jueves, 28 de julio de 2011

EL MELANDRU ASTURIANO (TEJON)


Conocido en Asturias como melendru , EL TEJON es uno de los mustélidos más singulares de nuestra fauna . Perseguido durante mucho tiempo por su piel y por los destrozos que causa (sobre todo en los maizales), su población actual ha mejorado notablemente dado el progresivo abandono del campo y la proliferación de fibras sintéticas que reemplazan los usos de su piel.

De tamaño mediano (entre 10 y20 Kg. de peso y unos 80 cm. de largo), su aspecto es pesado y torpe, aunque no lo sea en absoluto. Su cabeza triangular, de color blanquecino, está adornada con dos listas negras que le cruzan los ojos a modo de antifaz. Sus ojos y orejas son pequeños (son animales que viven subterráneos) y su piel está cubierta de un grueso pelo color grisáceo, largo y fuerte( con él se hacían antes las brochas de afeitar).Las patas, mas, negras tienen unas uñas fortísimas con las que excava complicadísimas madrigueras. Con estas uñas, y con una dentadura más que notable, apenas tiene enemigos naturales, lo que le hace muy rutinario cuando sale a buscar su alimento: raíces, frutos, lombrices, insectos, roedores, pequeñas aves y huevos.

Tiene un gran poder para acumular grasas, lo que le permite permanecer en la madriguera grandes temporadas, al menor indicio de peligro o cuando los campos están nevados.

Los amores de los tejones comienzan con el inicio de la primavera y siempre van acompañados de fuertes peleas, ya que la hembra rara vez se presta con facilidad a los galanteos del macho. Las crías, en numero de 2 a 5 nacen después de una gestación de 7 semanas, siendo amamantadas durante algo más de 2 meses, tiempo en el que la hembra no abandona, prácticamente, la madriguera. Pero si nos detenemos a pensar en este ciclo, veríamos que las crías nacerían en el verano, y que, durante el invierno, justo en la época de su vida en la que más alimento necesitan para desarrollarse, difícilmente podrían encontrarlo. ¿Entonces como se resuelve este problema? La solución que aporto la naturaleza fue la implantación diferida. Es decir, el óvulo fecundado no se implanta en el útero hasta el momento oportuno, pudiendo retrasarse incluso un año, hasta que las crías puedan nacer en la primavera, cuando el alimento es más abundante, para crecer y convertirse en los enmascarados de nuestros bosques.

asturiasnatural.com

3 comentarios:

  1. Muy curioso, lo leí ayer en uno de los paneles informativos de Somiedo.

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