sábado, 26 de diciembre de 2009

LA LAVANDERA


Viejas, de rostro enjuto y cabellera blanca como la espuma, de voz lúgubre semejante al canto del búho, de mirada aterradora viven en los huecos de grandes encinas.
Cuando se crecen los ríos y desbordan, se las ve columpiarse sobre las olas chocando sus palas contra los árboles y las rocas. Las LAVANDERAS pese a sus rasgos de ferocidad,son benéficas cuando los incendios asolan las aldeas los sofocan con sus palas cóncavas llenas de agua, penetrando por el fuego para salvar a los niños y ancianos.

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