jueves, 17 de enero de 2013

PLAZA DEL FONTÁN (OVIEDO)


Su nombre procede del vocablo bable fontán que designa a un manantial en forma de charca. En el caso que nos ocupa existía efectivamente un fontán en esta zona de Oviedo, perteneciente al Monasterio de Santa María de la Vega, al que aportaban además sus aguas riachuelos del entorno, convirtiéndolo en una auténtica laguna que desaguaba en la parte baja de la Calle Rosal y seguía hasta los Pozos, sumiéndose en ellos. Los topónimos Fontán y Rosal figuran ya en un documento de 1237 recopilado más tarde por Jovellanos. Otro documento, fechado en 1376 y conservado en forma de pergamino en la Catedral de Oviedo hace también referencia al Fontán.

El 19 de agosto de 1523 los regidores de la Ciudad y el Concejo resolvieron desecar el Fontán por ser un foco de infecciones y por haberse ahogado allí varias personas; las labores de desecación no culminarían hasta 1559 construyéndose entonces una fuente y un lavadero, que al parecer se intentó trasladar a la Plaza Mayor en 1600.


 En 1576 Magdalena de Ulloa, viuda de Luis Méndez Quixada, ayo del bastardo Juan de Austria, promovió la fundación en Oviedo de un Colegio de Jesuitas. Se eligió el Fontán como emplazamiento y en 1587, ya concluida la obra, se aprovecharon los materiales sobrantes para aderezar la plaza, que quedó configurada como una plaza cuadrada adecuada para la realización de mercados y romerías. El edificio del colegio, consagrado a San Matías, se alzaba en el solar hoy ocupado por el mercado cubierto y contribuyó a formar la Calle Fierro y la propia Calle del Fontán, que se extiende desde la del Fierro a la Calle Rosal. Poco después de la erección del colegio se realizaron las escuelas municipales que todavía se conservan y en cuya fachada puede admirarse un escudo de la ciudad instalado aquí en 1673, procedente de la torre de Cimadevilla que sería derruida en 1834.


Tras la expulsión de los jesuitas por orden del Conde de Aranda, acusados de haber instigado el motín de Esquilache, el 2 de abril de 1767, su edificio fue destinado a alfolí y posteriormente, especialmente durante la Revolución Gloriosa de 1868, a cuartel. La iglesia del colegio se convirtió en la parroquia de San Isidoro por disposición del Consejo de Castilla en 1770.

Marcos de Velasco elaboró una normativa para edificar el frente Oeste de la Plaza, lo que después recibiría el nombre de Arco de los zapatos, en 1660, la normativa fue aprobada por el Ayuntamiento a pesar de lo cual sería conculcada repetidamente. En 1666 se proyecto la construcción de un patio de comedias, de un hospital para huérfanos y un mesón. La Casa de Comedias sufrió notables modificaciones y reconstrucciones entre 1799 y 1849, quedando dotado finalmente para albergar a seiscientos espectadores. Con la apertura del Teatro-Circo de Santa Susana y posteriormente del Teatro Campoamor se clausuró la Casa de Comedias llegando a pensarse en derribar hacia 1901; se ha conservado la fachada, situada al lado del Palacio del Marqués de San Feliz.

En 1792 se erigieron treinta y seis tiendas siguiendo el perímetro del Fontán y cuatro casas altas con torrecilla en sus ángulos, todos ellos con techumbre de pizarra y soportales al interior y exterior, según un diseño de Francisco Pruneda. Estas edificaciones estaban pensadas como comercios.

En 1814 se acuerda darle el nombre de Daoiz y Velarde a la parte Sur del Fontán en recuerdo de los héroes del 2 de mayo de 1808.

 En 1981 la Dirección General de Patrimonio Artístico se acometió una importante restauración de la Plaza el Fontán en la que algunos edificios dado su estado calamitoso fueron derruidos, con la consiguiente polémica, y sustituidos por réplicas.Un año antes el estado dio su aprobación para convertir la antigua Casa de Comedias en la Biblioteca Pública de Oviedo, que fue finalmente inaugurada en 1987 con el nombre de Biblioteca Pérez de Ayala.


 Fuente visitada. el.tesorodeoviedo.es

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