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martes, 23 de octubre de 2018

LOS ESPANTOS DE LA IGLESIA DE ABAMIA (Corao)

“Lugar mágico, donde el silencio impresiona. Te puede pasar el tiempo sin enterarte admirando esta joya”


Dicen algunos autores que esta iglesia es obra de Pelayo. Pero ha sufrido tantas reformas que no queda la menor huella de la primitiva fábrica, es muy pobre en ornatos. La portada meridional, está compuesta por una serie de figuras espantables.


Empezando por la derecha, se ve un hombre tostando en una gran caldera; a continuación un diablo baja de cabeza arrastrando tras de sí a un hombre atado con dos cadenas por el cuello y por una mano; dos animales ocupan el centro de la arquivolta.


En el lado izquierdo de ésta, aparecen siete féretros con la tapa abierta, los cadáveres asomándose a la luz, y cada uno en actitud diferente, pero todos como pidiendo clemencia; la composición termina con un dragón. En los capiteles que coronan las columnas de la derecha de esta portada, el diablo, lleva del pelo a una mujer que tapa los pechos con sus manos.



(Bellezas de Asturias de Oriente a Occidente- Aurelio de Llano).

domingo, 30 de agosto de 2015

LA CUEVONA DE CUEVAS DEL AGUA (RIBADESELLA)


La grandiosidad de sus bóvedas, iluminadas, y los cerca de 300 metros de recorrido conceden una sensación desconocida frente al volante. Es fácil deducir que esta inmensa caverna ha sido desde siempre el único acceso a la aldea de Cuevas del Agua.


Un paso que anteriormente discurría por un vial habilitado por los vecinos, y que la modernidad y la urgencia de las comunicaciones, convirtió en el último tramo de una carretera local que muere poco después de atravesar la cueva.


Cabe destacar la existencia de una salamandra ciega, que habita en el interior de la cueva, otros animales ocasionales son una especie de rana y los murciélagos. Estos últimos debido a la presencia humana ya no anidan en la cueva como lo hacían antaño.


Formaciones calcáreas: Las estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas conforman el paisaje interno de la cueva. Destacan diferentes formaciones que han sido nombradas como: «la lengua del diablo», «las barbas de Santiago» o las «estalactitas de bandera»


El pueblo de Cuevas goza además de una situación privilegiada, su orografía envidiable a orillas del río Sella y al pie de la montaña, unido a su peculiar acceso, la convierten de alguna manera en una auténtica aldea pérdida, donde se conservan como en pocos lugares las señas de identidad de la vida rural. Se trata del pueblo del municipio con mayor número de hórreos.


Junto con las cercanas poblaciones de Tresmonte y Xuncu ofrece numerosos elementos etnográficos y muestras de arquitectura tradicional. Cuevas del Agua es una localidad de apenas medio centenar de habitantes a unos siete kilómetros de la villa de Ribadesella.


 Para llegar aquí partimos del casco urbano, cruzamos el puente dirección a la playa y giramos a mano izquierda, hacia las Cuevas de Tito Bustillo. Unos 900 metros después, pasamos los pueblos de La Huertona y Sardalla; unos 700 metros más allá al coronar un tramo ascendente encontramos la señalización a Cuevas del Agua. Desde esta bifurcación seguimos la carretera hasta el final 

Fuentes visitadas. www.desdeasturias.com
Wikipedia.

miércoles, 17 de junio de 2015

HISTORIA DE LA VÍA VERDE DE LA SENDA DEL OSO


El abrupto paisaje de Asturias dibuja un paraje natural exuberante como se puede comprobar en la Vía Verde de la Senda del Oso. Los 42 kilómetros marcados por la minería cruzan valles de montañas como el mítico Desfiladero de Las Xanas o la Sierra de la Predisca.


 Esta senda discurre sobre el trazado de dos ferrocarriles mineros. El primero, que data de 1874, enlazaba las minas de hierro y carbón del Valle de Quirós con la estación de Trubia, sumando 30 km de vías. A este trazado se incorporó un ramal que, desde Caranga de Abajo, enlazaba con las minas de Teverga, 10 km adicionales que conformaban un trazado en forma de Y. La producción minera trazó unos caminos escarpados que atraviesan el embalse de Valdemurio y las localidades de Proaza y Trubia.


El antiguo tren minero arrancaba desde este último sitio serpenteado por el Valle de Teverga para llegar hasta la población de Entrago. Por la línea circularon pequeñas locomotoras y vagonetas repletas de mineral que afrontaban a duras penas las fuertes rampas, sobre todo apurando frenos para bajar. Antaño, los ferrocarriles debían disponer de guardafrenos a bordo de los vagones, obedeciendo estos empleados las órdenes de aflojar o apretar frenos que, con un código de silbidos, daba el maquinista. En este ferrocarril minero, cada guardafrenos se encargaba de dos vagones, pasando de uno a otro según hiciera falta. Dado que era un ferrocarril industrial, construido con premisas de máximo ahorro, los túneles eran especialmente angostos y eran frecuentes los voladizos de roca sobre la vía en tramo colgados de barrancos. Y precisamente estas angosturas fueron las culpables de la muerte de varios guardafrenos que, pasando de un vagón a otro, se dejaron la cabeza en alguna de estas rocas. La crisis minera arrastró a estos ferrocarriles en su caída, siendo cerrados en 1964.

 Fuente visitada www.mundo-geo.es

miércoles, 6 de mayo de 2015

RUTA DE LOS MOLINOS DEL RÍU PROFUNDU - Villaviciosa -


Una de las Rutas más atractivas y recomendables de Villaviciosa. Aúna disfrute paisajístico y el descubrimiento etnográfico, con los vestigios de la llamada 'cultura del pan' en torno a lo que fuera una intensa actividad molinera, extinguida hace más de medio siglo.


Hasta 22 molinos de agua -en distinto estado de conservación- se contabilizan en 7 kms. de tramo de singular belleza, cobijados por el bosque de ribera. La importancia del Ríu Profundu y la senda radica en esa intensa actividad de la molienda que en otro tiempo llegó a funcionar en tan corto tramo de río. Su estudio y puesta en valor en la última década se debe en gran medida al investigador y etnógrafo villaviciosino Rafael Balbín Loredo, autor de una completa Guía de la zona.


 La visita a la ruta de los molinos del Río Profundu la iniciamos desde el barrio de Valbúcar (Amandi) para ir remontando el río hasta el barrio de Buslaz (Breceña). Aunque también se puede hacer desde esta última localidad para ir siguiendo el río hasta su desembocadura en el río Viacaba.



Fuente www.turismovillaviciosa.es

sábado, 11 de enero de 2014

DE CORAO Y LLENÍN A MESTAS DE CON


Esta senda iba por las cercanías de las llamadas Mestas (de Mestas de Ardisana a Mestas de Con). Por esa antigua calzada romana paso Jovellanos hace algo más de dos siglos.

Una posible señal de esa vía, o camino primitivo, aparte de los restos de empedrado cerca de Ardisana y los puentes de traza romana, puede ser que, en el palacio de Labra, se encontró una lapida funeraria de muy posible origen romano, dedicada a Domitio Flavio.

Aunque, si no se fuese por esa zona y se girase para el Sur, una buena marcha a pie puede desarrollarse en dirección contraria, desde Corao al Picu Priena (mal llamado "Cruz de Priena", solo porque hay una cruz en su cima). Pasando por el Cuetu Abamia..

La afamada iglesia parroquial de Abamia esta tristemente de moda por los destrozos en su iglesia (y en los tejos que rodean ese templo). La caminata seguiría por las Cuadras de Canal, Cantu Pandal y Uporquera. Esta actividad entre Corao y el Picu Priena puede ser de unas tres horas, subiendo siempre. Y la bajada al Real Sitio de Covodonga se hace en una hora.

Pero si la meteorología no acompaña, la caminata puede ser por la zona más baja, sin subir al Picu Priena, partiendo igualmente de Corao o de Corau Castiellu, en dirección norteña, entre huertas y verdes campos, en una zona rural envidiable, cruzando por pistas (algunas ya asfaltadas u hormigonadas) y con ligeras subidas, o llaneando, por el medio de típicas aldeas y pueblos, que están en vías de ser importantes núcleos de turismo verde.

Si se toma, como decimos, el punto de partida en el pueblo de Corao, o en el de Labra (con afamada fortaleza y palacio), se puede realizar una travesía tranquila, con final, por ejemplo, en Mestas de Con. Pasando por el hermoso paraje del río Chico, o por la ladera del Picu El Castillo (donde estaba el citado castro). Para luego seguir por la que podría llamarse la "Ruta de las Iglesias", pues en los pueblos y aldeas del recorrido están las antiguas iglesias y capillas de Nuestra Señora de La Velilla de Tárañu, Santo Tomas de Llenín, Santa María de Villaverde, Santo Toribio de Beceña y San Martín de Grazanes.

Se cruzará por típicas aldeas, cuidados campos de labor, verdes prados y arroyos o ríos caudalosos que tributan sus aguas al Güeña, como son el citado Ríu Chicu y el Piedrafita. Parte de la ruta es la senda señalizada de Llanes a Covadonga, que cruza por Mestas de Ardisana, collado de Piedrafita (citado por Jovellanos) y Cuerres. Esta antigua calzada romana aún conserva una parte del empedrado y contrafuertes en lo alto del monte. Abajo, ya hay muchas pistas o carreteras. 

Fuente visitada. descubreasturias.com

lunes, 30 de diciembre de 2013

CONCEJO DE CASO


Este extenso concejo, de 307'37 km2, fue desde tiempos inmemoriales tierra de tránsito entre nuestra región y la meseta.
Su orografía de media y alta montaña hace que pase de los pocos más de 300 m. a los 2022 m. del pico La Rapaína, la cota más alta del concejo.
El terreno, accidentado y abrupto, muestra fuertes pendientes en gran parte del territorio. La naturaleza impone en este lugar sus condiciones y los casinos se adaptan perfectamente a sus ciclos. Están íntimamente unidos a ella y de esta forma habitan un territorio también escogido por animales como el urogallo, el rebeco o las águilas reales, para establecer sus moradas.


Los recursos naturales de este lugar y su belleza permanecen intactos, libres de la intervención del hombre, lo que le convierte en un auténtico paraíso. Valles, bosques de hayas, barrancos y riachuelos se esparcen por Caso. El río Nalón es el de mayor importancia y el eje que vertebra las poblaciones del concejo. El nacimiento de este caudal en tierras casinas es conocido como la Fuente La Nalona, y corresponde al puerto de Tarna, límite natural con la provincia de León. Campo de Caso es la capital del concejo, donde se concentra la mayor parte del movimiento mercantil y económico de la zona. De las ferias, concursos y mercados de ganado que se organizan en el concejo, la mayoría se desarrollan en esta localidad. Su entorno natural privilegiado le hace ser un centro turístico y deportivo a donde acuden los aficionados al senderismo, la caza, la pesca, el ciclismo de montaña, el esquí de fondo, practicable en la estación de Tarna, y los deportes náuticos en el embalse de Tanes.


También forman parte del concejo de Caso otros pueblos de menor tamaño pero llenos de encanto, como el de Coballes, La Felguerina, Orlé, Tanes, Caleao, Abantru, Gobezanes, Prieres, Les Llanes, Veneros, Soto, Bezanes, La Infiesta, Pendones, El Tozu y Tarna, entre otros. El aislamiento al que les somete la escarpada geografía de este entorno les permite conservar en gran medida sus tradiciones y la forma de vida de antaño.


El país de la madreña -
Con ese nombre se denomina a sí mismo el concejo casino. No es para menos, pues la artesanía de la madera , y más concretamente la construcción de la madreña -el calzado de madera con tacos típico de nuestra región- ha pervivido año tras año. Tanto la madera como la piedra eran los elementos naturales más utilizados por los habitantes de Caso. Los artesanos que trabajaban la piedra fueron desapareciendo poco a poco y sólo la artesanía de la madera ha tenido continuidad. Esta noble y escasa tarea es uno de los mayores vínculos de esta tierra con su historia. En reconocimiento a esta labor se ha creado el Museo de la Madera y la Madreña y el Taller de la Madreña. El Museo se encuentra en un pequeño pueblo denominado Veneros, y en él encontraremos una interesante exposición de madreñas de toda Europa, junto con las herramientas necesarias para su construcción. Además de estos elementos el Museo recoge otros instrumentos de gran valor etnográfico y relacionados con el concejo, como por ejemplo, el rabel. Este instrumento musical se confecciona en la localidad de Caleao y tiene gran prestigio entre los de su clase. Por otro lado, en Pendones se halla el Taller de la Madreña, que permite ver cómo es la construcción de este original calzado y a su vez informarnos de dónde localizar a los artesanos de Caso, para realizar una ruta por los diferentes talleres que todavía funcionan en concejo.


Redes, naturaleza en estado puro.
Hablar del concejo de Caso es hablar del Parque Natural de Redes. El perfecto equilibrio de flora, fauna y hombre, hacen que el slogan de "Paraíso Natural" sea un hecho en estas tierras. Si queremos conocer esta tierra aprovechando al máximo las oportunidades que brinda debemos acudir al Centro de Recepción e Interpretación en Campo de Caso. Aquí tenemos toda la información necesaria sobre el Parque, sala de audiovisuales, cafetería y una exposición permanente sobre el hábitat y fauna de la zona. Aquí conoceremos rutas de Pequeños Recorridos. Estos itinerarios están perfectamente señalizados para que se puedan realizar sin la necesidad de un guía que nos acompañe. Las hay de diferente duración y dificultad técnica, y todas ellas cuentan con fichas donde se describe la ruta acompañadas de un pequeño plano. Los recorridos más frecuentados del concejo casino son tres: La Ruta de Brañagallones, la de la Cascada'l Taballón y el Desfiladero de los Arrudos. Una vez conocidos estos, existen muchos otros que nos permitirán conocer el concejo en profundidad.


 De la tierra, el queso Casín.
Toma el nombre de Casín por el concejo de Caso, centro elaborador de esta exquisitez, que a su vez da el nombre al tipo de vaca "la Casina", con cuya leche se elabora el queso. La ganadería es el principal recurso de los habitantes del concejo, siendo la vaca casina o Asturiana de los valles una seña de identidad del mismo, aunque por desgracia cada día hay menos ejemplares de esta raza. El ganado permanece en los establos en temporada invernal y con la llegada del buen tiempo pace en las majadas de los puertos. El resultado es un queso cilíndrico, amarillento y sin corteza que pesa unos 500 grs. Este manjar gastronómico se elabora siguiendo técnicas artesanales y celebra el último sábado de agosto un Certamen en su honor, el Certamen del Quesu Casín en la Collada de Arnicio. Esta tradición se recuperó en 1982 gracias a la iniciativa de un grupo de amigos del concejo que pretendían evitar que se perdiera la identidad del queso y darlo a conocer. La mejor señal del éxito de este certamen fue el aluvión de ventas que experimentaron al poco tiempo de exponer el queso.


Los abundantes pastos hacen que la cocina destaque por sus carnes de cabrito, cordero, ternera, caza, embutidos... Las Jornadas Gastronómicas de la Caza compartidas con el vecino concejo de Sobrescobio llenan las mesas a mediados del mes de febrero de platos a base de jabalí y venado, además de otros embutidos relacionados con la caza. Esta iniciativa permite dar a conocer la riqueza cinegética de este espacio protegido. También las truchas pescadas en las aguas de los ríos del concejo tienen su hueco en la gastronomía de la zona. Mientras que en el apartado más dulce son famosos los suspiros, bartolos y borrachines.

 Accesos.
La principal vía de acceso es la carretera AS-17, que discurre en paralelo al río Nalón. Los visitantes que acceden desde el oriente asturiano tienen en la carretera AS-254 un acceso interesante que parte desde la villa de Infiesto. Los que acceden desde la montaña leonesa pueden adentrarse a través del Puerto de Tarna (.1490m.)

Texto: Marisa Tabarés y Chabe Hidalgo.
 Fuente visitada. Revista Fusión.com

sábado, 24 de agosto de 2013

EL MIRADOR OSERO Y LA RUTA DE MUMIÁN


El afamado lugar para ver osos en Somiedo está cerca de una ruta montañera y turística, la de Mumián

En Asturias aún quedan brañas con sus típicos cabanones de teito, estando ahora dentro de un régimen de protección oficial estas construcciones de techumbre vegetal, al igual que los hórreos y cabazos. Aunque los lugareños dicen que las ayudas que reciben son pequeñas. Las cabanas de teito gozan de cierta consideración, pero peor suerte tienen los ancestrales corros (de tipo castreño y por tanto más antiguos), dado que no tienen ningún apoyo. Lo mismo ocurre con los escasos restos de calzadas romanas.

Las principales brañas que conservan en buen estado un considerable número de estas "cabanas" están en Somiedo, aunque hay también otras en los concejos de Allande, Tineo, Teverga, Cangas del Narcea, Degaña e Ibias. Pero entre todas se pueden destacar las de La Mesa, La Pornacal y Mumián, en el Parque Natural de Somiedo. Son poblados que parecen perdidos en el tiempo. La ruta recomendada es a la braña Mumián (o Momian) que es la menos conocida de las tres citadas y está en una zona osera (sin embargo hay una nueva pista trazada en esa zona). 

Muchas personas dicen que las capturas hace un lustro de los osos "Cuervo" y "Pascualín", fueron en esos montes, así como del urogallo que "picaba" a los turistas (estos tres animales murieron estresados). Ahora se descubrió que las empresas inglesas y españolas que organizan visitas para ver osos en libertad, lo hacen desde un mirador natural cercano a Mumián, sobre el valle del río Somiedo, casi encima de Gua y Caunedo. Los plantígrados avistados están en la sierra del Páramo.

En la capital del concejo, Pola de Somiedo, se toma la sinuosa carretera que va a Valle del Lago, y antes de llegar al pueblo de Urria, se coge en una curva el ramal que conduce a Coto (o Coutu). Este bello pueblo se llama Coto de la Buena Madre, en recuerdo de una famosa religiosa que allí vivió hace años. Desde el pueblo, bordeando la sierra y bosque del mismo nombre, se sube por la pista, al Suroeste, entre árboles autóctonos, principalmente hayas. La subida durará, a paso tranquilo, poco más de una hora hasta llegar a la fuente del Cañu (o El Canu). De ella parten senderos, a la braña de Sousas (aún con corros), por el Fuexu y fuentes de Los Chanos y Chandelagua; y a las brañas de Mumián y Valdecuelebre.

 Entre piornos tomamos el camino que va al Oeste, pasando por el collado que se forma entre los contrafuertes de los picos Molinón, Penálba y Gua. A los pocos minutos estamos dando vista a la braña de Mumián. Con la sierra del Páramo al Oeste (y su cimero Mocoso) y el pueblo, de La Peral. Por el medio el impresionante valle central somedano, donde discurre el río Somiedo. Por ese valle cruza la carretera que conduce a Puerto Somiedo (AS-227), donde se asienta el pueblo vaqueiro de Santa María del Puerto.

En Munián hay buena fuente en el centro de la braña y las antiguas "Ocheras" para dejar la leche. Estando diseminadas sus cabañas, entre prados, a diferencia de otras brañas que tienen sus teitos juntos. El poblado y el paisaje son de gran belleza. De Mumián salen sendas al pueblo de Caunedo y a la aldea de LLamardal (al Sur). Por ese último lugar también se sube bien.

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COMO LLEGAR: Por la carretera comarcal a Puerto de Somiedo (AS-227). En La Pola tomar el ramal a Valle de Lago y, un poco antes de Urria, hay una desviación a El Coto.
Cerca de La Peral está la aldea o braña de Llamardal, en la subida a Santa María del Puerto (AS-227) y desde allí se va también a Mumián.

 Fuente visitada. www.descubreasturias.com

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA SIERRA DEL PÁRAMO


La mayor zona osera de España está entre el valle del Pigueña y el puerto de Somiedo.

Entre el puerto de Somiedo, donde se asienta el famoso pueblo vaqueiro de Santa María del Puerto, y el valle somedano del Pigüeña, se encuentra la mayor zona osera no solo de Asturias y Cordillera Cantábrica, sino de toda España, en concreto cerca del pueblo de Villar de Vildas por un lado y La Peral por el otro, a la sombra del bosque de Las Sendas y de los picos El Cogollu de Ceboelléu y Penouta, la sierra del Páramo y el Picu Mocosu, así como El Miru… En esa zona están las brañas de Ferbillín, La Pornacal, La Viecha o Los Cuartos y El Rozu, junto a Las Fanas de Matadiablos y Las Fanas del Fuexu.

 En la sierra del Páramo hay también afamadas lagunas, como La Peneinera o Cabera (La Cabrera), Redonda, El Chamazu y La Xana, rodeadas de misteriosas leyendas. Y, encima del hayedo de Las Sendas (Les Sendes) está el oculto y hermoso lago Bueno, el Chau Bonu (Llau Bonu). Y por esta maravillosa zona campean aún los osos pardos, junto a lobos, gatos monteses, jabalíes, rebecos, zorros, corzos y venados, además de gran variedad de aves, entre ellas los urogallos y las rapaces diurnas o nocturna. En pleno Parque Natural de Somiedo, Reserva de Biosfera.

 Una buena caminata para subir a la sierra del Páramo (que está a algo más de 1700 metros de altitud) se puede iniciar el la antigua braña, ahora pueblo de altura, de La Peral (que fue Pueblo Ejemplar de Asturias); por una pista hormigonada que se inicia, en dirección Oeste, a la salida de la localidad, junto a una gran cabaña de teito que ayudo a cubrir o teitar el Príncipe de Asturias en su visita a la localidad (como atestigua una placa), donde además inauguró un mirador que lleva su nombre (sobre el valle central somedado).

Tras recorrer unos cuatro kilómetros subiendo por esta pista, en una hora de suave paseo, entre curvas y recurvas, se llega a una amplia collada, donde hay una caseta de la guardería, cerca de la braña Fuexu. Encima están los picos el Mocosu del Páramo (o Moscosu) y El Miro (o Miru). Siguiendo luego al Norte, como otra hora más por senderos, se pueden ver las cuatro lagunas del Páramo, ya citadas; en esta primavera como abundante agua.

Si se sube desde la braña de La Pornacal se tarda algo menos, aunque el sendero es más pendiente y fácil de perder entre los piornos y espesa vegetación. De La Pornacal la senda sube en dirección Este… A la braña La Pornacal se llega en algo más de una hora por pista hormigonada, desde el pueblo de Villar de Vildas, por lo cual es algo más larga la ruta a la sierra del Páramo que desde La Peral. Villar de Vildas, también Pueblo Ejemplar de Asturias, al igual que esta braña fueron, asimismo, visitadas por el Príncipe de Asturias.

En el Parque Natural de Somiedo abundan los lagos o lagunas (es el mayor complejo lacustre de la Cordillera Cantábrica), así como los bosques de especies autóctonas, refugio de animales salvajes en vías de extinción, por ejemplo osos, lobos y urogallos; y también hay numerosas brañas con ancestrales cabanas de teito. De todos esos poblados el que conserva actualmente el mayor número de construcciones de techumbre vegetal es La Pornacal, a orillas del río Pigüeña, con 33 cabanones en pleno uso.

 Tanto si se sube a la sierra del Páramo por La Peral, como por Villar de Vildas y braña La Pornacal, el valle del río Pigüeña se nos presentará majestuoso y muy bello. Por este valle cruzó una vía histórica, que unía la comarca leonesa de Laciana, con las asturianas de Belmonte de Miranda y Tineo, así como Cangas del Narcea, llamada, en su zona cumbreña, la “Senda de La Culebra”, pasando un ramal por este valle y puerto de Les Cerezales (Zreizales) a Villar de Vildas.
 

COMO LLEGAR: 
Por la carretera local de Aguasmestas a Villar de Vildas (SD-2), que se toma en la primera localidad citada, cerca de Belmonte de Miranda (AS-227). O por la carretera al puerto de Somiedo, hasta La Peral (AS-227).

 Fuente visitada. www.descubreasturias.com

lunes, 15 de julio de 2013

EL CAMÍN REAL DE ANDRUAS


Entre los numerosos caminos reales o antiguas calzadas romanas que otrora eran muy usados en Asturias, destacan los que bordean la Sierra del Aramo, pues lo mismo eran empleados por arrieros y viajeros, que por los ganaderos. Incluso alguno era para traer la nieve a las heladerías-confiterías ovetenses y otros para peregrinar de una capilla a otra, así como para ir a por pan. Entre estos destaca el de Andrúas.


Por montes y valles de Asturias quedan restos de vías romanas, que al no estar catalogadas por los responsables culturales del Principado, suelen destruirse al trazar sobre ellas pistas o carreteras. Y, lo que duró en la Naturaleza siglos, ahora por desidia o ignorancia, desaparece en unos días. Repetimos una vez más, aunque hay algún político que no le guste: aún se pueden ver restos de esas calzadas, con su empedrado original, o algo reformado; y las armaduras y contrafuertes del camino, por ejemplo en el maravilloso puerto de Andrúas, en tierras quirosanas, en la ladera occidental de la Sierra del Aramo.


¡Andrúas es aún un verdadero paraíso natural!.
Los carros (o las "rastras") tenían dificultan para ir por ese camino real, entre Pedroveya, o Peñerudes y Bermiego o Barzana de Quirós, en especial en el paso de El Bocarón, donde aún se ve la dificultad y hay un tramo bien empedrado. Este camino unía las iglesias o capillas (con milenarios tejos, o "texos") de Pedroveya y Bermiego, así como la de La Merced, situada un poco antes, entre el barrio del Llano de Bermiego y las majadas, o "mayaos" de Linares o Derrotos. Por este último lugar en Las Morteras o Pando sale una senda montaraz que une esta localidad quirosana con Peñerudes (y Oviedo) por el collado de Pandelaforca. Asimismo hay otra senda que sube a las ancestrales brañas de "corros" del Aramo, situadas al pie de la Peña La Gamonal (y del afamado L´Angliru). Pero de esa zona ya trataremos en otra ocasión.


UN BOSQUE DE ACEBOS.
En Andrúas (o Las Andruas o, también, Andrujas) se conserva, además, uno de los bosques de acebo mas extensos de la montaña asturiana. Puede ser el mayor de Asturias y también de la Cornisa Cantábrica. El bosque de acebos de Andrúas es muy afamado, pero poco apreciado por los lugareños y, menos aún por las autoridades. Curiosamente no le dan ningún valor a esta acebeda. Y tampoco a los restos empedrados del camino real.

Se puede ir ahora por esta antigua vía saliendo de la típica aldea de La Rebollada o Rebollá, cercana a Pedroveya. La subida es suave, pero larga, como suele ocurrir con las antiguas calzadas. Llegando en poco tiempo al collado de Canal Seca, donde sale una senda que sube al alto La Portilla, o de Serandi, que conduce a ese pueblo y Proaza. Desde ese collado y con el camino marcado, incluso con tramos empedrados, se sigue al Sur-Este, bordeando el Picu Portillu y Sierra Negra, donde ya se ven muchos acebos. Tras pasar el collado de El Bocarón nos damos con la esplendorosa vista del puerto de Andrúas, verde y amplio, con la Sierra del Aramo encima. ¡Una verdadera maravilla!. A estos puertos de pastoreo suben los ganaderos del sin par pueblo de Villamejín, por entre el espeso bosque de acebos, así como los de Bermiego y Les Agüeres de Quirós, o los de Villanueva de Santo Adriano.


 LA CABAÑA DE VILLANUEVA
En Andrúas hay una vieja cabaña de piedra, cuadrada y con la techumbre de "tapinos" de hierba, como si fuese un "corro" (casi "teitado"). Cerca de esta cabaña, o "cabana", llamada de Villanueva, pues era usada por los vecinos de la capital del concejo de Santo Adriano, hay restos de numerosos "corros", así como de un posible campo de dólmenes (?). En Canal Seca se encontraron restos tumulares y castros.


Cerca está la Braña de Buxana, o Cabaña de Buxán. Hay muchas leyendas de esta zona. Una vecina de Pedroveya, de nombre Olvido, amable y simpática, nos contó este dicho popular:

"En el Picu Portillu,
detrás de la Sierra Negra,
encontrarás la piel de un buey pintu,
con muchísimas monedas adentru"...


También habló de cuando iba por este camino a Bermiego a por pan y tenía que ir descalza y en la fuente de La Merced se ponía "les alpargates" (teñidas de "Blanco España") para llegar guapa. Y de cuando van de visita o peregrinación a la Virgen de La Merced, donde se celebra una gran fiesta.

Desde la Cabaña de Villanueva sigue el camino (algo perdido ya) por entre la parte alta del bosque de acebos, cruzando numerosos arroyos que descienden del Aramo, junto a verdes prados. Para llegar en algo más de dos horas (desde La Rebollada) a la nueva pista ganadera que "aplastó" el camino real. Tras cruzar una portilla descenderemos en poco tiempo hasta la capilla de La Merced y de allí, bien por la pista o por un tramo del antiguo y empedrado camino real (que sale de la ermita, a la izquierda) se llega a Bermiego en media hora aproximadamente. Allí está el afamado tejo, así como un gran roble. Desde este pueblo sigue el camino, a la izquierda de la actual carretera, para San Pedro de Arrojo y Bárzana.


VISITAS CULTURALES:
• Torrexón de Peñerudes
• Puente Romano de Villanueva
• Iglesia de San Pedro de Arrojo
• Iglesia de Santo Adriano de Tuñón


COMO LLEGAR:
Por Pedroveya y La Rebollada, a través de la carretera local que une Argame (N-630) y Peñerudes, pasando por el embalse de Los Alfilorios. O por las carreteras regionales AS-228 y AS-229, se sube a Bermiego. O por San Pedro de Arrojo a Villar. O por Las Agüeras.

 Fuente visitada. descubreasturias.com

miércoles, 10 de julio de 2013

LA RUTA MITOLÓGICA DEL BEYU PEN


La Ruta Mitológica del Beyu Pen, en el bello concejo de Amieva, no es otra cosa que un bosque encantado que guarda el alma de personajes legendarios y hechiza al caminante. Su singularidad con respecto a otras sendas teáticas reside en que la mano del hombre apenas ha intervenido en su creación. En nuestro caminar adivinamos formas siniestras, rostros al acecho en la espesura, troncos que fascinan, rocas fantásticas. Las Xanas, trasgos, pesadiellos, busgosos, nuberos o bruxas son seres que en este caso se perfilan en la propia naturaleza del bosque. Se han aprovechado las formaciones de rocas y árboles, sin más ayuda que un poco de pintura, para destacar sus contornos o siluetas.

Ascendemos por la foz y cada cual tiene que poner lo mejor de sí para ir descubriendo todos y cada uno de estos personajes camuflados. El cuélebre, que custodia tesoros y Xanes (hadas), que protege la riqueza y la fecundidad, que también se come al ganado y a hombres, bien podría camuflarse en un árbol caído. El nuberu, que se divierte provocando tormentas y tempestades, lanzando centellas a los animales y arruinando las cosechas con el granizo, se encarna en el tronco quemado de un castaño. El busgosu, cubierto de mofu (musgo) se esconde en bosques y cuevas y rapta a las mujeres; cuando nos damos cuenta está tras nosotros, cincelado en la roca.

La «identidad oculta» de este bosque encantado se refuerza con su espectacular vegetación. No en vano en asturiano un “Beyu” no es otra cosa que una garganta profunda o encañonamiento de un río, una zona estrecha y húmeda que en época de lluvias permite contemplar grandes cascadas. En la frondosidad de este “Beyu” el bosque es autóctono, de castaños, robles y avellanos. Las formaciones kársticas son caprichosas por doquier y se dejan ver “les cuerries” o Cuerres, corrales de piedra que se utilizaban antaño para almacenar las castañas y ponerlas a salvo de los animales del bosque.

Llegamos a la recóndita aldea de Pen, un pueblo que aglutina un amplio conjunto etnográfico, como el reloj de Sol, en la casa de Fondón, o sus abundantes hórreos; uno de ellos está catalogado como el hórreo más grande de Asturias. Es fácil imaginar dentro de las casas las leyendas transmitidas durante siglos al calor del hogar. Ahí se conserva la magia y la superstición de los seres mágicos que hemos descubierto en nuestro caminar.

Un último atractivo de la ruta, que bien podemos visitar antes de iniciarla o al regreso, en la cercana localidad de Santillán, es el centro de interpretación del Karst, donde encontramos una maqueta explicativa de cómo el agua va formando las cavidades kársticas que proliferan en la comarca. Es un centro especializado también en el hábitat rupestre, con la reproducción de una cueva de la zona a tamaño natural.

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¿Cómo llegar a la Ruta Mitológica del Beyu Pen?-
Muy fácil. Desde Cangas de Onís se toma la N-625 (carretera del Pontón) siguiendo el curso del río Sella hacia el sur y a 10 km., justo antes de llegar al pueblo de Santillán, nos desviamos a la derecha por la AS-261 en dirección a Beleño y Sellaño. A unos 500 metros dejamos el coche en un parking del Área recreativa de Trambesagües junto a la carretera. La ruta en sí conecta el famoso Camín de la Reina con el pueblo de Pen. Se puede dar la vuelta en cualquier momento pero si decidimos llegar al pueblo de Pen, la excursión completa, ida y vuelta, ronda las dos horas y media o tres.

Por encima del área recreativa, donde hemos aparcado el coche, una cómoda caleya (camino) baja hasta la confluencia del río Sella y el río Ponga donde una pasarela permite acceder a la ruta desde el pueblo de Santianes. Unos 400 metros más adelante alcanzamos el río que desciende por el bosque del Beyu Pen y que cruzaremos por un puente de madera. Aquí comienza la verdadera Ruta Mitológica, el cartel así lo indica. Si seguimos el curso de un arroyo siempre presente no tendremos mayores complicaciones. Al salir de la foz se alcanza un nuevo puente. Ya solo restaría subir hasta el cercano pueblo de Pen. Al final es desnivel global de la caminata no ha superado los 242 metros.

 Fuente visitada. www.desdeasturias.com

martes, 25 de junio de 2013

LOS MOLINOS DE CORRORIU - QUIRÓS


Un tramo de la calzada que unía tierras de León con la costa gijonesa (Noega o Gigia) por los montes de Quirós y que se conoce ahora como “Camín de las Reliquias” (pues por ella se salvaron los tesoros de la Catedral de Oviedo, en época musulmana), está ahora señalizada como sendero de gran recorrido GR-207 y se puede hacer con cierta facilidad. Curiosamente la inefable Red de Caminos Naturales que promueven las autoridades medioambientales asturianas y españolas va casi paralela a ella por la nueva y prolongada Senda del Oso en tierras quirosanas, lo que puede inducir algo a la confusión. Las señales de esta última son de color granate y las de la antigua calzada romana o Camín de Trobaniellu (y Ventana) son color verde; lo que aclaramos para evitar despistes.

En la parte intermedia de esta vía histórica, hay unos molinos de agua, en buen estado, aunque en desuso, que merece la pena visitar en una corta caminata por esta antigua calzada. No son como los afamados Molinos de la Veiga, en tierras pravianas de Cañedo (en plena “Ruta de los Marineros”), aún en uso, pero estos molinos quirosanos, llamados de Corroriu, al igual que el bello río que los forma, si deben de ser conocidos, en la esperanza que se cuiden y conserven, como un patrimonio cultural y natural importante, en medio de un maravilloso bosque de castaños, entre otras especies arbóreas y arbustivas (por ejemplo avellanos).

La caminata puede ser corta, de poco más de una hora, si se parte de Coañana y algo menos si se sale de la Vega de Arrojo (Arroxu); y puede ser en plan de travesía de un punto a otro o ir y venir por el mismo camino, lógicamente. En el trayecto desde Coañana, primero se pasa por los restos del antiguo castillo de Alba, pequeña fortaleza para vigilancia de la calzada, así como por la capilla del Santo Angel (y su gran tejo), junto al pueblo de Faedo; y todo el recorrido es en medio de un hermoso bosque de especies autóctonas. Arriba, a la derecha, al Oeste, nos queda la sierra de Sobia (y la maravillosa braña de corros de Canchongo, con un lago citado también por Jovellanos) y un poco más al Noroeste, la sierra o Picu Gorrión, refugio de osos y lobos… Delante se alza el embalse y foz de Valdemurio; y, a la derecha, al Este, la Peña Alba y la Peña El Sairón.

Tras dejar Faedo, en un cruce, se abandona momentáneamente la calzada para seguir por un camino, conocido por El Castañeo, dado que abundan estos árboles y las “cuerrias”, que es el que nos conduce a los Molinos de Corroriu. A ellos se llega en pocos minutos (la senda sube y baja con frecuencia) y allí se pueden apreciar los tres molinos harineros, sus viejos canales y las compuertas de madera para dar paso al agua, de uno a otro molino; así como el caudaloso y hermoso río de igual nombre. Muy próxima a ellos está ya la carretera que va a Fresnedo (Fresnéu). En este pueblo se cultiva aún la escanda y se produce artesanalmente el famoso queso de Bota (Queisu de Bota).

El paseo montaraz se puede iniciar también en Vega de Arrojo, o en Faedo, o Fresnedo, cerca de San Salvador y La Fabrica… En recorrer todo este itinerario se tardará algo más de un par de horas, a paso suave. Y, si nos sentimos con fuerzas, podríamos seguir paseando por la llamada Senda del Oso o por este camino histórico (GR-207). También merece la pena recorrer el tramo empedrado desde el pueblo de Fresnedo a Villagondú (cercano a Vega de Arrojo), pero este está muy abandonado y es más pendiente.


Si nos decidimos por iniciar la caminata en Coañana, podemos ver la iglesia de Santiago, el palacio de Alvarez Manzano, la casona-palacio de Don Rogelio y los restos del citado Castillo de Alba… En la capital quirosana está el museo etnográfico de Quirós. Y, al final de la ruta, se puede ver, en Arrojo, la restaurada iglesia románica de San Pedro de Arrojo, que ahora los lugareños llaman también, tras la modernización de su entorno San Pedro del Regodón (o “San Regodón de Arroxo”) por los curiosos muros de piedras construidos por destacados expertos culturales. Junto esta antiquísima iglesia pasa el camino histórico o calzada romana que traíamos (GR-207) y que continúa en dirección a Pedroveya (y Bermiego y Puerto de Andrúas); por donde podríamos seguir paseando, si nos sentimos con fuerzas y ánimos.

DATOS Y CONSEJOS VISITAS CULTURALES:
·         Capillas e iglesias de Bárzana, Faedo y Coañana
·         Iglesia de San Pedro de Arrojo
·         Palacios de Coañana
·         Museo Etnográfico de Quirós
·         Capilla de la Virgen de Alba
·         Restos de calzada romana
·         Molinos de Corroriu
·         Restos del castillo de Alba

COMO LLEGAR:

Por la carretera regional AS-229. En Bárzana tomar la carretera a Coañana,
donde se deja el coche. También de se va por Vega de Arrojo. 

 Fuente visitada. .descubreasturias.com

sábado, 18 de mayo de 2013

EL ENCANTO DE LOS OSCOS


En el interior de la comarca, tres concejos llevan el apellido Oscos, lo cual los aúna en un territorio separado del resto por la Sierra de la Bobia, que salva la carretera AS-11. Villanueva de Oscos, Santa Eulalia de Oscos y San Martín de Oscos conviven en un espacio más agreste, en cuyos valles discurren ramificados caudales de agua. En sus orillas se levantan diversos pueblos que viven en consonancia con la naturaleza que los envuelve con su abrazo.


Tras pasar el Alto de la Garganta, el viajero se prepara para ver inundados sus sentidos. El verde le rodea, y el silencio sólo es roto por el fluir del agua en dirección al cercano mar. La piedra se eleva y toma forma de casonas, palomares, hórreos, molinos y otras construcciones que se mimetizan con el entorno. En Santa Eulalia de Oscos o Santalla, capital del concejo del mismo nombre, la vida crece alrededor de su plaza principal, a la que asoma el Ayuntamiento. Cerca están la iglesia parroquial, el lavadero público y la Casona de La Pruida, que se levantó entre los siglos XVII y XVIII.


Los pueblos circundantes merecen ser visitados porque permiten admirar cómo se combinan con sencillez piedra, pizarra y madera en busca de funcionalidad. Villamartín, Ventoso, Ferreira, Talladas, Teijeira, Lineras, Murias, A Valía, As Barreiras, Pumares con sus casonas o Barcia, donde se ubica la Casona de Aquel Cabo, pueden ser un buen comienzo. El camino es también importante porque ofrece la posibilidad de detenerse en las fuentes, cabazos o pajares. En Pumares o Peizáis quedan todavía mazos, aunque el mejor conservado es el que se encuentra en el Conjunto Etnográfico de Mazonovo. Ferreirela es otro pueblo emblemático, patria del relojero Joannes Antonious Fernández Lombardero, y también del emprendedor Marqués de Sargadelos, cuya casa natal es un museo que recuerda su legado.


En busca de naturaleza, es imposible olvidar la Cascada La Seimeira a la que se llega por una ruta que parte desde el área recreativa de Pumares, o el bosque de robles A Carballeira A Salgueira, en la nueva Ruta Os Cortios. Villanueva de Oscos podría ser el siguiente destino. En nombre está asociado al Monasterio de Santa María de Villanueva; construido en 1137, funcionó como tal hasta 1835. Desde el siglo XVII tuvo en marcha una famosa herrería que enriqueció la comarca, de la cual quedan restos que pretenden ponerse en valor próximamente. La mayor parte de lo que queda en pie del monasterio es de la época barroca, con restos románicos en la nave de la iglesia y el sepulcro que se encuentra en su ábside central. Desde ahí próximamente partirá un paseo a la orilla del río Vilanova, al que se pone punto final en Santa Eufemia. En este pueblo el interés por fomentar y hacer que perduren las formas de vida tradicionales se refleja en su Ecomuseo del Pan, donde cada sábado se elabora pan artesano, con la colaboración de los niños asistentes.


También aquí aporta su propia personalidad cada pueblo del concejo. La recomendación es visitar Pacios, Vilarello y sus grandes casas de piedra; Martul, su iglesia parroquial y la Casa de los Guzmán; Morlongo y sus hórreos con cubierta de paja, típicos de Oscos-Eo, Bustapena, San Cristóbal, Salgueiras... Algunos de ellos se aparecen al caminante que decide elegir las rutas de senderismo señalizadas, a otros hay que ir específicamente, entre un paisaje alimentado por multitud de cauces fluviales.


Fuente visitada. fusionasturias.com