3 kms) y Boroña (2,2 kms).
Donde Clarín nos muestra el entramado socio-económico y la arquitectura de los valles de Carreño, ese mundo rural que tan bien conocía.
Así, con Doña Berta paseamos por Piedeloro; Viaje Redondo nos lleva por Logrezana y Guimarán, y el protagonista de Boroña descubre al caminante-lector las parroquias de Prendes y Albandi.
Estos escenarios vivos están salpicados de elementos singulares y únicos, como las iglesias románicas, casas de indianos, paneras decoradas al estilo Carreño, la Quinta de Clarín, casonas, palacios, restos medievales, molinos, fuentes, caserías...
Dificultad: Media (Accesible)
Recorrido: 14 km.

Camín de les Muyeres de la Paxa:
Ruta que recorre el camino tantas veces efectuado por les sardineres candasines, que día tras día recorrían el concejo de Carreño y los pueblos limítrofes llevando sobre sus cabezas las "paxas" (especie de cestas planas) repletas de pescado que vendían al amanecer en la Plaza del Fontán de Oviedo.
El trayecto parte desde la villa candasina, siguiendo el Camino Real Candás–Oviedo, por las alturas del Monte Areo, hasta la Ermita de Los Remedios que alberga la imagen de la Patrona Celestial de Carreño, y única Virgen asturiana coronada canónicamente, junto con la de Covadonga. En Los Remedios las sardineras candasinas hacían un alto en su camino para descansar y orar.
Esta ruta discurre por valles interiores del concejo, en la que se pueden, para finalizar en la falda del Monte Areo.
Dificultad: Media
Recorrido: 8,6 km.

Ruta arqueológica del Monte Areo:
Ruta señalizada en la que se pueden contemplar dos campos de túmulos identificados: Cierru Los Llanos y Huelgües de San Pablo, dos miradores naturales: Peña´l Carru y Peña Tocente y una zona de humedal: Los Bayos de Selmo. Dispone de área recreativa.
El Monte Areo -justo en la línea divisoria con el vecino concejo de Gijón, contiene excelentes ejemplos de arquitectura megalítica: túmulos construidos con capas alternas de tierra y piedra, que ocultan en su interior la cámara sepulcral.
El Areo es una de las mayores y más extensas necrópolis de Asturias, que incluye en poco más de 4 km túmulos de distintas épocas y modalidades constructivas. Está declarado Bien de Interés Cultural.

Fuente visitada.
ayto-carreno.es

martes, 13 de septiembre de 2011

LA ALBORADA CANDASINA


La gente duerme, pero un nuevo amanecer se abre en la mañana del Cristo por la mar y el cielo. Un nuevo amanecer, una Alborada Marinera, suave al principio, morada y rosa, pintando el aire hasta dorar con él la Furada, el monte de las hogueras en los remotos días de galerna, San Antonio balcón del oleaje, bosque y brazo de piedra vigilante, y las arenas de canela de nuestras playas; toda la costa con sus blancas casas y sus verdes alamedas.La línea pura del horizonte trae recuerdos antiguos de traineras, de boniteros, de mujeres y hombres candasinos cuyos ecos queremos escuchar en este amanecer del Cristo. Y recordar, con nuestra presencia, nuestros cantos y oraciones sus nombres ya casi olvidados. En cada nueva alborada, bajo el soplo de la amanecida, la voz de la mar, antigua morada nuestra, nos llega profunda, honda, calida, como la voz de una madre, al corazón.Y la Marinera que Antón (ya cien años) regaló a este pueblo. La Marinera en la misma orilla, mirando, clamando a la lejanía desde su bronce de carne y sangre, es carne y sangre nuestra, estremecida, rota y amada.La gente duerme, pero Candás siempre, ¡¡siempre! entonará en cada Alborada del Cristo un canto evocador, dulce, entrañable y marinero que le recuerde, y no olvide nunca, que la mar fue lo primero.
Texto de J.M.G.
Fuente visitada.ayto-carreno.es

sábado, 13 de agosto de 2011

"A BUENAS HORAS MANGAS VERDES" (PERLORA)


13/08/2011 00:00 / Sheyla González Carreño.

La ciudad de vacaciones de Perlora sigue vacía. Desde que en el año 2005 fuera derribado el hotel no se ha vuelto a poner en funcionamiento esta área residencial.
El complejo se creó en el año 1954 y supuso un “revulsivo para la ciudad”, comenta Ángel Riego, alcalde de Carreño. Ahora, cinco años después el consistorio “urge que se tomen medidas sobre Perlora”, explica Riego. Cientos de chalets se encuentran ahora abandonados y descuidados a la espera de que se tomen las decisiones necesarias para su revitalización.

“Le he mandado una carta al nuevo presidente del Principado de Asturias para pedirle que se tenga en cuenta este problema”, afirma el edil de Carreño. El complejo vacacional atraía cada verano a miles de turistas, lo que supone “una inversión para el concejo, porque esa gente también gastaba en los comercios y locales, no sólo estaban en el concejo”, afirma Riego.
El espacio en el que se ubica la ciudad de vacaciones es propiedad del Principado y por eso “tiene que ser el Gobierno regional el que se encargue del tema”, explica el alcalde de Carreño. Durante estos años se han propuesto diferentes soluciones. Ángel Riego explica que los grupos municipales del ayuntamiento tienen ideas dispares. “Unos proponen que tanto el suelo como la gestión sean públicos, pero yo creo que no tiene por qué ser así, perfectamente podría ser el suelo público pero la gestión llevarla una empresa privada”.

Riego propone que se saque a concurso la gestión del área para que así se tenga una idea de “si hay empresarios que quieran ponerse al mando de la ciudad de Perlora”.
“Sé que este proyecto llevará un tiempo volver a ponerlo en marcha porque es un proceso largo pero podría comenzarse por cosas más pequeñas”, explica Ángel Riego. Para poner en marcha de nuevo este complejo tendría que “ponerse en marcha un nuevo hotel, ya que el nuevo fue derribado y adecentar los chalets que ahora no se encuentran en buenas condiciones”, comenta el alcalde.

Actualmente, la ciudad de vacaciones sirve de aparcamiento para las playas de Perlora o como lugar de descanso de los visitantes que se acercan al lugar. “Se podría empezar montando un bar, que movería a la gente y eso sería bueno para el municipio, no hace falta empezar por el hotel”, afirma.
“Nosotros ponemos al servicio del gobierno las normas urbanísticas que fuesen necesarias para poder empezar a revitalizar la zona”, explica Riego. “Nunca nadie se ha parado a estudiar las pérdidas económicas que pudiera suponer el cierre de Perlora, pero cualquiera sabe que perder el municipio perdió”, comenta Riego.
Las pasadas elecciones llevaron a ocho grupos municipales diferentes al consistorio de Carreño, pero esto no ha hecho que se paralice el proyecto, “lo más importante es que hay una voluntad política de que esto se saque adelante, seamos del partido que seamos”, afirma Ángel Riego.

Desde el 2005, Perlora sigue esperando que su ciudad de vacaciones vuelva a la vida para atraer a miles de turistas cada verano como lo hacía antaño cuando fue creada por el sindicato vertical. “Contar con una ciudad de vacaciones de este tipo es muy bueno para el concejo que la alberga por eso tenemos que cuidarla y mantenerla en buenas condiciones”, explica Riego.

FUENTE VISITADA:
LA VOZ DE ASTURIAS

miércoles, 20 de julio de 2011

BATERÍA DE DEFENSA DEL PUERTO DE CANDÁS


BATERÍA PARA LA DEFENSA DE LA RADA Y PUERTO DE CANDAS
“Plano de la Batería que se propone para la defensa de la Rada y Puerto de Candás en el Principado de Asturias con el tanteo de su costo”. Copia realizada el 24 de octubre de 1771 por D. Baltasar Ricaud del original del ingeniero D. Martín Gabriel de 2 de febrero de 1763.

Descripción de la Rada y Puerto de Candas en el Principado de Asturias con la de la Batería que se propone para su defensa. El puerto de Candas quinto de Asturias al este de Galicia, es tamvien de alguna consideración y esta contenido entre la Punta del Olío, y la de Socampos; y aunque su darcena queda en seco en Marea baja y su Rada dista poco de la de Luanco, como es capaz de recivir Embarcaciones de bastante porte; y que despues de montado el cavo de Torres viniendo de la parte de Vizcaya, y encontrando embarazado el de Peñas, no siempre se puede ò hay lugar de tomar la referida de Luanco, se ven igualmente nuestras embacaciones en la necesidad de refugiarse en ella muchas vezes y como otras sirve aun de asilo a los corsarios enemigos y el Pueblo se halla el mas abandonado; ha parecido tamvien el dever establecer en amparo de dhas nuestras embarcaciones, poder à yentar los mencionados corsarios, y seguridad de la villa, una Batería para quatro ò cinco cañones en la Punta o Prado entre la de sobre la siella, y la Darcena, como la mas aparente; siendo su situacion aunque bastante elevada la mas baja de toda la costa inmediata, y mas comoda para su guarnicion; y que ademas defiende bastantemente bien la Rada, y el Puerto; yaun mas el parage á que llaman la espera, para entrar en el, quando la mar está baja, ò muy picada. Para resguardo de la Batería, se cierra con Pared de recinto, y se acomoda en el, un pequeño cuerpo de edificios comprehensivo de su quartelito, en el que en tiempo de paz, podran recogerse las cureñas; un quanto para el cabo de la Guardia, y un pequeño Almacen para la Polbora; deviendo ser la Artilleria de los calibres de 16 y 24 provista de 30, à 40 tiros por cañon y los Juegos de armas correspondientes. Candas 2 de Febrero de 1763. Martín Gabriel.
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DESCRIPCIÓN DE LA RADA Y PUERTO DE CANDÁS EN EL PRINCIPADO DE ASTURIAS Y DE LA BATERÍA PROYECTADA. POR FRANCISCO LLOBET, AÑO 1765.

“El Puerto de Candás, quinto de Asturias al este de Galicia, es también de alguna consideración y está contenido entre la Punta del Olio, y la de Socampos, y aunque su dársena queda en seco en marea baja y su rada dista poco de la de Luanco, como es capaz de recibir embarcaciones de bastante porte, y que después de montado el cabo de Torres viniendo de la parte de Vizcaya, y encontrado embarazado el de Peñas, no siempre se puede o hay lugar de tomar la referida de Luanco, se ven igualmente nuestras embarcaciones en la necesidad de refugiarse en ella muchas veces, y como otras sirve aún de asilo a los corsarios enemigos, y el pueblo se halla el más abandonado ha parecido también el deber establecer en amparo de dichas nuestras embarcaciones, poder ahuyentar los mencionados corsarios, y seguridad de la villa, una Batería para cuatro o cinco cañones en la Punta o Prado entre la de Sobre la Siella, y la Dársena como la más aparente, siendo su situación, aunque bastante elevada, la más baja de toda la costa inmediata, y más cómoda para su guarnición, y que además defiende bastantemente bien la Rada y el Puerto, y aún más el paraje a que llaman la Espera para entrar en él cuando la marea está baja. Para resguardo de la Batería se cierra con pared de recinto y se acomoda en él un pequeño cuerpo de edificios comprehensivo de su cuartelito, en el que en tiempo de paz podrán recogerse las cureñas, un cuarto para el cabo de la guardia, y un pequeño almacén para la pólvora, debiendo ser la artillería de los calibres de 16 y 24 provista de 30a 40 tiros por cañón y los fuegos de armas correspondientes = Don Francisco Llobet.
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DESCRIPCIÓN DE LA COSTA DE ASTURIAS POR EL CAPITÁN TOMÁS PASCUAL DE MAUPOEY, AÑO 1805 (BATERÍA DE CANDÁS)

“La concha de Candás es únicamente capaz de abrigar pinazas y pequeños pataches en marea alta, pues en la baja queda en seco su dársena: a fin de defender estos lanchones, resguardar la población y alejar los corsarios se construyó una batería en la falda del monte de San Antonio con tres cañones de a 24.
Esta obra a más de ser sumamente pequeña se halla muy distante del cuerpo de guardia y repuesto; necesita pues darle mayor capacidad y formar a su inmediata un pequeño tinglado para alivio del alcon de municiones, los cuales no solo quedan a la inclemencia sino que tienen que dejarse en la caída del monte respecto a no poder acomodarse en el reducido recinto de la batería. La causa de no haberle dado mayor ámbito no puede ser sino que la dificultad que ofrece el terreno inmediato, pues solo con barrenos procede conseguirse el desahogo que se pretende. En este supuesto solo se procederá a la recomposición de la explanada y trazado que se hallan bien deteriorado, ínterin se determina lo que se juzgue más oportuno.”
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RECONOCIMIENTO DE LA COSTA DE ASTURIAS POR EL CAPITÁN 2º DEL REAL CUERPO DE INGENIEROS DEL EJÉRCITO DON THOMÁS PASQUAL DE MAUPOEY(21 DE ABRIL DE 1806)

“Candás. Villa de poca consideración situada en la falda de una grande colina y tiene un pequeño muelle en su concha que sirve para abrigo de pinazas y pequeños pataches, los cuales, los cuales necesitan precisamente marea para su entrada y salida. Tiene para su defensa una batería con tres cañones de 24 de donde entendida su poca utilidad y el ningún auxilio que puede prestar a los mercantes, convendrá el que se extraiga uno de sus cañones y se traslade a la nueva batería de Llumeres. Esta obra se halla en buen estado. El destacamento de Candás deberá vigilar desde el río Aboño, de donde dista solo una legua, y en cuyo espacio hay tres atracaderos para lanchas de remo.”
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MEMORIA DESCRIPTIVA DE LAS COSTAS DE ASTURIAS SANTANDERY PLAZA DE SANTOÑA, CON LAS TROPAS QUE SON INDISPENSABLES TANTO EN TIEMPO DE PAZ COMO EN EL DE GUERRA.(AÑO 1821)

“Candás. Se estableció esta batería con tres cañones con el objeto de defender una pequeña ensenada y al mismo tiempo para el refugio y amparo a los barcos costaneros, siendo indispensable para su habilitación como así mismo para la del cuerpo de guardia y la del repuesto nueve mil cuatrocientos reales (9.400 reales).”
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MEMORIA MILITAR DESCRIPTIVA DE LAS COSTAS DE CANTABRIA Y ASTURIAS, SITUACIÓN Y ESTADO ACTUAL DE SUS OBRAS MILITARES,MEJORAS DE QUE SON SUSCEPTIBLES Y OBSERVACIONES ACERCA DE SU DEFENSA Y LA DEL PAÍS QUE CUBREN. POR EL CORONEL DON MIGUEL DE SANTILLANA, TENIENTE CORONEL DEL REAL CUERPO DE INGENIEROS(3 DE MAYO 1825)

“Candás. Dista de Gijón 6 y 1/2 millas. Es una pequeña ensenada de poco fondo, suelo peñascoso y desabrigada de los vientos desde el NO. al E.”
“Candás. Batería de San Antonio. Situada en la falda de un monte avanzado hacia el centro de la ensenada, distante media milla del pueblo y con elevación de 90 pies sobre el mar, en arco de círculo, para 2 piezas, la una al frente N. y otra al flanco derecho para defensa de los pequeños buques que estén en sus aguas; parapeto a baroeta de 4 pies de grueso y explanada corrida de sillería, es abierta. A retaguardia y a 50 varas de distancia se hallaban el cuerpo de guardia y repuesto elevados sobre la batería 60 pies. No existen de ellos mas que algunos trozos de sus muros. No está en servicio.”

Costa de Asturias.Propuesta de puntos de defensa en ella.

“Candás. No hay razón alguna a favor de la permanencia de la Batería de San Antonio que allí existe.”
Finalmente, en fecha reciente, los últimos restos de esta batería costera del puerto de Candás concluían felizmente su andadura de tres siglos de postergación y abandono, pues por Real Decreto del año 1980, Patrimonio Nacional transfería la propiedad de los dos cañones existentes en las inmediaciones del Faro de San Antonio al Ayuntamiento de Carreño, que una vez recuperados y restaurados convenientemente, serían instalados, como ornato público, sobre unas cureñas de madera, en un lugar próximo al de su emplazamiento original, dominando la ensenada del puerto candasín en el mes de junio de 1998.

saber.es

martes, 12 de julio de 2011

ORIGEN DE GUIMARÁN


Este lugar fue la capital del llamado territorio de Carreño, antes que se demarcase su jurisdicción, que hoy comprende más terreno que en lo antiguo.
Está la falda del monte Areo; su nombre primero fue LEGULES, acaso de LUCULLI, Luguillos o bosques de estos templetes de dioses en el paganismo. La donación de Don Alonso III llamado el Magno de la era 943 (que es el año 905), le llama SAN ESTEVAN DE LEGULES: IN CA CARRENIO ECLESIAS SANCTI STEPHNI DE LEGULES y no hay ni hubo en Carreño otra iglesia con el titular San Esteban, sino la que hoy le conserva llamada de Guimarán. Sigue a esta expresión esta otra: SANCTI PETRI DE PINNIERAS; ET SANCTE EULALIE DEL ARCO, y entreambas están en su jurisdicción, conociendo todo el mundo la que hoy se llama de San Pablo, en el paso a Gijón de Areo, y la de Santa Eulalia del Valle en su falda y anexa a la de Guimarán, de suerte que no queda duda que éste se llamó LEGULES.

Acaso habrá tomado el nombre de Guimarán, del nombre de algún personaje que la habitó, porque entonces era un paraje digno de la habitación de cualquier grande. Aún hoy día es el valle más delicioso de toda Asturias.
El nombre Wimarano es gótico cuyo didrama W se combierte en nuestro GU, como de Willermo, Guillermo, de Wimarán, Guimarán. No sólo el hinfante hermano del rey Don Fruela el I se llamó Wimarano y que pudo habre vivido aquí y dar nombre al lugar, llamándose después Villa Wimarani, mas también nacieron y vivieron como él en Asturias otros muchos de este nombre o apellido que pudieron haber sido señores de este lugar. Wimarano Méndez era rico-home asturiano en tiempo de Ordoño III. Froila Wimaraz, Alferez Mayor del Reino en el tiempo de Don Bermudo II; Vistuariu Wimaraz, rico home en el de Don Alonso V; y de otros Wimaranes muy principales trata Carballo, fol. 278. Conforme Villa Cibrán, Villa Pere, Villa Brufe, Villa Fría, etcétera, son de Villa Cipriana, Villa Petri, Villa Berulfi, Villa Frayami,etc, así sería la Villa de Guimarán de la Villa Wimarani.Es, pues, cierto que siendo antes bosque de idolatrías, o de LUCOS pequeños se llamó LUCULLI. Los godos corrompieron este latín, en LEGULES y dejo uno y otro como repugnante a nuestra religión e idioma, empezó el nombre de Guimarán por el dueño de la tierra.

En su iglesia hay muy poco de la antigua, por haberse renovado, pero está reedificada en su primer sitio.De tiempo inmemorial se hacían en ella las elecciones de oficios de Republica, alternando con Candás y de esto y lo que dicen de ser cabeza de arciprestazgo de Carreño, se infiere muy bien que fue en otro tiempo de más dignidad y suposición que Candás y esto mismo, con el conocimiento cierto que tenemos de que nunca fue población reunida, nos conduce a suponer que estas primacías las hubo por el personaje que fue dueño o habitó en él.

En el siglo XVI había algunos sujetos de este apellido Guimarán empleados en Oviedo en puestos dignos; y eran de este lugar, cuya casa, por una hembra de la de Trasona, tomó el apellido de León queriendo desde entonces llamarse así y olvidar el solariego propio. Esta noticia está más puntual y extensa en las Genealogías de la Casa de Trasona escritas por Pedro Rodrígez de León, último señor de ella de los de este apellido.

Al cabo de la parroquia de Guimarán, en la ría de Perbera, Carrió y Prendes y Albandi, está el lugar de Villar donde tiene la casa solar de este apellido D. Rodrigo González, hijo del regidor de que hicimos mención en Candás que, casado con doña Manuela de la Riva Valdés, Coalla de Manzaneda, sólo tiene a doña Teresa González Villar, en quien acabó esta varonía que fue bienhechora de la iglesia y parroquia de Guimarán.

(Carlos González de Posada
Noticias Historicas del Concejo de Carreño.
(edición preparada por: Marino Busto García.)

sábado, 16 de abril de 2011

SAN ANTONIO EMPIEZA EL TRASLADO



Las obras para trasladar la capilla de San Antonio de Candás comenzarán a principios de la próxima semana. Esta decisión tiene lugar después de que la comisión permanente del Servicio de Patrimonio Cultural de Asturias aprobara ayer el proyecto. Dicho órgano, dependiente de la Consejería de Cultura, emitió ayer un dictamen favorable a esta actuación, encargada al despacho de arquitectos de Cosme Cuenca y Jorge Hevia. En dicho informe se hace saber al Ayuntamiento de Carreño que el plan diseñado cumple con los requisitos exigidos, según señalaron fuentes de la consejería.
Tras conocer la respuesta de Patrimonio, la concejal de Urbanismo, Melania Álvarez, señaló que los trabajos darán comienzo «con la máxima celeridad posible».

La actuación-
«En el momento que se traslade al Ayuntamiento la correspondiente autorización, daremos instrucciones a la empresa Castroagudín Canteros, que ya fue contratada, para que los trabajos comiencen no más allá de los primeros días de la semana que viene», añadió la edil.

La actuación se centrará en el despiece de toda la sillería que se encuentra en la nave, así como en el de la bóveda, de estilo gótico tardío, formada por dieciocho arcos de piedra vista. Dichas piezas serán numeradas para facilitar su posterior reconstrucción.

En cuanto a su nuevo emplazamiento, la decisión municipal es que el edificio religioso se reconstruya a 86 metros de su ubicación actual, por lo que quedará más apartada del acantilado y a salvo de un posible derrumbe.
Debido a que la parcela en la que está situada es de titularidad municipal, el Ayuntamiento de Carreño ha decidido ubicarla en el eucaliptal, donde habrá que efectuar una tala de árboles para volver a montar el templo piedra a piedra, y junto a la estatua de «El hombre bueno».

elcomercio.es

domingo, 10 de abril de 2011

S.ANTONIO YA NO DUERME TRANQUILO












La ermita de San Antonio del siglo XVI, fue costeada por el pueblo de Candás por salir del azote de la peste. Es una construcción sencilla en mampostería con nave única y cabecera. A la platea se accede por un arco de triunfo. Situada en la altura del promontorio que lleva su nombre, también conocido como la Punta del Cuerno o Cuirnu, e inmediata a la Atalaya, constituye uno de los pocos testimonios arquitectónicos de la cultura renacentista en la zona. Consta de una sola nave y cabecera rectangular, cubierta de madera y bóveda de crucería con nervios y clave muy resaltados. Su campanario se eleva unos 6,5 m. del suelo y unos 64 m. sobre el nivel del mar. Desde su ubicación domina un pequeño saliente que los pescadores llaman "Punta debajo del Santo o de San Antonio", lugar que fue testigo de muertes y mutilaciones durante la Guerra Civil Española. Alberga la imagen de San Antonio, santo protector de amores y noviazgos, patrón de los peregrinos y abogado de las cosas perdidas. Se celebra la festividad del Santo el 13 de junio, con actos religiosos en la Ermita y una jira en las cercanías de la misma con subasta del "ramu", reparto del bollu preñao y botella de vino y como colofón, por la noche se celebra el concurso de Danza Prima.















"El Ayuntamiento de Carreño ha contratado las obras de desmontaje de la capilla de San Antonio. Los trabajos que serán ejecutados de forma «inmediata», estarán realizados por la firma Castroagudín Canteros, con un presupuesto de 86.930 euros. La contratación recoge una serie de condiciones que serán aplicadas de acuerdo con la metodología propuesta por los arquitectos Cosme Cuenca y Jorge Hevia, teniendo en cuenta los criterios fijados por el Consejo de Patrimonio Histórico y Cultural de Asturias. El primer paso consistirá en la obtención de datos del subsuelo donde se asienta el edificio, además de otras cuestiones técnicas cartográficas necesarias para llevar a cabo el traslado. Según explicó la concejala de Medio Ambiente, Melania Álvarez, «teniendo en cuenta el carácter de emergencia de las obras, el plazo máximo para la entrega al Ayuntamiento del proyecto técnico de esa fase será de un mes». Para adelantar los trámites, añadió la concejala, «en los próximos quince días se trasladará la documentación previa a la Consejería de Cultura y Turismo, que es la institución que debe autorizar el desmontaje». Una vez acometido, el Ayuntamiento tendrá que decidir sobre el nuevo emplazamiento de la capilla de San Antonio y la contratación del nuevo montaje. Este último trámite precisará de un concurso público. Castroagudín Canteros se hará cargo también de la custodia de las piezas desmontadas hasta su ensamblaje definitivo. La retirada de los elementos religiosos de la ermita se ha llevado a cabo ya por la parroquia de San Félix. Ahora, dada la extrema situación de peligro en que se encuentra el edificio del siglo XVI, el principal objetivo que se fija el Ayuntamiento es su desmontaje con la máxima urgencia"

Noticia aparecida en el diario El Comercio.

domingo, 13 de marzo de 2011

EL FERROCARRÍL DE CARREÑO

Orígenes:
La sociedad Minas de Hierro y Ferrocarril del Carreño, apareció en la escena empresarial como una de las muchas amparadas por el poderoso holding del Crédito Industrial Gijonés a principios del siglo XX. Esta sociedad construyó un ferrocarril de vía métrica de poco más de 6 kilómetros de longitud, desde Candás (donde convergerían ramales procedentes de las minas de Regueral, Piedeloro y Coyanca), hasta Aboño, punto de enlace con el resto de ferrocarriles asturianos y con las vías de acceso al puerto de El Musel. Desde Candás a Aboño circularon trenes de carbón desde 1905, autorizándose el servicio de viajeros en 1910 y completándose la red inicial en 1917 con la unificación del servicio de Carreño con el de las vías del Sindicato del Puerto del Musel, equivalete a lo que luego fueron las Juntas de Obras o las actuales Autoridades Portuarias. De esta manera, pudieron circular trenes de carbón directos entre Candás y el Puerto.

De línea minera a suburbana:
Entre 1915 y 1917, ante la baja productividad de las instalaciones en manos de los concesionarios iniciales, el ferrocarril fue pasando al control del marqués de Urquijo, rebautizándose como Ferrocarril de Carreño, S.A. y reconvirtiéndose radicalmente el modelo de explotación, de tren minero de vapor con un servicio adicional de viajeros, a ferrocarril interurbano, electrificado a 600 voltios en corriente continua, donde el transporte de mineral sería de carácter más testimonial. Se solicitó al Estado la prolongación hacia el oeste, desde Regueral hasta Avilés, para establecer un servicio frecuente de cercanías de Gijón a Avilés, y dicho servicio fue inaugurado el 3 de agosto de 1922, de manera cuanto menos alegal, puesto que la concesión para dicha ampliación de la red no fue obtenida hasta el 27 de febrero de 1923. Se Puede decir que esta fue la primera apuesta generalizada de una compañía ferroviaria española por la tracción eléctrica.
El 12 de agosto de 1968 los trenes del FC de Carreño y del estatal de Ferrol a Gijón pasaron a usar la misma estación gijonesa del FC de Langreo.
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Este ferrocarril ha pasado por diversas etapas en las que ha variado completamente el material móvil. Así en su origen minero prestaron servicio por sus líneas tres locomotoras a vapor, que fueron sustituidas con la electrificación por diversos automotores variopintos de tipo tranviario. Posteriormente y a través de las ayudas del Estado recibiría varios tipos de automotores térmicos e incluso una locomotora diesel.

Durante la etapa que corresponde a su electrificación se construyeron dos locomotoras eléctricas en los talleres de la compañía, en Candás. Casi no existen documentos gráficos ni datos sobre las mismas, pero se sabe que fueron numeradas como nº 1 y 2, que eran de dos ejes y que disponían de una sola cabina.
Si bien algunas fuentes afirman que se construyeron sobre sendos trucks procedentes de los tranvías de Valladolid adquiridos de segunda mano, el Museo del Ferrocarril de Asturias dispone de documentación que avala su construcción a partir de los primitivos automotores tranviarios Brill/Tomson & Houston/Cardé y Escoriaza de nueva construcción del tipo que iniciaron la explotación eléctrica del FC del Carreño en 1920. Ambas construcciones se realizaron hacia 1922 , i tan solo el vehículo nº 1 estaba aún dado de alta cuando el ferrocarril pasó a ser explotado por FEVE, en 1974.


viernes, 18 de febrero de 2011

PRIMERAS FABRICAS CONSERVERAS


Asturias desarrolló un pujante sector conservero en los siglos XIX y XX tras abrir la familia Alvargonzález en Gijón la primera fábrica del país.

Francisco Antonio Alvargonzález y Zarracina (1754-1835) y su hijo Mateo (1781-1847) abrieron en Gijón, en 1828, la primera fábrica de conservas que hubo en España, siendo Mateo el primero en utilizar los envases de hojalata y el fundador en Candás de otra fábrica y un almacén para salazón de pescado. Una labor que más tarde continuaron sus hijos Juan, Romualdo y Anacleto.

Así se inició la historia de una industria conservera regional que tuvo su momento de esplendor entre los años 1945 y 1960, pero que en 1885 contaba ya con cuarenta empresas dedicadas a la conserva, el escabeche y la salazón. Toda la costa asturiana conserva aún restos de aquellos imponentes edificios en donde se inició una industria transformadora que surge como consecuencia del intercambio comercial con los pueblos del interior y que llegó a tener tanta importancia que la flota pesquera salía a faenar en función de lo que demandaban los centros de elaboración.

Candás como ejemplo

Una elaboración que en el caso de Asturias se inició con la sardina principalmente, aunque también con el congrio, el abadejo y el pulpo. Localidades como Candás no podrían explicar hoy su historia sin dedicar la mayor parte de sus capítulos a la industria conservera. La Invencible, Alfageme, Ojeda, La Flor, Mardomingo, Portanet, El Arca de Noé, La Estrella, Ortiz, Conservas Perán, Albo y Remo son nombres de marcas y empresas que permanecen en el imaginario popular al mismo nivel que la típica estampa de aquellas mujeres que, con el perenne cigarrillo en la boca, cosían en el muelle las redes de los barcos amarrados a puerto.

Imagen repetida en Lastres, en Cudillero, en Avilés o Gijón, en donde esta actividad se convirtió en uno de los ejes del empleo femenino al final del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX.
En la 'Historia general de Candás y su concejo', su autor, David Pérez Sierra, señala que la actividad principal de Candás siempre fue la pesquera, «cuyo valor anual se calculaba en el siglo XIX en bastante más de un millón de pesetas, y la salazonera, que era su complemento con escabeches y otras preparaciones de pescado, la de conservas alimenticias, jabón, anzuelos, etcétera».

La industria candasina absorbió ingentes cantidades de pesca subastada en su puerto y en los de su alrededor, sobre todo de Gijón. Pérez Sierra llega a señalar que la cantidad adquirida en la villa de Carreño podría rondar los seis millones de kilos de pesca anuales.

Otro capítulo importante es el del empleo. En 1935 las plantillas de empresas como Albo, Herrero o Mardomingo, por seguir en Candás, superaban los 125 trabajadores. Alfageme, por ejemplo, contaba con 126 mujeres y 12 hombres para elaborar ese año 752.400 kilos, preparados casi en su totalidad en latería pequeña, hasta contabilizar 15.502 cajas. Los entresijos del mercado laboral en la industria conservera española han merecido numerosos estudios, siendo uno de los más importantes el de Luisa Muñoz Abeledo, de la Universidad de Santiago, que profundiza en las características del empleo en las fábricas. La segmentación por sexo del mercado de trabajo se plasmó en los contratos -fijos, por campaña y eventuales-, que desde el primer momento y casi hasta nuestros días, primaron el trabajo de los hombres -encargados, capataces, maestros de sección, soldadores- sobre el de las mujeres, dedicadas a la elaboración del pescado, donde imperó por un lado la eventualidad y, cosa curiosa, una contratación ligada a los vínculos familiares.

Auge y declive:

Los primeros veinte años del pasado siglo fueron de un crecimiento sostenido, hasta llegar a 1936, en donde se abre el paréntesis bélico y se inicia un proceso de readaptación a la nueva situación, marcada por la escasez, la penuria y la miseria. Tras la Segunda Guerra mundial se asiste a una reactivación del sector, que hasta entonces exportaba a Alemania e Italia, mientras Galicia lo hacía a Hispanoamérica.

De 1945 a 1960 se asiste al periodo de mayor auge y poco después se inicia el declive al no poder competir con los países europeos, que ya habían recobrado sus industrias, con flotas de pesca totalmente renovadas, algo que no sucedió en España.


elcomerciodigital.com

domingo, 30 de enero de 2011

FOTÓGRAFOS EN CANDÁS







Breve reseña de los fotógrafos profesionales en Carreño (1938-1.970).
Entre todos los fotógrafos aficionados y profesionales que realizaron sus trabajos en el concejo de Carreño, sin duda el más destacado, por los años de profesión y por la ingente obra realizada, fue José Feliciano Álvarez Díaz "La Karaba". Nacido en Benavente (Zamora) en el año 1900, al inicio de la década de los treinta se trasladó a Gijón a trabajar como fotógrafo ambulante realizando las denominadas "fotos al minuto", y poco antes de la Guerra Civil ya realizaba algunos trabajos en Candás y Luanco.
En Candás tendría su primera "cabina" en un portal de la calle Braulio Busto, frente al Café de Braulio (en el solar que actualmente ocupa el edificio de Garmoré), y desde finales de 1937 ya trabajó de forma permanente, abriendo en los años cuarenta un pequeño local en uno de los huecos del desaparecido bar Casa Lastra, en el nº 19 de la citada calle, auqnue continuaría avecinado en la gijonesa calle Avilés nº 3. Desde el mes de abril de 1949 figuraba en la lista de altas de la Matrícula Industrial y de Comercio de Carreño con su establecimiento fotográfico, y en marzo de 1962 realiza nueva alta por cambio de domicilio, pues debido al derribo del edificio que ocupaba pasa a otro local ubicado en el nº 12 de la misma calle de Braulio Busto, en donde trabajaría hasta su fallecimiento en 1971.
Durante su larga etapa profesional en la villa candasina realizaría todo tipo de trabajos y reportajes fotográficos, destacando además la edición de varias series de tarjetas postales fotográficas de diversos acontecimientos y principalmente de vista de la villa y sus alrededores, que el mismos vendía; fotografías y postales que mostraba al público en un curioso expositor instalado en la fachada de su pequeño estudio que era permanente objeto de atención del vecindario local.
Al principio firmaba sus fotos como Foto Díaz, más tarde como La Caraba o la Karaba-Foto Díaz, y desde 1964 como Foto Díaz y Paz (nacido en Méjico era hijo de un emigrante de Villaviciosa que regresaría a España en 1932), que continuaría con el oficio y negocio fotográfico en el local del último domicilio ya citado bajo el nombre comercial de Foto Paz, hasta su jubilación a principios de los años ochenta.

Fuente: La tarjeta postal en Carreño 1901-1963
-Manuel Ramón Rodríguez-