lunes, 24 de enero de 2011

ULTIMOS MOLINOS Y BATANES


Hay dos símbolos de la agricultura tradicional en el campo asturiano que han ido desapareciendo de su paisaje: los molinos y los batanes.
Entre finales del siglo XVI y principios del XVII se introdujo el maíz en Asturias hasta entonces, se molía escanda, mijo y panizo. En el caso de la escanda, se rabilaba (trillaba) en los molinos de rabilar para después triturarla en molinos primitivos circulares de mano. Era una actividad común ejercida principalmente por mujeres cada vez que necesitaban harina para los alimentos. En los casos del panizo y el mijo, se trituraban en pisones de piedra con mazos de madera a base de golpes. El polvo harinoso resultante se cocía en leche. En el siglo XVIII, agricultura, ganadería y pesca,conjuntamente con el comercio y la artesanía, formaban las principales fuentes de riqueza de los concejos ribereños.

El maíz se convertiría a lo largo de ese siglo en el cultivo intensivo generalizado, que haría del molino un instrumento productivo de primer orden por cuanto ofrecía muchas prestaciones a bajos costes y aportaba a sus propietarios importantes ingresos en especie. Además de la industrial estaba la función social que cumplía el molino, convertido en un espacio de unión, fiesta, diálogo, casino, chismorreo y generador de folclore (Cabal, 1992).

En los registros fonológicos y bibliográficos asturianos se cuentan con canciones dedicadas a la molienda, a los molineros y especialmente a las molineras. Se trata de canciones llenas de picardía que la mayoría de los asturianos mayores de 40 años conoce sobradamente y tararea desde los primeros compases. También el molino es un espacio liberado para la mitología. Era el lugar frecuentado por el Trasgu, ser mitológico que hacía todo tipo de travesuras, asustaba a mujeres y hombres, revolvía y cambiaba de lugar objetos y piezas relacionadas con la molienda. Desde los inicios del siglo XX hasta la actualidad, la molinería fue desapareciendo paso a paso. Después de la guerra civil aparecieron los problemas fiscales para los molineros, que se vieron obligados a pagar un impuesto al Sindicato del Trigo que repercutiría en el preciode las semillas y en las faenas de la molienda.

Las causas del declive del molino pueden explicarse por razones derivadas de las nuevas tecnologías que favorecieron la sustitución de los molinos de agua por molinos eléctricos caseros. Aunque se explican mejor por el abandono progresivo de la agricultura en general y del cultivo del maíz particularmente desde los años 70 del siglo pasado.

En los batanes, al contrario que en los molinos, el agua no se desviaba directamente del río, se tomaba del desagüe del molino situado aguas arriba. Entonces era conducida por una presa hasta el cubu (cubo) de piedra labrada, saliendo a presión por el sálibu o saliu(canal). Un pequeño cuerno de madera proyectaba el agua contra les aspes (palas) hechas de madera de aliso o humero (aliso, humero, carbayo y castaño resisten mejor el agua). Las palas formaban la rueda motriz vertical cuyo movimiento hacía girar el eje horizontal (árbol) en el que había dos pestañas que movían rítmicamente los mayos (mazos) abatanando telas bastas de lana y sarga que colocadas en un arcón (cajón de madera) cerrado por tres de los lados, eran golpeadas, desengrasadas y enfurtidas para transformarlas en sayales, escarpines, faldas o pantalones.

A mediados del siglo XVIII había en Asturias cerca de 200 batanes funcionando, según
datos recogidos en el Catastro del Marqués de la Ensenada. En la actualidad sólo quedan algunos restos diseminados por la geografía asturiana cuya existencia queda reflejada en la toponimia de los pueblos o en el recuerdo de las personas más ancianas del lugar donde se asentaban. Hasta comienzos de los años 60 del siglo pasado

funcionaron batanes en Allande y en Cangas del Narcea. El de Parada de Navelgas (Tineo), tuvo como últimos clientes a los vaqueiros de las brañas cercanas que pagaban al pisador o batanero 8 pesetas (0,05 €) por cada vara de tela abatanada (Asociación Cultural Manxelón, 2000). En el oriente asturiano a los batanes les llaman Trillones en consonancia con el último batán en uso, el de la Quintana de los Trillones (Cangas de Onís).

4 comentarios:

  1. En mi pueblo solo queda un molino, de unos cinco que habia y por falta de dinero se esta derruyendo, la verdad es una pena, si los molinos hablaran por si solos, tendrian mil historias que contar. Los molineros aqui, vivian bien, el trabajo no era muy duro, no cobraban dinero, si no, la famosa Maquila, que consistia en un tanto por ciento de lo que molian, se lo quedaban ellos.

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  2. "En los batanes, al contrario que en los molinos, el agua no se desviaba directamente del río, se tomaba del desagüe del molino situado aguas arriba. Entonces era conducida por una presa hasta el cubu (cubo) de piedra labrada, saliendo a presión por el sálibu o saliu(canal)"
    ESTA parte del texto me parece muy interesante, porque recuerdo que aguas arriba del molino de Cienfuegos, en el río Lindes, hay un pozo donde nos bañábamos de guajes que se llama "El batán" y no lejos de allí estaba el comienzo de la presa del molino. Seguramente allí existió un artefacto de aquellos pero jamás pude hallar rastro del mismo, ni los más ancianos lo recordaban.
    Un saludo gracias.

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  3. Juan tienes toda la razón. El otro día mirando los molinos que quedan la mayoría son ruinas. Fantasmas de lo que un día fueron, que yo sepa en la zona donde vivo solo queda uno en funcionamiento, pero solo para los dueños y algún amigo, cuando ellos falten otro que desaparecerá. Donde lo tienen muy bien montado es en Taramundi, deberíamos aprender de ellos. Saludos

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  4. Rubo el otro día rebuscando algo me pareció leer sobre lo que me comentas, volveré sobre ello para ver si encuentro alguna información. Un abrazo

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