jueves, 30 de junio de 2011

ASTURIAS-LOS ANIMALES DOMÉSTICOS


Distintos motivos originaron la recesión de los censos de animales domésticos autóctonos asturianos hasta casi su desaparición. Entre ellos podemos destacar por un lado, las plantaciones forestales masivas realizadas, en la década de los años 40 del siglo pasado, en montes comunales donde pastaban tradicionalmente el ganado vacuno, los rebaños de ovejas y cabras y las yeguadas, y, por otro, la sustitución de estos animales autóctonos por otras razas más productivas, como es el caso de la sustitución en el oriente de Asturias de las xaldas por otras razas más lecheras como la carranzana o la latxa para producir quesos, o el desplazamiento de la vaca Casina por la parda alpina, en los municipios del Alto Nalón.

En el proceso de recuperación de las razas autóctonas asturianas han jugado un papel determinante diversas personas y colectivos que con un enorme esfuerzo y gran cariño se preocuparon por mantener hasta nuestros días este patrimonio de valor incalculable. Hoy, son las Asociaciones de Criadores las que con el reconocimiento oficial oportuno gestionan los libros genealógicos de estas razas y las que las fomentan. También las distintas administraciones participan y colaboran con las asociaciones de criadores en distintos frentes: apoyando con ayudas, participando y promoviendo proyectos de investigación y desarrollo, firmando convenios y acuerdos de colaboración, así como en diversas actividades para la recuperación, conservación, selección y promoción de las razas autóctonas asturianas.

El SERIDA -participa en distintos proyectos de investigación, desarrollo e innovación y mantiene convenios de colaboración con las razas de oveya xalda, cabra bermeya y gochu asturcelta.
Actualmente, la mayor amenaza que se cierne sobre el sector es, sin duda el progresivo abandono de las explotaciones debido sobre todo al envejecimiento de los profesionales y su escaso relevo generacional, la disminución de la población en los núcleos rurales y la desilusión de los ganaderos.
En el caso de los criadores de cabra bermeya, los ganaderos consideran que actualmente la explotación del ganado caprino resulta marginal en los resultados económicos de sus explotaciones y que pequeñas variaciones en la satisfacción que les produce su rendimiento podría causar su abandono inmediato, lo mismo les sucede a los criadores de ovino. Entre estas causas destaca la posible eliminación de los derechos a la prima de ovino caprino o el posible aumento de los daños por ataques de lobo y otras especies salvajes. Este último punto es destacado por todos los ganaderos porque provocaría una disminución significativa de los ingresos por la explotación de cabras, la imposibilidad de gestionar la reposición de reproductores y sobre todo, la necesidad de modificar los hábitos de manejo exigiendo una presencia permanente del ganadero cerca de su rebaño y la construcción de instalaciones seguras en los invernales y la estabulación nocturna de los animales en los pastos de altura.

Otro problema importante para los ganaderos es que el reducido número de hembras reproductoras de la raza Bermeya se distribuye en un alto número de rebaños donde conviven con machos de otras razas lo que dificulta el mantenimiento de la pureza de la raza. Este sistema productivo en que se desenvuelve la raza Bermeya resulta especialmente frágil: con explotaciones de pequeña dimensión y con un acusado componente tradicional; las producciones caprinas pueden no resultar competitivas si no existe un decidido apoyo de la Administración al mantenimiento de esta actividad. Según nos comenta ACRIBER, las ayudas administrativas al ganado caprino en Asturias se justifican no sólo por el mantenimiento de recursos zoogenéticos en peligro de extinción, si no por la necesidad de sostener usos tradicionales de unos ecosistemas especialmente sensibles como lo son los del área de influencia del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Para los miembros de la Asociación de Criadoresd'Oveya Xalda (ACOXA), el futuro de la oveja Xalda es esperanzador, al ver cómo año a año se van incorporando nuevos criadores y va aumentando el número de animales gracias a la tarea realizada en la recuperación de su censo. Para ACOXA, las especiales características organolépticas de la carne de la Xalda, que las diferencian claramente de la carne de corderos de otras razas foráneas extendidas por Asturias, junto con la mayor adaptación de estos animales a sistemas ganaderos de producción extensiva son los que proporcionan la mayor ventaja competitiva de estas explotaciones.

El caso del gochu asturcelta es bastante distinto pues el reducido número de ejemplares de esta raza hace que el principal objetivo de la asociación de criadores (ACGA) sea recuperarla. A tal efecto se estableció en el SERIDA de Villaviciosa el núcleo de reproducción de la raza. Para posteriormente caracterizarla junto con sus producciones, crear y mantener un Libro Genealógico, recuperar su censo y conservar el material genético. Según ACGA, las ayudas dirigidas a su asociación son pequeñas, pero, en general, agradecen a la Consejería de Medio Rural y Pesca y especialmente a la Dirección General de Ganadería el apoyo recibido para la recuperación delGochu'l País.
Las razas bovinas asturianas se encuentran mejor posicionadas que el resto de las especies autóctonas. En el caso de la Asturiana de la Montaña, su mayor peligro está en la pérdida de efectivos por cruces con la Asturiana de los Valles. Los ganaderos de ambas razas comercializan la carne bajo dos etiquetas "Carne de Casín" para los animales de raza Asturiana de la Montaña y "Xata Roxa Ternera roxa" para los animales de raza Asturiana de los Valles; ambas están amparadas por la Indicación Geográfica Protegida "Ternera Asturiana". Lo que les permite ofrecer un producto diferenciado de alta calidad, confianza y con garantías de control a los consumidores. Además, sus asociaciones de criadores ASEAVA y ASEAMO, a través de su filial ASTURGEN SL comercializan semen y embriones de ambas razas.
No cabe duda que de que el futuro de estas razas debe ir ligado a la obtención de producciones animales diferenciadas. Que deberán contar con alguna figura de protección como ya es el caso de la IGP Ternera Asturiana. La estrategia de diferenciación es una de las dos grandes alternativas para competir en los mercados y consiste en conseguir una oferta que sea percibida en el mercado como única. Para ello, los productos no solo han de tener características diferentes a los demás, sino que los consumidores deben percibir esas diferencias como algo deseable.
Por último, cabe destacar que las favorables perspectivas que tienen las razas autóctonas, fruto de la cooperación entre ganaderos, asociaciones de criadores, instituciones y, por supuesto, con el apoyo de los consumidores, junto con el interés mostrado por distintos municipios asturianos tendentes a promover acciones de desarrollo dejan ver un futuro esperanzador.

serida.org

2 comentarios:

  1. Muy interesante, desconocía la situación de nuestros animales autóctonos.

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