jueves, 13 de octubre de 2011

"LA MI POLINA DE LAVIANA"


Está a una distancia de la capital del Principado, Oviedo, de 33 kilómetros. Sus principales vías de comunicación son: AS-17, que atraviesa el concejo de oeste a este, la AS-251 que enlaza con San Martín del Rey Aurelio y la AS-252 que une Pola de Laviana con Aller.

Situado en la cuenca del río Nalón, su superficie se compone principalmente de masa forestal (46,48%), pastos (38,75%) y terreno improductivo (10,36%). El resto se reparte en superficie no agrícola (3,37%), tierras de cultivo (0,58%) y agua (0,46%).
El paisaje de Laviana está constituido básicamente de una vega estrecha a la orilla del río Nalón, rodeada de montes. En esta vega encontramos las poblaciones más importantes (Pola de Laviana, Barredos y El Condado) y las principales vías de comunicación (la carretera AS-17 Avilés – Puerto de Tarna y el ferrocarril Pola de Laviana – Gijón).

El río Nalón, que cruza el concejo de este a oeste, es alimentado por varios afluentes a su paso por él, entre los que destacan el río la Xerra (o El Condao), el río la Caya (o de la Rebollada) y el río Tiraña convergiendo por su derecha, y el río Soto, El Raigusu (o río Ribota) y el río Villoria convergiendo por su izquierda.
La mitad occidental del territorio de Laviana forma parte de la cuenca hullera del Nalón. El relieve se compone principalmente de los valles y cordilleras formados por la erosión fluvial sobre materiales carboníferos. En la parte oriental encontramos un sustrato calizo que corresponde a las zonas de mayor altitud.

Los principales montes de Laviana son Peña Mea (1.560 m), la Triguera (1.291 m), la Xamoca (1.288 m) y el pico Tres Conceyos (1.097 m).
El río Nalón cruza el concejo, siendo en La Pola donde logra su mayor amplitud, sus afluentes más importantes son por el margen derecho: el río Xerra, el río la Pontona y el río Tiraña. Por el margen izquierdo el río Soto, El Raigusu, el río Villoría y el Rimontán.

***************************************************************
Arte:
El concejo de Laviana, tiene muchos monumentos y obras arquitectónicas entre las que destacaremos:
-La iglesia de San Nicolás, en la parroquia de Villoria, es el único ejemplo de la arquitectura románica, es Monumento Histórico Artístico. Es del siglo XII, de su estructura original sólo queda su portada románica, el resto es una reconstrucción del siglo XVII. Su estructura es de tres naves divididas por arcos sobre columnas con transepto y cabecera cuadrada con sacristía y capilla, la nave central tiene bóveda de arista. Su portada románica está formada por triple arquivolta, las arquivoltas interiores son de arco rebajado, las arquivoltas exteriores tienen similar diseño con motivos de zig-zag, sostenidas por columnas de delgado fuste con capiteles con elementos vegetales. La portada está flanqueada por otras dos de tipo herreriano con pilastras acanaladas que sostienen un frontón triangular rematado en bolas. En su interior se destaca un retablo barroco del siglo XVIII.

-La iglesia de Nuestra Señora de Otero, es de planta de cruz latina. Su fachada es sencilla con un arco de medio punto. El lateral izquierdo de la iglesia presenta una ventana formada por tres arquillas de herradura sobre columnas de fino fuste y capitel vegetal, en el interior destaca un retablo del siglo XVIII.

-El Torreón, declarado Monumento Histórico Artístico. Aunque se creía romano su estructura es de la baja Edad Media. Su planta es rectangular pero muy deteriorada por los añadidos de hormigón para evitar su desplome. Es de tres pisos con escasas saeteras, el primer piso era utilizado como calabozo, al segundo se accede por un arco de medio punto y al tercero está prácticamente cerrado a la luz. El remate de la torre original era almenado y en la actualidad está limitado por un murete de hormigón.

-La Casona de la familia Menéndez es Monumento Histórico Artístico. Es un conjunto de vivienda y capilla adosada, formando todo ello una estructura rectangular. Está realizado en mampostería y sus vanos alternan balcones con ventanas. La capilla tiene una altura mayor, su acceso es a través de una arcada de medio punto sobre el que se sitúa el escudo familiar.

-La casa natal de Armando Palacio Valdés, en la parroquia de Entrialgo, es una casona rural del siglo XVIII, de planta rectangular y fachada simétrica. Está compuesta de tres cuerpos, dos laterales y el central más adelantado. El eje principal lo forma la puerta adintelada con dos pequeñas ventanas, en el piso superior tiene un balcón y dos ventanas. Los cuerpos laterales con la misma distribución, dos ventanas en el piso bajo y un corredor de madera en el superior.

****************************************************************
Fiestas:
Entre sus muchas fiestas destacaremos las siguientes:
-En mayo, son las fiestas de Santa Rita en Boroñes, que inauguran la temporada festiva del municipio.

-En junio, son las fiestas de San Antonio en Villoria.

-En agosto (exactamente el día 15), se celebra la fiesta mayor del concejo, que es la que se organiza en el Santuario de la Virgen de Otero, patrona de Santa María de Laviana. (La leyenda dice que la Virgen María se apareció a un pastor y se decidió construir ahí una iglesia pero los señores de la zona quisieron construirla en otros terrenos y la leyenda dice que los materiales aparecieron trasladados milagrosamente al lugar donde hoy se ubica la iglesia).
El fin de semana siguiente, se organiza el Descenso Folclórico del Nalón, que ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico y goza de gran popularidad.
También tenemos las fiestas de San Justo en Soto (Llorío), entre otras.

-En Septiembre, tenemos el Cristo en El Condao.

-En octubre, se festeja la Pontona, también en el centro de la villa. Es la segunda mayor fiesta del municipio. Coincide con dos certámenes, uno de ganando y otro de queso asturiano. Esta cierra la temporada festiva anual.

Hay otros santuarios en el concejo con sus romerías, como son: la de la Visitación en la ermita de Les Campes, La de Cortina, o la de Ribota.



Fuente visitada-
Wikipedia-

martes, 11 de octubre de 2011

LOS SANTUARIOS Y LAS FIESTAS MARINERAS


La Edad Media, con sus profundas preocupaciones religiosas, pobló de santuarios la costa de Asturias, desde la Virgen de Llanes hasta el San Román de Figueras de Castropol. Cristos desgarrados y Vírgenes milagrosas encendieron el fervor de los pueblos, Algunas vinieron por la mar, impulsadas, no directamente por hechos milagrosos, sino por hechos históricos humanos. Así el Cristo de Candás y la Virgen de la Blanca de Luarca fueron imágenes, después muy veneradas, que nos trajeron las ondas marinas en el primer tercio del siglo XVI. Ambas procedían de los desmanes de herejes e iconoclastas que mutilaban las sagradas imágenes o las echaban a las aguas. Y ellas, flotando sobre las olas, vinieron a encender la fe y la esperanza de nuestros recios y devotos marineros.

Otra devoción muy extendida fue la de San Telmo. A las fosforescencias que se veían a veces en las galletas de los mástiles se las llamaba "fuegos de San Telmo"
La principal devoción marina era por aquí, como en muchos otros puertos españoles, la Virgen del Rosario, la que también fue a la batalla de Lepanto. La devoción de las Animas estuvo siempre muy extendida, y por ello muchas embarcaciones solían llamarse con esta palabra antes del nombre propiamente dicho. Por ejemplo, "Animas y San José" y a veces incluso con poco sentido, "Animas y la joven Isabel".
El patronazgo de la Virgen del Carmen es tardío. Nace en el siglo XVIII, pero se desarrolla rápidammente y se Extiende a todos los sectores marítimos. Ello trae la difusión del nombre femenino de Carmen, casi desconocido antes del siglo XVIII, pero que en Asturias llega a hacerse muy popular: Carmela, Carmelina, que llevan muchas asturianas de la población marítima y de la tierra adentro. En esquema rapidísimo podría decirse que San Telmo es la devoción medieval; la Virgen del Rosario, la de los siglos XVI, XVII y XVIII y la del Carmen, la del siglo XIX. Esto, claro está, en líneas muy generales, pues cada gremio y población conservaron su patrón local.

Los gremios tenían su Santo Patrón y los más poderosos, como el de Luarca, su propio templo, bien labrado, con ricas imágenes y objetos para el culto.
Una de las estampas más dramáticas y populares de la vida gremial eran "las Promesas" y la "Bendición de la mar". La mar se bendecía en una importante ceremonia a la que acudían los pueblos enteros, cuando la tempestad se alborotaba, y fuera del puerto las lanchas corrían peligros mortales. Aquellas procesiones, bordeando por los acantilados de las atalayas, salpicadas a veces por las olas que rompían muy cerca, con la muchedumbre de padres, hijos, hermanas,novias y amigos de los amenazados, debieron de ser realmente impresionantes, llenas de belleza y de dolor a un tiempo.

La "Promesa" era la acción de gracias de los que se libraban de la muerte tras haberse batido cara a cara, horas y aun días enteros, luchando con el temporal. Iban todos, de capitán a paje, de patrón a rapaz, descubiertos y descalzos, portando cirios, remos, arpones y timones de lancha. A veces avanzaban de rodillas hasta el santuario depositaban sus votos. Entre los ex-votos marineros los hay curiosísimos, interesantes, valiosos por su mérito artístico; algunos constituyen verdaderos documentos históricos por las leyendas detalladas que contienen. Por ejemplo en la capilla de Merás, concejo de Valdés, existe, o existía hace poco, un cuadro representando a un bergantín de fines del siglo XVII que navega con todo el aparejo largo entre unas rocas, a punto de estrellarse. Su leyenda dice:
"El día 15 de julio de 1.695, viniendo Juan Pascual y siete compañeros en su embarcación de Portugal, con buen tiempo, se les ha benido una seracon que sin saber se an allado entre unas peñas, y por intercesión de esta soberana y Reyna Sancta María de Merás an escapado de entre las dichas peñas."

Pero no todo había de ser peligros y tragedia. También los gremios celebraban fiestas jocundas, con rueda de danza prima y giraldilla, regatas y buenos yantares. Tras la Misa y la procesión, el Cristo, la Virgen o el Santo patronal, salía a "salear" en la mejor lancha de la matrícula, y todas las demás le seguían empavesadas con banderolas disparando voladores. Luego se cantaba la Salve. Y a continuación, hasta bien entrada la noche, laregata, la danza, la gran foguera con su giraldilla alegre de mozas y mozos que rodeaban el fuego cantando y enlazados de las manos, y las rondas alegres que recorrían calles y muelles:
VAMOS DE REBUMBIO AL MUELLE...

Rebumbio, es decir, fiesta con sana alegría, con ruido y con amor.

Fuente visitada. Asturias y la Mar- Jesus Evaristo Casariego.

lunes, 10 de octubre de 2011

PASEAR POR LA GRANDERA


Durante las peregrinaciones a Covadonga de antaño (que ahora empiezan a estar de moda otra vez) los asturianos de la zona central seguían un camino real (posible vía romana) que cruzaba por tierras de Siero, Nava, Piloña, Parres y Cangas de Onís. Es el Camín de La Reina, pues por él fueron regios personajes hasta Covadonga, a postrarse ante La Santina. Al final pasaban por Següencu, situado encima de La Grandera. El Camín de La Reina, en su tramo final, va por la zona alta del municipio de Cangas de Onís (y no por la actual carretera), atravesando las típicas aldeas de Nieda y Següencu, así como las majadas de Pozobal y Peñalba. Y por esa zona se puede dar un buen paseo de montaña.

Següencu está encima de un bello pueblín llamado Torio. Más abajo esta el monte o colina La Grandera. En ese bello lugar, situado su acceso principal actualmente en plena carretera de La Venta a Covadonga, en el comienzo del pueblo de Soto de Cangas, turístico cien por cien desde hace poco más una década, se encuentra el único zoológico o Parque de la Naturaleza de Asturias. Llamado en principio centro de exhibición (y recuperación) de la fauna autóctona asturiana. Con mucho tesón varios naturalistas encabezados por Ernesto Junco y el tristemente desaparecido, y siempre recordado, Alejando Panea, levantaron un recinto para poder ver la fauna silvestre de Asturias (y también alguna especie de otras latitudes) en semicautiverio. Dado que en plena Naturaleza ya es difícil (y cada vez más) verlos en salvaje libertad.

El invierno es una estación difícil para los animales silvestres. Y, ahora, en Asturias, más. La búsqueda de alimentos, las nevadas y la continua persecución del ser humano (su principal enemigo) hacen que la fauna en ciertos casos esté seriamente amenazada. Las grandes cacerías organizadas oficialmente suelen hacerse en otoño o invierno. Y, precisamente, en épocas de celo o reproducción animal. Por otro lado, desde hace varios años muchos asturianos se preocupan ya de la supervivencia de los animales salvajes en vías de extinción, caso del urogallo, oso pardo, caballo asturcón o salmón... Pero, del lobo, casi nadie se acuerda, a no ser para culparle de todos los males que padece la ganadería de montaña, aunque esta problemática sea a causa de la proliferación de perros asilvestrados, o ciertos acuerdos negativos para el campo de la Comunidad Europea (el "Caballo de Atila" de la ganadería asturiana, aunque algún político quiera cargarle la culpa ahora a la sicosis por el mal de las "Vacas Locas"). Los perros salvajes o errantes son peores para las ovejas, potrillos y terneros, que el lobo, pues al no estar acostumbrados a cazar les es más fácil atacar a esos animales domésticos. Y están acostumbrados a vivir con el ser humano y no le temen, en todo caso pueden odiarle, pues de pequeños les dio mimos y de adultos cuando molestan en los pisos y no son un juguete se les abandona a su suerte en el campo o monte.

Lo cierto es que, se diga lo que se diga, en Asturias, los osos disminuyen año tras año y los lobos igual. Dentro de poco esos animales solo se podrán ver en Asturias en zoos... Un buen lugar para contemplarlos y ver "lo fieros que son" (claro que sin pasarse en caricias, pues son animales salvajes, enjaulados y solo debe tocarlos un experto) es ese centro fáunico de La Grandera. Allí puede verse como son y cómo viven. Su director el naturalista Ernesto Junco, esta intentando salvar a algunos de los pocos lobos que aún sobreviven. Se pueden ver en un interesante paseo educacional igual lobos que osos, asturcones, venados, corzos, rebecos, jabalíes, zorros, nutrias (incluso contemplarlas bajo el agua de su estanque), erizos, garduñas, urogallos y aves rapaces diurnas (como varias especies de águilas), nocturnas (como búhos y cárabos) o carroñeras (buitres leonados y alimoches). También hay lince, gato montes, cigüeña, numerosos reptiles y pájaros de distintas clases y tamaños, destacando el pito rojo o pájaro carpintero.

En La Grandera se puede conocer a todas las especies de aves rapaces nocturnas europeas, reunidas en una colección única en toda España. Los animales allí recogidos proceden de recuperaciones, adquisiciones a otros centros o criados en él, por parejas reproductoras del mismo. Además de mostrarse la colección más completa de animales autóctonos de todo el país, también hay especies únicas que solo pueden verse en ese centro.
También se desarrolla un amplio programa de investigación sanitaria de las especies allí albergadas y se han reproducido en La Grandera, entre otros animales, osos pardos, urogallos, rebecos, búho real, alimoche, buitre común, gallo lira, malvasía, cernícalo y nutria, además de casi todas las especies de anátidas.

Fuente visitada.
descubreasturias.com

martes, 4 de octubre de 2011

LA VUELTA AL MUNDO DE LA CORBETA “EUSEBIA”


Avilés, 1.862. Corbeta “Eusebia” aparejada de bergantín barca, tres mástiles, cuatrocientas cincuenta y ocho toneladas. Capitán D. Juan Casariego y Villabrille, armador José García San Miguel.
D. Juan Casariego había nacido en la casona de Riofelle de Castropol, segundón de una familia de hidalgos con modestos bienes, muchos de cuyos miembros habían sido marinos; estudió en la Universidad de Oviedo y en el Real Instituto Asturiano de Gijón; muy joven conbatió en la guerra de los siete años como subteniente, teniente y capitán al servicio del Rey. Después de 1.839 anduvo emigrado, navegando en buques de Hamburgo y de Francia y regresó a Asturias, donde tomó el mando de un barco de los González de Luarca y luego de otro de los San Miguel de Avilés. Fue uno de los más reputados capitanes de altura de su época.

D. José García San Miguel, fue un típico armador de su época, comerciante y capitalista con ribetes de banquero; tenía una gran casona en la calle de la Cámara de Avilés, con lujosa vivienda, escritorios y almacenes; importaba bacalao de Escocia, garbanzos de Castilla y vinos de Andalucía, de todo cuanto podía comprarse para venderlo; exportaba jamones, conservas, todo cuanto podía venderse para luego volver a comprar y vender; fue un gran mercader de altura. En 1.862, D, José G. San Miguel, era dueño de la “Eusebia” y D. Juan Casariego capitán de la “Eusebia”. Y el 12 de septiembre de ese año, la “Eusebia” salió de Avilés rumbo a La Habana; un viaje de rutina que iba a convertirse en una larga y difícil circunnavegación.

Llegó la “Eusebia” a La Habana el 22 de octubre, tras cuarenta y un días de travesía sin novedad y allí desembarcó transporte y pasaje. Poco después recibió orden de aparejar para ir a Valparaíso con pertrechos de boca y guerra con destino a la escuadra del almirante Pinzón que iba a estacionarse en las costas de Chile y de Perú, en vísperas de la guerra del Pacífico.
El día 22 de diciembre de 1.862, se hizo la “Eusebia” a la vela rumbo al puerto chileno. Viaje largo y lento en zigzag sobre el Atlántico central para tomar los vientos favorables. El siempre arriesgado paso del Cabo Hornos con grandes temporales que llevaron de cubierta gallineros y maderamen de respeto. Al montar el Cabo se oyó el estremecedor grito de “¿Hombre al agua!” Un gaviero, natural de Candás había caído al tomar rizos en la verga de velacho. Pero una ola providencial le acercó al buque y pudo ser salvado.

El día 19 de mayo de 1863 se arribó a Valparaíso después de ciento cuarenta y cuatro penosas singladuras, con varios enfermos de escorbuto, los cuales, afortunadamente, curaron en tierra con las ricas frutas y carnes frescas de Chile.
En Valparaíso recibió don Juan instrucciones de tomar cargamento general, con destino a Manila. Y levó anclas el 30 de junio de 1.863. A los ochenta y siete días, se dio vista a las entonces españolas Filipinas, y se fondeó en Manila el 22 de septiembre.

El consignatario de los armadores tenía instrucciones. La “Eusebia” subiría al Norte, a Cantón de China, para recofer diversas mercancías, entre las que seguramente figurarían mantones de Manila, biombos de laca, sedas cajas de té y cochinitos de maíz. Y a Cantón se fueron.Y en Cantón una desgracia: un marinero llamado Juan Menéndez de Tapia, tuvo una reyerta con un grupo de ingleses que se burlaron de un escapulario que con la Santa Imagen de la Virgen llevaba al cuello. Menéndez, que debía ser hombre de pelo en pecho, mató a un hereje de una puñalada e hirió a otros: pero recibió lesiones de las que falleció. Por aquellos días aparecieron en el mar de China algunos piratas, que llevaron su ¡¡osadía hasta abordar una fragata inglesa, asesinando a sus tripulantes y saqueándola. Por esto don Juan adquirió veinte carabinas rayadas y un pedrero, y salió resueltamente para Manila. Un fuerte viento del Este, les acercó a la isla de Hainan, de una de cuyas calas vieron salir dos embarcaciones chinescas sospechosas, que parecían intentar seguir las aguas de los asturianos. Pero éstos forzaron velas y para anunciar su armamento se disparó el pedrero y dos salvas de fusilería. Los chinos piratas o no,, fueron quedando muy a popa; y la noche cerró el episodio. Trece días después, estaban a la vista de Corregidor, antesala de Manila, el 25 de diciembre del año 1.863. En este viaje Manila-Cantón-Manila, invirtieron cincuenta y cinco días, incluidos treinta y uno de puerto, es decir, veintidós de navegación de muelle a muelle.

En Manila cargaron abacá y tabaco, completando así el flete de Oriente; y el día 25 de enero de 1.864, se pusieron en franquía.
De Manila a Avilés media una interminable llanura de agua y hay que pasar del hemisferio oriental al occidental, y del hemisferio sur al norte. Una breve estadía en la ciudad del Cabo para refrescar, sobre todo de aguada, pues la pipería no iba en buenas condiciones. Y luego el Atlántico, encuentro, a la altura del paralelo 8 Norte, con un crucero inglés que quiere ver el rol. Aún navegaban los últimos negreros. El capitán de su Graciosa Majestad resultó ser Irlandés y católico, charló largo rato con el capitán asturiano y le obsequió con un barrilillo de Whisky. Pasa el inglés en cortesía, al buque español donde es obsequiado con un buen vino; y admira un rosario de plata “bendito en Covadonga” que don Juan llevaba en la cámara y le regala al irlandés.

El 5 de junio de 1.864, se señala el pico del Teide y el 15, víspera de la festividad de la Virgen del Carmelo, la estaca de Bares y las luces de Ribadeo y Luarca; y aquella noche, al filo de las doce, la barra de San Juan de Nieva; al amanecer, la “Eusebia” quedó amarrada al muelle de la ría avilesina.

Desde Manila se habían empleado 171 días, de ellos, 166 navegando. Y la suma de la circunnavegación, incluido el viaje a China, 470 días. Aquel viaje en total, navegación y puertos, duró cerca de 19 meses.

Fuente visitada. Asturias y la Mar. (Jesús Evaristo Casariego.)

lunes, 3 de octubre de 2011

SUBIDA A L´ANGLIRU, EN EL ARAMO


La sierra del Aramo está situada en el corazón de Asturias, siendo una de sus cimas más destacadas la peña o Picu La Gamonal (de 1712 metros de altitud) que se encuentra en la zona central de la sierra, relativamente cerca de los picos Barriscal, Montovio, Andrúas y La Mostayal. Y algo más alejada del Gamoniteiru (que con 1786 metros de cota es la cumbre más alta de la sierra). La Gamonal, vértice de los concejos de Riosa, Quirós y Morcín, otrora se la conocía como Torre Collimientu, teniendo el nombre de Gamonal (como ocurre con Gamoniteiru) por la abundancia de gamones, flores de la familia de las liliáceas, muy vistosas en primavera. El gamón es planta medicinal apreciada en enfermedades de la piel y está igual a 1500 metros de altura, que en la costa. La Gamonal se alza sobre las lagunas del Langliru (o L´Angliru) Fonpedrín, Monrasu y Fontarentu; que con Llazarandín, Rubiu, Los Veneros, La Cueva y Robles (cerca de los picos Gamoniteiru y Xistras), forman el complejo lacustre del Aramo.

Los accesos para ir a la zona de La Gamonal y L´Angliru son varios, pero el más cómodo es por el concejo de Riosa, gracias a la carretera (RI-2) que, con fines ganaderos, se hizo por Grandiella y Vía Parada (Viapará) hasta la vega de Langliru. Primero fue pista, pero ya es carretera de montaña.
La carretera se toma en la capital de Riosa, La Vega (AS-231), donde se puede llegar igual por la Foz de Morcín y La Ará, que por Pola de Lena a través del Altu Riosa. Cerca de La Vega están las antiguas minas de cobre de Rioseco (otrora romanas). Y la carretera pasa por Ablanéu (donde, como indica el topónimo, había muchos ablanos o avellanos), La Rebollá, Grandiella, Les Gateres y Viapará. Antaño en esas vegas de pastoreo eran frecuentes los rebaños de ganado vacuno, equino y lanar, pastando a la sombra del Aramo (que queda al Oeste) y del Monsacro (que está al Este).
Desde Viapará sigue ascendiendo la carretera hasta la majada de Covayos (viene este nombre de cueva, de las que hay varias en la zona). En ese mayau, situado en una pronunciada curva, se puede dejar el vehículo pues hay repechos fuertes hasta Langliru y sólo faltan un par de kilómetros, aproximadamente, para llegar al final de esa vía. Y se hacen bien a pie (mejor por antiguos senderos pastoriles). La carretera se construyó para poder llevar agua a la laguna del L´Angliru y a otras de la zona, que como ella son seminaturales y tienen usos ganaderos, para lo cual se les dotó de muros y suelo artificial. Subiéndose el preciado líquido en épocas de sequía, por medio de camiones-cuba de Bomberos. La Gamonal se encuentra al Norte del L´Angliru (para subir hasta su cima hay multitud de sendas, pero si se está entrenado a caminar por monte).

Al pie de este pico, y un poco antes de llegar a L´Angliru, está la laguna artificial del Monrasu. Y algo más alejadas Fompedrín o Fontarentu, adonde se puede ir dando un corto paseo por la vega, al Oeste. Arriba, en la campera o en la peña, la vista es maravillosa. La bajada se puede hacer por el mismo lugar de la subida, con parada a reponer fuerzas en Viapará, donde hay un área recreativa a la sombra del Monsacro y encima del afamado túnel del Aramo, que abastece de agua a los ovetenses. Pero también se puede ir hasta Bermiego bajando por las antiguas brañas de corros y majadas de Derrotos. En esa zona no es rara la presencia de lobos, así como, jabalíes, zorros, gatos monteses y aves rapaces.

Fuente visitada.
descubreasturias.com

sábado, 1 de octubre de 2011

ASTURIAS LOS PRESAGIOS


En Asturies las constelaciones reciben nombres peculiares: por ejemplo, la Osa Mayor es conocida como "el carriquín del Rey" y las Pléyades son "la pita y los pitinos". Pero además existían algunas creencias sobre ellas, se decía que contar las estrellas traía como consecuencia el nacimiento de verrugas, pero además las lluvias de estrellas fugaces, como las conocidas "Lágrimas de San Lorenzo", traían presagios, casi siempre funestos. De hecho son muchos los ancianos que todavía afirman que la Guerra Civil fue presagiada por una lluvia de estrellas.
La creencia en estos presagios ya viene de antiguo, baste recordar la leyenda según la cual un cometa anuncia el nacimiento de Jesucristo. Josefo y Eusebio escribían que tras la muerte de Jesucristo, la destrucción de Jerusalén había sido anunciada por varios signos, entre ellos un "espantoso cometa en forma de espada reluciente". El poeta romano Claudiano aseguraba: "Jamás se ha visto cometa en el cielo sin que nos traiga algún mal". Y en las "Historias Prodigiosas" de Boaistuan se habla de un cometa de color sangre que apareció en el cielo de Westrie el 9 de octubre de 1528, tan sobrecogedor que "algunos murieron de espanto y otros cayeron enfermos".

Otros fenómenos atmosféricos también tienen su leyenda. Por ejemplo, la llamada "Bóvida Santa" era una apertura que se hacía en el cielo ennegrecido de nubes, y a la cual había que invocar diciendo: "Bóvida Santa dame la gloria pa mi y la mio familia toda" (Villayón).

En Bual cuando una estrella fugaz cruzaba los cielos se decía que estaba "la Bóvida abierta" y si hacía frío se pedía: "Bóveda santa, dame una manta, bóveda santa dame la gloria a mi y a la mio casa toda".
Cometa en forma de espada representado en el "Tratado de Monstruos y Prodigios" de Ambroise Paré (París-1575)El arco iris es conocido con el nombre de "Arcu la Vieya" y se creía que introducía uno de sus extremos en los ríos para "beber agua". También se creía que en el extremo que se hundía en la tierra había un pote de oro. Se le invocaba para evitar la lluvia, diciendo: "Arcu la Vieya, revira na tierra col dedín monín que nun llueva por min". En Villayón se hablaba del Arcu la Vieya y el Arcu la Nuova, este último mucho más brillante. "La Vieya" es un antiguo daimón femenino, un numen relacionado con los fenómenos atmosféricos, no solamente en Asturies sino en el resto de Europa. En Provenza, por ejemplo, se le llama Vieio y se le atribuyen los espejismos solares. En Asturies se dice: "Cuando llueve y fae sol anden les bruxes alredor" o "Cuando llueve y fae sol cásase la fía del diablu mayor".

También era frecuente hablar de extrañas lluvias, que también eran tomadas por augurios. En el 989, cerca de Venecia cayó nieve roja como la sangre; en el 989, reinando el emperador Otón III, llovió trigo del cielo; y en el 458 en Italia llovieron trozos de carne. En Asturies, en algunos pueblos de Cangas del Narcea, se dice que graniza y, a veces, dentro de las piedras heladas aparecen pelos de cabra. Esto es atribuido al Nuberu, ser maligno que provoca las tempestades y previamente se entretiene tosquilando las cabras. Lo mismo se dice si llueven ranas y sapos.

La creencia en estos personajes que gobernaban las tempestades a su antojo estuvo generalizada en toda Europa. En Las Galias eran llamados "magos tempestiarios" y se suponía provenían de un país lejano y desconocido llamado "Magonia". El Nuberu asturiano se supone que vive en la misteriosa ciudad de Brita, Lita o Griga, o en el lejano Egipto, y recibe el sobrenombre de "Xuan Cabrita".
(Escrito por Alberto Alvarez Peña).

Fuente visitada.
fusionasturias.com